
Hoy, donde antaño crecían los árboles, aparcan los vehículos privados o los taxis que hacen uso de la parada habilitada junto al Che. Llaman la atención en la foto antigua los suelos de tierra, con sus charcos en días de lluvia, los bancos estratégicamente situados bajo las copas de los árboles y los peldaños de acceso al edificio, cuando la accesibilidad era una cuestión que todavía no se tenía en cuenta.
Foto antigua: Domingo Llauró. Foto actual: Raúl Vergarachea.
