
La población en Baríndano, como en la mayoría de los pueblos de Tierra Estella, está a la baja. La vecina más joven tiene 10 años. No ha habido nacimientos desde entonces, si bien en la localidad se han vendido varias casas en el último año, adquiridas en algunos casos por jóvenes moradores, que contribuyen a mantener el pueblo vivo y renovado.
La presidenta del concejo, Reyes San Martín, explica que vivir en Baríndano merece la pena. A pesar de ello, mucha gente joven de la localidad y de las proximidades opta por ir a vivir a las ciudades, como Estella y Pamplona, por motivos de trabajo. “En mi opinión, la vida en pueblo es súper tranquila, a mí me encanta. Se vive muy bien, sobre todo con hijos pequeños. Poder criarlos en el pueblo, que crezcan libres, es un privilegio. Y luego, la relación y la convivencia con los vecinos es muy buena, se crean vínculos, se hace comunidad y sabes que puedes contar con la gente cuando necesitas apoyo”, detalla.
Los servicios en Baríndano se reducen a un bar-restaurante que abre el fin de semana y la visita de tres vendedores ambulantes que surten a la población de alimentos básicos, como el pan o la carne. El colegio público está en Zudaire, al igual que el centro de salud y el Ayuntamiento.
En el pueblo, el edificio concejil de Baríndano es epicentro de reunión. Aúna la sala del Concejo, un local multiusos para diferentes actividades (como cursos de guitarra y de pintura, este año) y una ludoteca. “Hace unos años, sobre todo, generó mucho ambiente. Había un grupo de niños pequeños y se hacían muchas cosas, comidas, cenas, se organizaban excursiones… Ahora son más mayores, pero la seguimos utilizando para diferentes cosas”, explica.
Los padres hacen turnos para abrir la ludoteca en invierno los fines de semana. “Con una subvención de Teder queremos cubrir el porche y crear un refugio climático, donde los chavales puedan estar cuando hace frío, calor o llueve porque no tenemos un sitio cubierto”, cuenta la presidenta.
El frontón de Baríndano está abierto, ubicado próximo al parque de columpios. En el pueblo hay también un espacio abierto muy utilizado para el juego infantil, sobre todo en los fines de semana y durante el verano, donde se ha puesto una portería.
La cubrición del espacio exterior de la ludoteca representa la principal necesidad detectada en el pueblo, a la que se suman los arreglos de alguna calle o rincón, obras solicitadas al PIL, y también la reposición de una parte del tejado del edificio del concejo. Explica Reyes San Martín que el pueblo se vuelca con los auzolanes que, una o dos veces al año, permiten poner en orden muchas cosas.
En el pueblo conviven dos casas rurales. Junto al bar–restaurante y un ganadero profesional, de vacuno, se completa la actividad económica en Baríndano.
La localidad organiza sus fiestas en torno a Santa María Magdalena, el fin de semana más próximo al 22 de julio, de viernes a domingo. En Baríndano se mantiene en Carnaval rural el día de Ardero, una tradición en la que los niños se disfrazan y participan en una cuestación por el pueblo.
DATOS
> Población: 101 personas censadas.
> Municipio. Améscoa Baja.
> Partido judicial. Estella.
> Valle. Las Améscoas.
> Altitud. 546 m.
> Superficie. 2,02 km2.
> Presidenta del concejo. Reyes San Martín Azpilicueta (Zelaia).
Puntos de interés
Naturales. Reserva Natural de Basaula. Terreno comunal de Améscoa Baja, con una superficie de 86 Ha. Declarado reserva natural en 1987. El fondo del valle está cubierto por un bosque mesomediterráneo de carrascas y quejigos.
Arquitectura civil. Casa Blasonada, barroca, con escudo de armas de los Yriarte. También destaca una casona frente a la iglesia, de sillería, que conserva el horno externo.
Arquitectura religiosa. Iglesia de San Millán, medieval, del siglo XII, reformada en los siglos XVI y XVII.

