PRIMER PLANO – ÁNGEL MOLEÓN – ALCALDE DE ARRÓNIZ – “El Día de la Tostada refuerza nuestra identidad como pueblo ligado al olivar”

PRIMER PLANO – ÁNGEL MOLEÓN – ALCALDE DE ARRÓNIZ – “El Día de la Tostada refuerza nuestra identidad como pueblo ligado al olivar”

La villa sopicona se prepara para una cita, cada año multitudinaria, que promociona el aceite y el mundo rural

Arróniz vuelve a situarse el domingo 22 de febrero en el mapa gastronómico y festivo de Navarra con una nueva edición del Día de la Tostada y del Aceite, una cita ya imprescindible que trasciende lo festivo para convertirse en escaparate del mundo rural, del sector primario y, sobre todo, de un producto con identidad propia.

Con orgullo, el alcalde del municipio, Ángel Moleón Segura, defiende y promociona una jornada que dinamiza la localidad, hace comarca y pone en valor el aceite del Trujal Mendía, reflejo de una historia, un territorio y una forma de vivir que se renueva cada edición. Se acerca el vigésimo sexto Día de la Tostada sin perder su esencia.

¿Cómo recibe Arróniz la nueva edición del Día de la Tostada y del Aceite de Navarra?
Como no puede ser de otra manera, con muchísima ilusión y responsabilidad, deseando que todo salga bien. Para nuestro pueblo es una cita marcada en el calendario. Arróniz se convierte en escaparate del aceite de Navarra, en este caso del que se produce en el Trujal Mendía, y la fiesta de la tostada y del aceite muestra nuestra manera de vivir en el ámbito rural. Afrontamos la cita con ganas y orgullo y con el compromiso de seguir manteniendo una fiesta que es una referencia.

¿Qué supone para la localidad esta jornada?
Más que una fiesta, jornada o fin de semana de promoción turística, cultural y agroalimentaria, la cita nos permite dar a conocer nuestro aceite. El programa atrae visitantes y dinamiza todo nuestro comercio y hostelería. Una vez más, refuerza la identidad de Arróniz como pueblo siempre ligado al olivar y al sector primario.

¿Hay novedades este año?
Es una cita muy consolidada, el programa será muy parecido al de años anteriores. Sí que vamos avanzando en todo lo relacionado con la sostenibilidad del propio evento, mejorando los puntos de reciclaje y adaptando la fiesta a los tiempos actuales. El objetivo sigue siendo poner en valor el aceite sin perder la esencia original de la fiesta.

¿Cómo ha evolucionado la jornada desde que formas parte del Ayuntamiento?
Mi primera tostada desde el Ayuntamiento fue en 2012, por lo que me ha tocado vivirla de esta manera quince años, salvo las dos ediciones que no se celebró por la pandemia, la de 2020 y 2021. Cuando llegué me di cuenta del trabajo que ya se había hecho por parte de responsables municipales de años anteriores. Con los años se han ido implantando más días de programa, actualmente organizamos actividades de viernes a domingo. No siempre se puede innovar, pero año a año se mejora la manera de hacer las cosas.

En 2015 conseguimos que el Gobierno de Navarra declarara la fiesta de Interés Turístico, algo muy importante para darla a conocer. El trabajo del trujal, del Ayuntamiento, de la Orden y de la gran cantidad de personas importantes que han venido a apoyar esta celebración ha reforzado que Arróniz y su aceite sean muy conocidos.

¿De qué manera esta feria hace territorio?
Está marcada en el calendario para muchos visitantes. Crea territorio, al igual que otras ferias, es el caso del espárrago de Dicastillo o las migas y el esparto en Sesma. Indudablemente, son fiestas que hacen comarca. Muestran cómo se trabaja y se vive en el entorno rural, demuestran que sabemos hacer bien las cosas y ponen en valor productos que se elaboran en nuestros pueblos. Por otro lado, son jornadas que se viven también a nivel de cuadrillas y familias, como una buena excusa para juntarse.

¿Qué trabajo de organización hay detrás de la jornada?
La organización está compartida entre el trujal, el Ayuntamiento y la Orden de la Tostada y el Aceite de Navarra. Se realizan reuniones para decidir qué y cómo se van a hacer las cosas. Es un trabajo conjunto.

Organizar un evento que recibe a más de 10.000 personas, como el año pasado, requiere un gran esfuerzo: preparar el pueblo para recibir visitantes, organización, contrataciones, voluntarios… El Ayuntamiento se encarga de esta parte y el trujal, de lo que ocurre en sus instalaciones. Después de tantos años, organizar el Día de la Tostada es algo más sencillo gracias a la experiencia, pero sigue requiriendo mucho esfuerzo. Por eso quiero reconocer su implicación a todos los trabajadores municipales y a las personas voluntarias.

El trabajo es conjunto con la Orden del Aceite. Cada vez se suman nuevos nombres, ¿se agota la lista de personas a las que agradecer u homenajear?
Más que agotarse, el reto es a quién elegir. Buscamos gente destacada en su ámbito. La Orden tira de contactos y casi siempre la respuesta es afirmativa; cuando no lo es, suele ser por imposibilidad de asistir. Estamos muy contentos porque conseguimos contar con personas muy relevantes, a veces muy conocidas públicamente y otras destacadas en el ámbito científico.

¿Ha sido una buena campaña del aceite este año?
Sí, ha sido una campaña razonablemente buena, sobre todo teniendo en cuenta la previsión que había. Las últimas lluvias de octubre y noviembre ayudaron a que la oliva engordara. No se ha logrado récord de recogida, pero sí de aceite producido: más de dos millones de litros, que se debe a un buen rendimiento. Por supuesto, la calidad es excelente.

¿Qué tiene el aceite de Arróniz que lo distingue de los demás?
Tiene identidad propia. La variedad de la oliva es autóctona, Arróniz, y sus características las marca el clima y el terreno. Se trata de un aceite aromático, procedente de olivares de la zona media de Navarra, y que pica, y un aceite que pica es bueno. Se trata de un aceite con historia, con un pueblo detrás, y eso se nota. Cabe recordar que el trujal Mendía representa a más de 6.000 olivareros y olivareras.

Una cuestión de debate actual es el relevo en el campo. ¿Preocupa específicamente al sector del aceite?
Es una preocupación real. La recogida del aceite cada vez es más dificultosa, aunque la forma de recogida haya avanzado mucho, con sistemas, como los paraguas, que facilitan el trabajo. El relevo generacional es uno de los grandes retos del sector primario. Es verdad que en concreto en el sector del aceite se está plantando más olivo, no tanto en Arróniz como en otras zonas de la comarca. La mayor rentabilidad lleva al incremento de las plantaciones y, además, la recogida está cada vez más tecnificada. Por lo tanto, el futuro del aceite está asegurado, pero la preocupación por el relevo generacional existe porque en la mayoría de los casos la plantación y la recogida es una actividad familiar, de complemento o como una manera de tener aceite propio en casa.

¿Qué otras cuestiones preocupan al Ayuntamiento actualmente?
En el Pleno de noviembre, aprobamos el nuevo presupuesto, 2,2 millones de euros, una cantidad de récord histórico. Nuestra mayor ilusión ahora es la construcción de un centro de día que pueda entrar en funcionamiento en 2027. Ya tenemos proyecto y en un pleno extraordinario de este mes licitaremos las obras de construcción de un servicio muy necesario.

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