
Leyre Ortega conoce el terreno en el que se mueve, a la ciudadanía y al equipo de la comisaría local. Afronta esta nueva responsabilidad en un momento clave para el municipio, con la vista puesta en las fiestas patronales y en cuestiones fundamentales como la movilidad y la seguridad ciudadana. Cercana, dialogante y convencida de que la prin-cipal fortaleza de la Policía Municipal es su proximidad con la gente, repasa su trayec-toria y los retos para este último año de legislatura al frente de una plantilla de 23 agen-tes, entre ellos seis mujeres.
Llegas ahora a la jefatura, pero eres veterana de la Policía Municipal de Estella. ¿Cuál ha sido tu trayectoria?
Ingresé en la Policía Municipal de Estella en el año 2001 como auxiliar. En 2004 obtuve la plaza en propiedad como agente y, en 2025, ascendí a agente primera. Desde el 1 de junio de 2026 ejerzo como jefa de la Policía Municipal.
¿Qué te impulsó a ser policía municipal?
Cuando era pequeña me llamó la atención la imagen de una mujer policía municipal en los Sanfermines. Hablo de hace unos cuarenta años. Aquella mujer me impactó y pensé: “Yo quiero ser como ella”. Después estudié Técnico de Empresas y Actividades turísticas. Mis padres me animaron a terminar antes de presentarme a las oposiciones de Policía. Y así fue.
¿Qué es lo que más te gusta de esta profesión?
Lo que más me gusta es el contacto con la gente. Poder ayudar a la ciudadanía, aportar a la sociedad y contribuir a que la ciudad sea más cómoda y segura para todos. Al final, este trabajo consiste en servir y proteger. Creo que ese es el papel de la policía y resulta muy satisfactorio. También es gratificante hacer bien tu trabajo y sentir que se reconoce.
Bajo tu visión, ¿cuál es el modelo de Policía Municipal que debe prevalecer?
Una policía cercana. El principal valor de la Policía Municipal es precisamente ser cercana, estar al servicio de los demás, como servicio público. Escuchar a los vecinos y conocer sus preocupaciones es fundamental. Hay problemas a los que podremos dar solución y otros que serán más difíciles de resolver, pero debemos estar ahí para escuchar, atender e intentar ayudar. Esa es mi filosofía y la manera en la que entiendo esta profesión.
¿Cómo están siendo estos primeros días en la jefatura?
Aunque desde el 1 de junio ejerzo como jefa de Policía Municipal, ya había asumido esas funciones en diferentes ocasiones, así que la novedad no ha sido tan grande. Lo que sí cambia es que ahora la responsabilidad es total. Estos primeros días están siendo muy activos. Hay mucho trabajo y estoy dedicando tiempo a ponerme al día con todos los asuntos de jefatura para poder desarrollar la tarea con normalidad cuanto antes. Cuento con la ventaja de conocer el funcionamiento del servicio, la realidad de la ciudad y a la plantilla. Afronto esta nueva etapa con ilusión, responsabilidad y ganas de seguir trabajando junto a los compañeros.
¿Cambian las funciones?
Sí. Ahora es un trabajo más administrativo, con reuniones, coordinación con los distintos grupos municipales y con otros cuerpos de seguridad. Son tareas diferentes y, quizá, me alejan un poco de la calle. Aun así, me gustaría seguir manteniendo, en la medida de lo posible, el contacto con la gente, porque es algo que me llena personalmente.
Eres la primera mujer jefa de la Poli-cía Municipal de Estella-Lizarra. ¿Qué supone para ti?
