La caries dental, junto con la inflamación de encías -gingivitis o periodontitis, si afecta en más profundidad- siguen siendo las más frecuentes y las que hacen que la gente acuda al dentista, según los profesionales del sector. Las revisiones periódicas, cada 12 o 18 meses son fundamentales para detectar a tiempo caries y otras patologías, evitando que problemas superficiales acaben afectando al nervio o generando infecciones graves.
ES IMPORTANTE CEPILLARSE LOS DIENTES DESPUÉS DE CADA COMIDA
Desde la clínica dental Río Ega de Estella-Lizarra, Ana Briñas, directora médica, experta en estética dental, ortodoncista y experta en prótesis insiste en que un diagnóstico a tiempo es fundamental para aplicar el correspondiente tratamiento. Además, pone en valor el papel de la higiene profesional y las revisiones como medidas preventivas y como la manera de poner solución a los problemas bucodentales, pero, insiste, esto no es todo. “Nuestro buen hacer profesional es solo el cincuenta por ciento, el otro cincuenta es responsabilidad del paciente. Si no acudes a consulta para una revisión, algo muy sencillo como una caries o una lesión benigna en la mucosa puede volverse algo muy complicado. Es responsabilidad del paciente venir a las revisiones y, por supuesto, tener una correcta higiene y hábitos lo más saludables posible”, remarca Ana Briñas.
SEÑALES DE ALERTA
¿Cuándo debemos acudir al dentista? Los profesionales recomiendan acudir al dentista al menos una vez al año y a las revisiones necesarias si está en proceso de tratamiento, etc. La boca, además, da señales que indican que hay que acudir al dentista. Desde la clínica dental Urederra de Estella insisten en que, si se percibe sangrado al cepillar los dientes durante más de dos días, si el mal aliento persiste, si se mueve algún diente por muy leve que sea, si hay úlceras en la boca que no se curan o si la sensibilidad es progresiva y no cesa, hay que acudir al dentista. Además, el equipo de clínica dental Urederra remarca la importancia de la prevención de la salud bucal desde la infancia. “Los niños adquieren hábitos como la técnica de cepillado, la higiene interdental, naturalizan además las revisiones periódicas, que previenen problemas futuros como restauraciones y caries, además de promover el desarrollo correcto de las arcadas y la oclusión”.
EL AUGE DE LA ESTÉTICA DENTAL
La estética dental importa cada vez más a las personas. Antes se iba al dentista cuando algo dolía, pero ahora las personas están más concienciadas en que hay que acudir al dentista al menos, una vez, al año, sobre todo para prevenir problemas bucodentales, pero también y, de la mano de la salud, para conseguir resultados más estéticos. Los profesionales del sector perciben este cambio y el interés de los pacientes por lucir una boca limpia, alineada y atractiva. “Sí, percibimos un mayor interés por la estética dental enfocada en resultados naturales y armónicos con el rostro del paciente. Con tratamientos personalizados que combinan las últimas tecnologías y técnicas. La ortodoncia invisible, los blanqueamientos seguros y rápidos o las carillas de composite permiten conseguir resultados que potencian la confianza y el bienestar de los pacientes”, explica el equipo de clínica dental Urederra.
La sociedad actual en general se preocupa antes por un posible problema dental. “Por suerte, en nuestra profesión la estética va de la mano de la salud, así que el hecho de que los pacientes estén tan concienciados con tener una sonrisa bonita y saludable, nos beneficia a los profesionales, puesto que colaboran mucho más y si bien son más exigentes, generalmente también son más comprometidos”, reconoce Ana Briñas, directora médica de clínica dental Río Ega. Los adultos se preocupan más por llevar a sus hijos a valorar si necesitan ortodoncia, se preocupan antes por un posible problema dental y lo más importante, las clínicas hoy en día ofrecen una odontología integral. “Eso quiere decir que, aunque el paciente venga por un problema puntual, se le van a poder valorar, diagnosticar y tratar en todos los ámbitos y todas las especialidades”, añade Ana.
