
De una manera u otra, los escolares, acompañados de su profesorado y de la música de acordeones, txistus y panderos, recordaron a la santa protectora de las mujeres, de la fertilidad y contra los males del pecho y los incendios, a la que dedicaron sus cantos.
La kalejira de Lizarra Ikastola realizó varias paradas para cantar coplas al ritmo del golpeo de los ‘makilas’ en la plaza de la Coronación y en la plaza Santiago. El recorrido se acortó por la mala climatología de la jornada y, sin parada en la plaza de los Fueros, volvió al centro escolar cincuenta minutos después.
A las 11 de la mañana, el patio de Remontival acogió también los cantos y la visita de familias que acompañaron. En ambos centros la recompensa al desafío invernal fue un almuerzo con pan y chocolate.
Ambos colegios organizaron el acto, como es habitual, el 4 de febrero, jornada víspera del día que la Santa tiene reservado en el calendario.
