
Al ritmo del canto ‘tipi tapa, Korrika’ y portando los ‘lekukos’, o testigos, y las pancartas, los diferentes grupos, por niveles, fueron llegando hasta la plaza. Sobre el escenario, alumnas de la escuela de danza de Ainhoa Egizabal ofrecieron una demostración, a la que siguió el payaso, quien animó a cantar y regaló algún que otro truco de magia.
La korrika txiki del viernes sirvió de anticipo a la Korrika oficial, que entró en la ciudad por la avenida de Yerri en torno a las 21.30 horas procedente de Abárzuza. Recorrió el centro, antes de seguir su recorrido por Carlos VII hacia Ayegui. En Estella-Lizarra, cuando el pelotón de participantes pasó ante la fachada del edificio consistorial, la korrika circuló marcha atrás en señal de protesta por la falta de acuerdo en el Ayuntamiento para la compra de un kilómetro.
La korrika partió de jueves 19 en Atharratze (Zuberoa) y, recorridos 2.175 kilómetros, finalizó el 29 de marzo en Bilbao.
