PRIMER PLANO – ZAUNKA – Con mucho ritmo, decisión y descaro

PRIMER PLANO – ZAUNKA – Con mucho ritmo, decisión y descaro

Alba Etxarri y Carla Ruiz fundaron el grupo musical de Tierra Estella hace tres años. Pau Berrueza y Marta Iricibar son las incorporaciones más recientes

Son cuatro voces, cuatro músicas. Cuatro artistas polifacéticas forman Zaunka. El grupo de música nació tras la pandemia, hace tres años, en Tierra Estella fruto de la necesidad por expresar. Sus cuatro integrantes comparten un mismo doble objetivo: hacer música, disfrutar y alzar la voz, ‘ladrar’, en defensa del feminismo, de la igualdad y de lo que ellas llaman “ruralidad” como una manera de acercar la cultura a los pueblos.

Carla Ruiz Armendáriz, de 29 años y de Larrión, y Alba Etxarri Chasco, de Villamayor de Monjardín de 36 años, echaron a andar el grupo que sigue rodando con la presencia de Pau Berrueza Sádaba, Estella, 25 años, y de Marta Iricibar Gonzalo, de 28 años y Mutilva. Zaunka, con la voz principal de Carla Ruiz, muestra diferentes estilos, varios idiomas y una gran variedad de instrumentos que las integrantes intercambian. En las siguientes páginas, se presentan a quien las quiera conocer.

¿Qué es Zaunka?
Alba Etxarri (A.E.). Es un proyecto musical y diría que casi social porque nuestro objetivo consiste en dar visibilidad a las mujeres e identidades no binarias.
Pau Berrueza (P.B.). Además de ser un grupo musical, somos como una comunidad, en el sentido que hay mucha gente que está con nosotras, una red, amigas y gente que nos ayuda y nos apoya.

¿Cómo os definís como grupo, tanto en forma como en contenido?
P.B. Nuestra música es festivo-protesta y tenemos un repertorio para pasarlo bien y disfrutar. Reivindicamos con nuestra propia presencia encima del escenario, de manera disruptiva, en contra de la norma de la sociedad.
Carla Ruiz (C.R.). Nos definimos como un proyecto que se va transformando y nos pero mite hacer lo que sentimos, lo que nos apetece en cada momento. Hoy estamos nosotras cuatro, pero puede ir cambiando. Somos un grupo ‘parrandero’, concienciado con el tema del feminismo y la ruralidad.

¿Qué reivindicáis?
C.R. Reivindicamos nuestra legitimidad o derecho a estar en los escenarios, aunque no seamos perfectas, y nuestro derecho a aprender y a equivocarnos. Queremos acercar la cultura y la música a los pueblos, y que sea desde los pueblos, para descentralizar la idea de cultura-ciudad.
A.E. Estoy de acuerdo, y nos encanta tocar en lugares y pueblos pequeños. La ruralidad está por habitarla y los pueblos tienen derecho a disfrutar de la cultura también. Por eso, mostramos la necesidad de culturalizar lo rural y de crear asociacionismo en ese entorno rural.

¿De ruralidad hablan también vuestras canciones?
A.E. Sí que hablamos. Por ejemplo, tenemos un tema de cumbia, ‘Landaeren emakumeak’, ‘Las mujeres rurales’ y tocamos también ‘La pastora’, en homenaje a las mujeres que tienen ese oficio.

¿Aportáis como grupo algo nuevo en cuanto a los mensajes ‘rurales’ y feministas?
P.B. Lo que hacemos desde aquí no es muy popular, no es mainstream, pero estando en ello vemos que lo que hacemos quizá lo haga otra gente, artistas como Bewis de la Rosa o Alarma Morea. Y es verdad que una vez que estás en un proyecto descubres festivales y artistas que también hablan de ruralidad.
A.E. Bewis es una rapera de Castilla la Mancha que reivindica el rap rural, pero es verdad que conocimos a Bewis de haber nacido nosotras como grupo. Nuestra intención no es romper por romper. Cuando creamos, salen ideas que tenemos dentro como mujeres o identidades disidentes, en una zona rural.

¿Qué aporta la música, y la cultura en general, a los pueblos pequeños?
P.B. Zaunka es una manera de ocupar el espacio en los pueblos. En la ciudad las luchas sociales, como el feminismo, están más presentes, pero a los pueblos cuesta más que lleguen.
A.E. En nuestro caso, Zaunka no solo ofrece la música en sí misma, sino la posibilidad de que nos conozcan, de que vean quiénes somos y cómo lo hacemos. Nos gusta que a veces cuando actuamos en los pueblos hay público infantil y juvenil y es interesante que vean que el escenario no es solo para los hombres, sino que las mujeres también tenemos cabida haciéndolo bien con voz, con instrumentos y con cables.