Ortodoncia, más allá de una sonrisa bonita
De la mano de Iranzu Berasáin, ortodoncista de la clínica dental Tellechea
¿Qué le dirías a un paciente que piensa que la ortodoncia es sólo un tratamiento estético?
Vivimos una época donde la estética dental tiene mucho protagonismo. Por supuesto, buscamos una sonrisa bonita que mejore la imagen y la confianza, pero para nosotros, cuando colocamos los dientes respetando la biología, el hueso y la forma natural de la boca, la estética llega como consecuencia. Y lo más importante: los resultados son estables y saludables a largo plazo. Mover dientes fuera de los límites del hueso puede dar un resultado bonito al principio, pero ocasionará problemas futuros.
¿Qué debería saber un paciente antes de empezar un tratamiento de ortodoncia?
Lo primero que debe saber es que no todo el mundo necesita lo mismo. Antes de empezar cualquier tratamiento es fundamental hacer un diagnóstico completo y asegurarnos de que la boca está sana.
Cada tratamiento es individualizado. Estudiamos con detalle los movimientos que vamos a realizar para que sean lo más biológicos posible. No creemos en el sobretratamiento, indicamos únicamente lo que el paciente realmente necesita.
La ortodoncia no es solo cosa de niños y adolescentes. Cada vez vemos más adultos de Estella que quieren mejorar tanto la estética como la función. Hoy en día contamos con sistemas de alineadores transparentes, la conocida “ortodoncia invisible”, que son cómodos y fáciles de llevar en el día a día.
Un tratamiento bien hecho no es solo una mejora estética, es una inversión en salud.
¿Cómo influye la ortodoncia en el equilibrio general del cuerpo, más allá de la boca?
Una mala oclusión puede generar alteraciones en los músculos del cuello y la espalda. Estas pueden compensarse mediante variaciones en la posición de la cabeza, la curvatura cervical, la tensión de hombros y espalda y la distribución del peso corporal.
¿Cuándo es mejor no intervenir y dejar que la boca se adapte de forma natural?
No siempre hay que hacer algo. Si un niño tiene un desarrollo armónico, respira bien por la nariz, mastica correctamente y no hay apiñamiento severo, a veces lo mejor es observar y acompañar su crecimiento.
El cuerpo tiene una gran capacidad de adaptación. En estos casos controlaremos periódicamente ya que, en ocasiones, la naturaleza mejora las circunstancias. En otras, en cambio, habrá que abordar la maloclusión más adelante.
¿Por qué es tan importante actuar en edades tempranas desde un enfoque funcional?
Porque durante el crecimiento tenemos una oportunidad única. Podemos aprovechar ese potencial natural para guiar el desarrollo de los huesos y corregir problemas maxilares en los tres sentidos del espacio. Además, cuando intervienes temprano, muchas veces evitas tratamientos más largos, complejos o incluso la necesidad de una cirugía ortognática en la edad adulta. Se consiguen cambios espectaculares a estas edades y en muchos casos se mejora no sólo la función sino la autoestima del niño.
La salud bucal y su influencia en la alimentación, el descanso y la autoestima
Ana Briñas Clínica dental Río Ega de Estella
– Alimentación: la digestión comienza en la boca, por lo que una buena masticación y salivación facilitan la digestión, mientras que una mala masticación puede condicionar la dieta y provocar carencias nutricionales.
– Descanso: el bruxismo sí influye claramente en la calidad del sueño, al mantener la musculatura masticatoria en tensión, causando peor descanso, dolores y daños dentales.
– Autoestima: una higiene oral deficiente favorece la aparición de caries, enfermedades de las encías, halitosis y acumulación de placa. Dado el papel social de la boca, estos problemas pueden afectar a la vida social y a la autoestima, que suele mejorar notablemente cuando se solucionan.