No sabría decirlo. Lo que sí puedo contar es que cuando empecé a trabajar, en 2001, ver a una mujer policía municipal en Estella era algo novedoso, tanto para la ciudadanía como para los propios compañeros. Fui la primera mujer con plaza en propiedad dentro del cuerpo. Antes había habido una compañera auxiliar, pero agente con plaza era la primera. Chocaba ver a una mujer policía tanto en la calle como dentro del propio cuerpo. Con el paso del tiempo, gracias al trabajo, la constancia y la profesionalidad, me he ido ganando mi espacio. Estoy orgullosa del camino recorrido y de haber contribuido, junto con otras mujeres que fueron referencia para mí, a normalizar la presencia de la mujer en la policía, un ámbito tradicionalmente masculinizado.
¿Puede aportar una mujer una visión diferente en la resolución de conflictos?
Creo que depende más de la personalidad que del género. Yo me considero una persona mediadora y con la que se puede hablar.
¿La presencia de la mujer en los cuer-pos policiales está hoy normalizada?
Sí. Al principio costó. Incluso hubo una época en la que ni siquiera disponíamos de vestuario adaptado. Hoy la situación es completamente distinta y las compañeras que se incorporan cuentan con los mismos medios que cualquier otro agente.
¿Cuántas mujeres forman parte actualmente parte de la plantilla?
Actualmente somos seis mujeres en la Policía Municipal de Estella. Tenemos dos auxiliares, una en prácticas y, cuando se incorpore en breve una compañera como agente, seremos cuatro mujeres con plaza fija. Supone un 25 % de la plantilla y no está nada mal.
En el camino hacia la normalización de la mujer en el cuerpo policial, ¿se traslada también esa situación a las calles? ¿Cómo se entiende el binomio mujer-autoridad?
Yo creo que han ido a la par. Se ha ido normalizando que cualquiera puede desempeñar cualquier puesto.
¿Se puede separar lo laboral de lo personal o se es policía las 24 horas del día?
Somos policías las 24 horas del día, pero si quieres tener tranquilidad personal también tienes que saber separar. Entiendo que ahora, con la jefatura, muchas sugerencias o comentarios de los vecinos me llegarán de forma más directa, pero hay que intentar establecer esa separación por salud personal.
¿Es fácil trabajar en la ciudad en la que vives?
Al principio cuesta, claro que sí. Pero después de 25 años la situación es distinta. Antes, si un vecino te veía, podía aprovechar cualquier momento para plantearte cuestiones relacionadas con el trabajo. Ahora cada vez somos más respetuosos con esos espacios. Pienso que es una cuestión que va con el uniforme, y se aprende a llevarlo. La experiencia te enseña a gestionar esas situaciones. Al final, la mochila que vas acumulando con el tiempo te ayuda a afrontar mejor este tipo de circunstancias.
Queda un año de legislatura. ¿Cuáles son los principales retos que te marcas para este periodo?
Como ya les ocurrió a mis antecesores, uno de los retos más importantes es la gestión del tráfico y la movilidad. Estella soporta una importante intensidad de tráfico en determinados momentos del día y tenemos que seguir estudiando posibles mejoras. Soy consciente de que muchas actuaciones requieren también dotación presupuestaria y eso no depende directamente de la Policía Municipal. Nosotros seguiremos aportando ideas y propuestas y, si conseguimos avanzar en este ámbito, me daré por satisfecha. Otra prioridad es reforzar la seguridad ciudadana. Estella es una ciudad segura y quiero contribuir a que siga siéndolo, trabajando desde la prevención, la cercanía con la ciudadanía y la coordinación con los distintos cuerpos policiales presentes en la ciudad. Y, por último, una cuestión especialmente importante para mí es la lucha contra la violencia hacia las mujeres. Desde la Policía Municipal trabajamos en la prevención, la detección y la respuesta ante cualquier manifestación de violencia de género. Además, es un tema con el que estoy especialmente sensibilizada. Llevo cinco años siendo responsable de VioGen en Estella y recientemente he recibido un reconocimiento por el trabajo realizado durante este tiempo, en el contexto del Día de las Policías Locales de Navarra.
¿Cómo actúa la Policía Municipal cuando una mujer denuncia una situación de violencia de género?
