
Es tres décadas después, en el año 1933, cuando surge un primer grupo estable de danzaris en la ciudad, formado bajo la enseñanza de Veremundo Larrasoain, quien había participado como dantzari en aquel evento de 1903. Este grupo permaneció activo hasta la sublevación militar de 1936, momento en el que desapareció. Años más tarde, ya en 1947, Francisco Beruete, entonces secretario del Ayuntamiento, impulsa la creación de un nuevo grupo de danzas bajo su dirección, con el que ya trabajaba desde tres años antes, dotándolo de carácter municipal. En aquel momento, el repertorio de danzas se limitaba prácticamente al ‘Baile de la Era’, por lo que Beruete realizó una importante labor de recuperación de músicas antiguas y casi olvidadas de Estella-Lizarra, además de aportar nuevas coreografías populares. Gracias a este traba-jo, se recuperaron danzas como El Desmayo, La Balsa de Torralba del Río, Las Ballestas de San Juan, la Jota Navarra y la Jota Fandango.
Durante la década de los años 60, el grupo municipal atravesó una etapa complicada, con un número reducido de integrantes —entre siete y ocho parejas— y actuaciones limitadas prácticamente a las fiestas patronales. Esta situación llevó a que en 1966 el grupo pasara a depender del Club Montañero de Estella, adoptando el nombre de Grupo de Danzas Larraiza Dantzari Taldea C.M., denominación con la que se le conoce en la actualidad. Entre 1966 y 1969, Tomás Chasco asume la coordinación de los ensayos. A partir de 1969, la dirección del grupo recayó en Tomás Sánchez Lumbier, quien ya había impulsado en 1968 la creación del grupo de txikis, garantizando así la continuidad generacional. Hasta 1970, Francisco Beruete seguía colaborando activamente, consiguiendo actuaciones para el grupo. Asimismo, junto a una comisión formada por José María Iribarren, Pedro Carasels e Ignacio Baleztena, se diseñó un nuevo vestuario basado en documentación histórica del Juzgado de Pamplona y en el atuendo tradicional de Estella-Lizarra de finales del siglo XVIII y principios del XIX. Durante esa década, el grupo amplió su repertorio incorporando nuevas danzas. A lo largo de su trayectoria, el grupo de danzas Larraiza Taldea ha participado en actuaciones destacadas tanto a nivel nacional como internacional. Entre ellas, cabe mencionar su presencia en Polonia en 1985 —junto a otro grupo navarro—, su participación en Japón con dos parejas en representación de Navarra, actuaciones en la Euskal Etxea de París, colaboraciones con el grupo de folk Korrontzi más recientemente y numerosos intercambios culturales por todo el Estado para mostrar las danzas tradicionales.
En cuanto a su estructura organizativa, el grupo no contó con una junta formal hasta el año 2014, momento en el que se separó del Club Montañero y, por necesidad, se constituyó una estructura organizativa propia. En la actualidad, el Grupo de Danzas Larraiza Dantzari Taldea está formado por alrededor de 80 dantzaris, entre txikis y adultos, y su presencia es incondicional en las diferentes celebraciones en la ciudad, además de organizar actividades propias como la que se realizará el próximo mes de diciembre.
Celebración
El grupo de danzas Larraiza Taldea ha elegido septiembre y diciembre para celebrar con sendos encuentros sus sesenta años de historia. El 26 de septiembre, un evento reunirá a varias parejas de gaiteros que recorrerán simultáneamente diferentes zonas del casco urbano de Estella-Lizarra con el objetivo de ambientar musicalmente las calles y acercar la música tradicional a distintos puntos de la ciudad. Todas las parejas finalizarán su recorrido en un punto concreto del itinerario de la Jota Vieja. A mediodía, los dantzaris y exdantzaris de Larraiza interpretarán y bailarán dicha jota. Tras este acto, se realizará una recepción a la comparsa de gigantes, que desfilará entre un pasillo formado por los dantzaris mientras estos bailan, hasta llegar a la Plaza de los Fueros, donde los gigantes realizarán su último baile. Posteriormente, se celebrará una Era popular en la que participarán dantzaris, ex-dantzaris, grupos invitados y todas las personas que deseen sumarse. Finalizada la danza, tendrá lugar una comida popular en la Plaza Santiago. Por la tarde y hasta la noche, la misma plaza acogerá diversos conciertos. Por otro lado, los días 11 y 12 de diciembre está previsto un festival de dantza con teatralización. La obra narrará el viaje emocional de una persona mayor que, a través de un objeto simbólico, conecta con distintas generaciones mediante la danza.
