La lluvia acompañó a Olentzero en su recorrido por las calles de Estella

La lluvia acompañó a Olentzero en su recorrido por las calles de Estella

Cientos de personas siguieron con ilusión la kelejira, desde dentro o como público, en la tarde del 24 de diciembre

Olentzero llegó a Estella acompañado de la lluvia. El agua hacía acto de presencia en la jornada del 24 de diciembre y se intensificaba en torno a las 17.30 horas, cuando la kalejira de acompañamiento abandonaba el patio de Lizarra Ikastola. Olentzero en su carroza, las andas de Olentzero, Mari Domingi, el belén viviente y la carroza de los alumnos del colegio Remontival desfilaron, acompañados por cientos de personas, padres, alumnos y música, por las calles de Estella. El agua molestó e hizo sacar los paraguas pero no fue impedimento.

Desde el centro escolar, la comitiva, introducida por los joaldunak, se desplazaba por la plaza de la Coronación, las calles San Andrés y Mayor para seguir por la calderería hasta la plaza de los Fueros y acceder después a lo viejo por la Estrella, Navarrería y Mayor. Desde la calle Baja Navarra, la kalejira volvió a la ikastola por la Inmaculada, Gustavo de Maeztu y San Francisco Javier. Durante el recorrido, Olentzero y su ayudante, Koldo Udarte, repartieron unos cien kilos de castañas. 

Olentzero las había recogido en la sierra antes de desplazarse hasta la ciudad para saludar a los niños, a sus padres y a todas las personas que le acompañaron por las calles. Las txalapartas, los danzaris de Larraiza y de Ibai Ega, los gaiteros Deierri y de Estella, las trikitixas, los txistularis y la banda pusieron las notas musicales y los pasos de baile en un acto de bienvenida a Olentzero en el que participaban buena parte de los alumnos de Lizarra Ikastola, vestidos de caseros, y también del colegio público Remontival. 

El ambiente estuvo en la calle, a pesar de la lluvia, los cantos se hicieron oír y Olentzero saludó a los niños que más tarde visitaría en sus casas para dejarles los regalos.  

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ANCÍN

Un año más, fiel a su cita, Olentzero volvió a visitar Ancín el 24 de diciembre. Al caer la noche, el carbonero bajó de la sierra de Lóquiz para saludar a los ancinejos y ancinejas, que debido a la lluvia le esperan en el frontón, en vez de en la carbonera, como años anteriores. Los vecinos de Ancín y también llegados de otros pueblos de Valdega disfrutaron de unos momentos especiales con Olentzero, sobre todo los más pequeños, con los que estuvo muy simpático y bonachón. Los niños recibieron el cariño del carbonero, y tras saludarlos y cantar con ellos, el carbonero volvió a su cabaña en el monte a preparar los regalos y repartirlos durante la noche. Olentzero se celebraba en muchas otras localidades como Villatuerta, Allo, Ayegui y Los Arcos, entre muchos otros. 

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