
¿Cómo valoras los 75 años de historia del club?
Es una evolución muy grande. ‘Aguantar’ 75 años no es poco. Es un orgullo que el club haya sabido mantenerse y adaptarse a los tiempos. Esto se debe al esfuerzo de colaboradores y patrocinadores, teniendo en cuenta que nadie cobra, que todo se hace por amor al ciclismo.
¿Cómo ves la evolución del club desde los años 90 hasta la actualidad?
Ha ido a mejor, pero cada etapa tiene sus características. Han cambiado mucho las exigencias, sobre todo en seguridad y en normativa. También han cambiado los medios de comunicación, con la digitalización y las redes sociales, a las que el club ha tenido que adaptarse.
¿Ha cambiado el nivel de colaboración dentro del club?
Ha habido épocas de mayor colaboración, pero en general seguimos siendo los mismos de hace 40 años. Hay pocas incorporaciones nuevas, y la implicación de padres y familias es mínima. Si esto sigue así, el club tiene riesgo de desaparecer. Personalmente lo veo complicado. No sé si llegaremos al centenario. Hace falta que más gente joven, padres y familiares se impliquen. El club cobra una cuota tan sólo de 25 € al año, tanto de socios como de corredores, e incluye la equipación. Es algo excepcional lo nuestro, comparado con el resto de clubes.
¿Ha cambiado el ciclismo amateur en este tiempo?
Sí, mucho. Ahora hay corredores muy jóvenes con representante y preparador físico. Se está profesionalizando desde edades muy tempranas, y eso no siempre es positivo.
¿Qué responsabilidad tienen los clubes en esa profesionalización?
Mucha. Algunos clubes fomentan esta situación por intereses futuros. Las familias también influyen en este tema, algunas claro.
¿Cuál ha sido la mayor dificultad que ha atravesado el club?
Una de las más importantes fue en la década de 2010, cuando el Gobierno de Navarra no cumplió con una subvención prometida. La carrera se celebró, pero luego no contábamos con el dinero. Finalmente, se solucionó y cobramos. De no haber sido así, hubiera supuesto, probablemente, la desaparición del club.
¿Cuál consideras el mayor hito de la entidad?
Se pueden considerar dos: la organización anual del Gran Premio Induráin y la formación de ciclistas, algunos de los cuales han llegado al profesionalismo, como Iker Villar, el último.
¿Cuál ha sido el momento más especial para ti en el club?
He tenido varios: ver por primera vez la retransmisión de la carrera a principios de los 90 y recibir reconocimientos como mejor directivo, la medalla por los 25 años del Gobierno de Navarra y el homenaje que me hizo el club hace unos años.
¿Te ves repitiendo presidencia en el futuro?
No, ya soy mayor, aunque todavía quede algo de recorrido.
