
El viernes a las 19 horas, el consistorio centraba las miradas con el lanzamiento del cohete, a cargo este año del equipo femenino del Club Deportivo Ondalán. También en el ayuntamiento, se repartían los premios de los carteles festivos de este año. Previamente, esa misma tarde, ya hubo vacas en el Raso, con la ganadería Zubiría y Arana. Fueron reses de menor tamaño que hicieron disfrutar a los niños y jóvenes que se animaron a salir ‘al ruedo’ y a las calles.
Tras el cohete, la música de la Txarangica y los cabezudos pusieron el mejor ambiente, antes de que la orquesta invitara a bailar.
El sábado 7, un encierro de bueyes infantil inauguró la jornada. Por la tarde, Zubiría y Arana soltaron sus vacas en el Raso, en la primera sesión taurina oficial. Después, le llegaría el turno a la misa de vísperas en honor del patrón y el tradicional encendido de la hoguera, junto a la iglesia, seguida de la cazuelica popular que congrega a los vecinos y vecinas.
Procesión
La música serviría de enlace hasta la siguiente jornada, la jornada grande, la del 8 de marzo, este año domingo, dedicado a San Veremundo. La aurora de las 7 y un pasacalles con los gaiteros de Estella y los gigantes Paz y Vere dieron paso a la misa mayor, seguida de la procesión por las calles del municipio.
Por la tarde, nuevo espectáculo taurino, en esta ocasión con la ganadería Reta, de Casta Navarra. Dos conciertos, uno de Paco Damas y otro con Chuchín Ibáñez, y el toro de fuego despidieron el fin de semana. El lunes 9, albergó una cazuelica infantil con motivo de la entrega de láminas sobre San Veremundo y las fiestas dijeron adiós hasta el próximo año.