¿Qué momento vive la mujer sobre el escenario?
A.E. Muchas veces te cuestionan y te ponen el listón mucho más alto por ser mujer. Y existe el lado paternalista, cuando llegas y te dicen “este cable va aquí”.
P.B. Hay muchas más mujeres en los escenarios, el cambio va llegando, pero es todavía una ilusión. Coges carteles de festivales importantes y 37 grupos son de hombres y tres de mujeres. Estamos al inicio, muy al inicio del cambio.
A.E. Hay figuras femeninas que son cantantes, pero, sin embargo, cuesta más ver un solista chico con mujeres músicas al frente del bajo o la batería.

¿Cuesta crear, la música, la letra, cómo lo hacéis?
A.E. La letrista principal es Carla, que se le da muy bien escribir y se maneja en varios idiomas, en inglés se le da muy bonito. Pero si alguien llega con una idea, se tira para adelante.
C.R. Estamos descubriendo diferentes maneras de componer y crear. Al principio quizá era yo quien más proponía ideas y entre tos das construíamos la canción. Ahora la composición a veces es más improvisada y otras veces es un proceso más meditado y lo materializamos en común.

¿Qué tal os entendéis dentro y fuera del escenario?
A.E. Nos tenemos que entender bien. Tener una banda implica ser amigas, llevarte bien. Disfrutamos.
C.R. Muy bien. Sobre el escenario confiamos un montón las unas en las otras y hemos creado un espacio súper seguro. La calma nos permite disfrutar y eso es lo que recibe la gente, la frescura, y que se ve que estamos a gusto. Fuera, más de lo mismo, aunque nos gustaría dedicar más tiempo a la amistad, no sólo a ensayar.

¿Cómo valoráis los mensajes de la música actual?
A.E. El género del reguetón es lo que más suena entre los jóvenes, y a mí particularmente es lo que más me chirría. Aunque hay reguetón de muchos tipos. Lo hay no machista, el que hacen las mujeres y tiene perspectiva de género, pero el ‘mainstream’, lo que se lleva, es machista. Cuando era joven es verdad que no me paraba a pensar en las canciones, pero si lo piensas como persona adulta, te llevas las manos a la cabeza, por lo que dicen los textos y por lo vacío, repetitivo e insulso que es.

¿Qué opináis de ‘Las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan’, de Shakira?
P.B. Es un pseudo feminismo. Cuando Shakira lo escribe piensa que introduce el empoderamiento de la mujer, pero en realidad no envía ningún mensaje dirigido a un cambio. Solamente se pone la careta del cambio.
A.E. Para mí es apología del capitalismo, no de mujer liberada y empoderada que decide lo que hace. Parece que lo único que importa es sacar pasta, pero podemos ser pobres y estar empoderadas y ser capaces de hacer muchas cosas.

¿Qué opináis de Zorra, la canción que representa a España en Eurovisión?
A.E. Ví la actuación de Benidorm Fest y me quedé en shock. Conforme avanzaba la canción, vi a una señora mayor, no de 25 años, cantando y reivindicando acompañada de dos bailarines chicos semidesnudos y le empecé a dar puntos. Respecto al mensaje, de primeras vi una apología de ser zorras, pero luego vi la crítica. Me parece que es una manera de desmitificar que las mujeres son zorras porque cuando un hombre es zorro es listo; me quedo con que lo dice una señora que seguramente le habrán llamado zorra en muchas ocasiones y seguramente habrá escrito ella ese texto.

¿Es poderosa la música en materia de igualdad?
C.R. Totalmente. Además, hay todavía mucho camino por recorrer. Ahora tienen más visibilidad los grupos de mujeres, pero si te fijas, las mesas de técnicos y en iluminación son todo hombres, no hay mujeres. Por otro lado, tener ocasión de decir cosas encima del escenario es un paso para crear referentes.

¿Sentís que gustáis? ¿Cuál es vuestra clave?
A.E. Yo creo que en general gustamos. A veces no nos conocen y cuando terminamos el bolo nos dicen que qué sorpresa. Nuestro show no es estático, nos movemos mucho en el escenario, cambiamos de instrumentos y los géneros son abundantes y variados. Tocamos últimamente mucha cumbia para hacer al público bailar, rancheras, rock, flamenco, en castellano, euskera e inglés. Jugamos con la sorpresa. Hacemos lo que queremos.
P.B. Tenemos Influencias latinas, pero nos gustan mucho las canciones que llamamos ‘mamarratxas’. Nos gusta gamberrear. Nos dicen que lo más sorprende es que cambiemos tanto de instrumentos.
C.R. Creo que lo que más impacta es la honestidad y la frescura, no aparentar algo que no somos, ofrecer lo que somos, es lo que hay. A nivel musical, estoy de acuerdo con la idea de la sorpresa, es lo que engancha. Y también creo que, musicalmente, hacemos cosas interesantes.

Próxima cita, el 13 de abril

El público que lo desee tendrá ocasión el 13 de abril, a las 13 horas, de ver a Zaunka en directo en la plaza Santiago de Estella-Lizarra con motivo del I Lizarrako Eguna. No sólo estará Zaunka en el escenario, también participarán otros grupos invitados. Zaunka tiene por delante una agenda que llevará al grupo a Bilbao, Pamplona y Roncal, entre otros lugares, durante este verano.

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