Nosotros seguimos un protocolo establecido. Si la víctima acude a la Policía Municipal o somos requeridos por terceras personas, elaboramos un informe de la incidencia y lo trasladamos a la Policía Foral o a la Guardia Civil, que son los cuerpos encargados de instruir el atestado. Antes de finalizar ese procedimiento se realiza una valoración del riesgo de la víctima.
Dependiendo del resultado, el caso puede ser derivado a la Policía Municipal para su seguimiento cuando se trata de situaciones de riesgo bajo. El atestado continúa su tramitación judicial, pero la víctima ya cuenta con una valoración de riesgo que determina las medidas de protección que deben adoptarse. Evidentemente, no es lo mismo una situación de riesgo bajo que una de riesgo extremo.
Y cuando se detecta un riesgo bajo, ¿cómo actúa Policía Municipal después? ¿Hay algún tipo de seguimiento?
Sí. Realizamos un seguimiento y una atención continuada a la víctima. Si existen medidas de protección, cada dos meses mantenemos contacto con ella mediante entrevistas personales o telefónicas. Disponemos de un teléfono específico a través del cual nos comunicamos con estas mujeres. No es un teléfono de urgencias; ellas saben que, ante una emergencia, deben llamar al 112. Este teléfono sirve para mantener el contacto, resolver dudas y realizar el seguimiento. Lo tienen guardado y saben que somos nosotros quienes les llamamos. En ocasiones quedamos con ellas y vienen a las dependencias policiales. Es una situación de cobertura y protección.
Se acercan las Fiestas Patronales, ¿qué supone esta semana para la Policía municipal?
Las fiestas son uno de los momentos más importantes del año para nosotros. La ciudad multiplica su actividad y recibe un volumen muy importante de personas. Durante la semana de fiestas trabajan todos los efectivos, cubriendo los tres turnos para garantizar la seguridad, la convivencia y la tranquilidad tanto de los vecinos de Estella como de quienes nos visitan. Además, la labor policial va mucho más allá. Existe una coordinación constante con otros cuerpos policiales, con los servicios municipales, los servicios sanitarios, Protección Civil y Cruz Roja. Me gustaría poner en valor el compromiso y la profesionalidad de todos los profesionales implicados, porque las fiestas suponen un importante sacrificio personal y familiar. Gracias a ese esfuerzo conjunto y a la colaboración entre todos los servicios, cada año conseguimos que la ciudadanía disfrute de unas fiestas seguras y tranquilas.
¿Qué palabras te gustaría trasladar a la ciudadanía?
Me gustaría que los vecinos de Estella supieran que pueden contar conmigo y con toda la plantilla de la Policía Municipal. Estamos aquí para servir y proteger. También quiero aprovechar para agradecer las numerosas muestras de cariño, apoyo y felicitación que he recibido estos días, tanto por parte de compañeros como de vecinos. Y, por supuesto, agradecer a mi familia su respaldo. Asumir una responsabilidad como esta es una decisión importante y su apoyo es fundamental para afrontar esta nueva etapa con ilusión y compromiso.
“Cuando empecé a trabajar en 2001, ver a una mujer policía municipal en Estella era novedoso, tanto para la ciudadanía como para los propios compañeros”
77 mujeres con seguimiento, a través de Viogen, en 2026
Leyre Ortega es desde cinco años la responsable de Viogen en Estella-Li-zarra. Hace unos días recibía un re-conocimiento por este trabajo en el contexto del Día de las Policías Lo-cales de Navarra. Explica que en lo que va de año, la Policía Municipal de la ciudad del Ega realiza el segui-miento de 77 mujeres con valoración de riesgo bajo, dentro del sistema Vio-gen. Para entender la evolución de esta problemática detalla que, en 2021, cuando asumió el servicio, fue-ron 21 los casos atendidos. La com-parativa arroja un incremento cuan-titativo importante.
