La salud física y mental influye directamente en las actividades que una persona puede realizar, ya que determina su capacidad para moverse, concentrarse, tomar decisiones y afrontar situaciones de esfuerzo o estrés. “El estrés, la ansiedad o la depresión pueden afectar a la atención y al tiempo de reacción. El consumo de alcohol, drogas o ciertos medicamentos supone un riesgo grave al alterar reflejos, percepción y toma de decisiones”, informa Garazi Varela, directora del Centro Médico Asteria de Estella-Lizarra.
La visión, la audición, la movilidad y el estado físico general, junto a pruebas psicotécnicas que valoran coordinación y reflejos, son los aspectos que se revisan para adaptar cada permiso. “El objetivo no es cumplir un trámite, sino adaptar cada permiso a las capacidades reales de cada persona”, destaca Garazi.
Desde hace más de diez años realizan en Estella-Lizarra reconocimientos psicofísicos para la obtención, renovación, canje o recuperación del carnet de conducir, así como permisos de armas, náutica, grúas, APP y reconocimientos deportivos, laborales y para oposiciones. Además, gestionan los trámites administrativos y acompañan a las personas durante todo el proceso, resolviendo incidencias, especialmente con la DGT.
A tener en cuenta
¿Qué condiciones médicas pueden influir en los permisos?
En general, la diabetes o enfermedades cardíacas o respiratorias pueden implicar restricciones o renovaciones más cortas. También influyen algunas patologías neurológicas o de salud mental y determinados tratamientos farmacológicos, porque pueden anular capacidades y la percepción de la realidad. No son excluyentes si la enfermedad está estabilizada y controlada.
¿Qué debe incluir un informe médico especializado?
Debe ser reciente (menos de seis meses) e indicar diagnóstico, tratamiento, posibles efectos secundarios y estabilidad de la enfermedad. Esto evita retrasos y facilita establecer plazos de renovación adecuados.
