Quedan pocas semanas para que las temperaturas comiencen a subir y, con ellas, aumentan también las salidas al monte y los paseos más largos. Lo que para los humanos es un motivo de disfrute y apenas entraña riesgos, para las mascotas es un poco diferente. Garrapatas y otros parásitos aumentan exponencialmente durante estos meses. Según explica Valentín Luceño, veterinario en el Consultorio Haizea, “lo ideal es prevenir la mordedura de la garrapata” para lo que aconseja el uso de collares, pipetas o pastillas de buena calidad. Y en la medida de lo posible, evitar zonas de campo en las que haya habido ganado: “Si se puede evitar durante la primavera, ya estamos haciendo mucho”. Con todo, hay que tener en cuenta que la comarca de Tierra Estella es una zona donde la incidencia de la garrapata se ha duplicado en los últimos años por lo que, insiste Valentín Luceño, revisar al animal y nuestra ropa antes de volver a casa, es imprescindible. En las mismas fechas, el veterinario se preocupa por las intoxicaciones por la oruga procesionaria: “En casos extremos, puede generar una inflamación con riesgo de ahogamiento”, advierte Luceño. Estos gusanos bajan de los pinos al comenzar la primavera para terminar un ciclo y convertirse en mariposas, pero las vellosidades de su cuerpo son tan urticantes como atractivas para algunos animales. “Su temporada es corta, así que es mejor evitar los pinares durante esa época y no preocuparse en exceso”, recomienda.
Peluquería
El bienestar de las mascotas va más allá de la medicación preventiva y otros cuidados. Son uno más en la familia, algo que Valentín Luceño ha notado en el Consultorio Haizea: “Hace años lo más habitual era que el trabajo de peluquería aumentara entre primavera y verano; ahora, estos cuidados son más recurrentes”, explica. Mantener a raya el pelaje de las mascotas no es solo estético: les ayuda a combatir el calor y a facilitar la limpieza e inspección. “Cuando son solo unos retoques, no lo pasan tan mal como cuando es un trabajo más laborioso”, explica Luceño.
