
Aníbal Soravilla y Joseba Goicoechea, técnicos del deporte en el pabellón deportivo municipal, cuentan con años de experiencia a sus espaldas, en los que han visto casos de una mejora que ni los protagonistas esperaban: “Una persona con un problema autoinmune que la deja literalmente sin músculo (…) estaba a punto de empezar a utilizar silla de ruedas (…) y gracias a su constancia, ahora es totalmente independiente para la vida diaria”, aseguran. Y es que el músculo no es solo para lucirlo, dicen, es un órgano endocrino vital para la longevidad.
TRABAJAR LA MUSCULATURA
La pérdida de masa muscular comienza en torno a los 30 años y se acelera especialmente a partir de los 50, por lo que trabajar la musculatura es esencial. Una forma eficaz de lograr resultados, es seguir las indicaciones de un especialista: “A quienes creen que el gimnasio no es su sitio, les decimos que se den un margen de un par de meses con un programa de entrenamiento y se vuelvan a autoevaluar” animan Soravilla y Goicoechea. Es así como recomiendan sacar conclusiones. Aunque también es bueno medir los logros de manera objetiva, explican, la gente se queda con la mejora en su calidad de vida, en sus rutinas.
