PRIMER PLANO – JUAN TOMÁS HARO DELGADO – Presidente del Club de Jubilados Ega – “Lo hemos pasado muy mal. El apoyo de los socios ha sido fundamental”

PRIMER PLANO – JUAN TOMÁS HARO DELGADO – Presidente del Club de Jubilados Ega – “Lo hemos pasado muy mal. El apoyo de los socios ha sido fundamental”

Finalizado un largo periodo de reivindicaciones e incertidumbre, el máximo responsable de la junta directiva de la asociación local pone el foco en el futuro del colectivo que supera los 1.800 integrantes y que apuesta por las relaciones sociales y el envejecimiento activo

Tras varios años de incertidumbre y reivindicaciones, el Club de Jubilados Ega de Estella-Lizarra tiene garantizada su continuidad en los locales de la calle Arieta, después de que el Ayuntamiento adquiriera el inmueble a la Fundación San Jerónimo por valor de 556.546 euros para ceder su uso a la Asociación. Trascurrido un tiempo, ya con más calma y con las obras de adecuación de un local anexo en marcha, el presidente del Club, Juan Tomás Haro Delgado (Estella, 1958), repasa un proceso largo y de desgaste que ha supuesto importantes quebraderos de cabeza para la junta directiva, pero que también ha reforzado el respaldo social a la entidad.

Con más de 1.800 socios, el club mira ahora al futuro con el reto de finalizar las obras de ampliación, potenciar sus actividades en el total de 769 metros cuadrados a su disposición y seguir fomentando las relaciones sociales y el envejecimiento activo en la ciudad del Ega, como siempre lo han hecho y en lugar que siempre han defendido.

Tras varios años de trabajo, el Club de Jubilados Ega ha conseguido garantizar su continuidad en los locales de la calle Arieta. ¿Se ha terminado la incertidumbre?
Sí, ha terminado. Ahora la única incertidumbre es cómo van a quedar las obras del local anexo. Pero tenemos la tranquilidad de que los locales cedidos son de propiedad municipal. Esto supone una garantía tanto para los socios como para la junta directiva.

Ha sido un proceso largo y complicado. ¿Cómo habéis vivido estos últimos años de preocupación, reivindicaciones y negociaciones?
Hemos sufrido mucho, porque no ha sido fácil. Lo hemos pasado realmente mal y hemos vivido momentos de mucha desesperación, porque nos han puesto muchos obstáculos. Al principio todo parecía ir por buen camino. Habíamos llegado a un acuerdo con los propietarios para ampliar el plazo del contrato, pero, de repente, dieron marcha atrás y quisieron que abandonáramos los locales un año y siete meses antes de que finalizara el contrato. Fue muy duro, porque no nos lo esperábamos. A partir de ahí, empezamos a movernos y a buscar soluciones con el Ayuntamiento y el Gobierno de Navarra.

¿Qué supone para el Club y para sus socios que el Ayuntamiento haya comprado los locales a San Jerónimo para garantizar su continuidad?
Estella-Lizarra seguramente sería la única población navarra sin un local municipal para su asociación de jubilados. Haber conseguido que el problema se resuelva y que la ciudad disponga de un espacio para el club es muy importante. Además, la compra por parte del Ayuntamiento nos permite seguir en el mismo sitio, algo que hemos defendido desde el principio. Más allá de las obras y de la ampliación con el local anexo, no habrá cambios para los socios. La gente está acostumbrada a este espacio y a su ubicación, que es muy transitada. Lo reconoce como algo propio. También contamos con una accesibilidad muy buena, y eso es importante.

¿Queda alguna cuestión pendiente con el Ayuntamiento en relación con el uso de los locales?
Nos queda pendiente firmar el acuerdo, que ya está redactado. Esperamos poder hacerlo en unos días, porque el documento está aprobado por el pleno municipal.

¿Se mantienen la gestión del bar y el resto de los servicios que ofrece el club?
Sí. El bar lo gestiona directamente el club. Desde octubre contamos, además, con un nuevo servicio de masajes no sanitarios. Actualmente ofrecemos servicios de bar, podología, masajes y peluquería, además de asesoría jurídica con tarifas especiales. Estos servicios funcionan mediante el alquiler de espacios.

¿La resolución del conflicto está contribuyendo a recuperar la confianza y a atraer a nuevos socios?
Cuando llegamos a la junta directiva, en 2021, éramos 1.050 socios. Durante la pandemia, fallecieron muchos de ellos y otros se dieron de baja. Ahora superamos los 1.800. En el transcurso de estos cinco hemos experimentado un crecimiento importante, las altas continúan llegando a buen ritmo.

¿Os habéis sentido respaldados por los socios durante todo este proceso?
Mucho. Lo hemos pasado muy mal y el apoyo de los socios ha sido fundamental. Recuerdo que a finales de noviembre de 2024 recibimos un burofax de San Jerónimo en el que se nos comunicaba que el contrato finalizaría el 31 de diciembre. La verdad es que fueron momentos muy difíciles desde entonces. En febrero de 2025 se convocó una manifestación a la que acudieron unas 2.000 personas. Aquella respuesta nos dio mucha moral y fuerzas para continuar luchando.

Una vez resuelto el conflicto, ¿cuáles son los principales retos del club?
Ahora mismo, terminar las obras y continuar con nuestras actividades, incluso ampliándolas. A día de hoy, todo lo que organizamos tiene una gran acogida. Si preparamos un viaje, se llena; si organizamos la comida de San Andrés, completamos las plazas. Cuanta más oferta tengamos, más oportunidades habrá para que los socios participen.

¿Qué importancia tienen las relaciones sociales y las actividades colectivas para disfrutar de una jubilación activa?
Uno de los objetivos del club es conseguir que la gente salga de casa. Evitar la soledad no deseada es fundamental, y para ello organizamos actividades que favorecen las relaciones sociales. Un ejemplo es el bingo, que celebramos de octubre a mayo y que reúne en cada sesión a entre 90 y 100 personas. Si sumamos quienes participan en el bingo y quienes acuden al bar para jugar a las cartas o ver la televisión, hay días en los que pasan por el club hasta 160 personas.

Hace un tiempo también pusimos en marcha el programa Otoño Cultural. Empezamos con cuatro actividades y ahora ya llegamos a doce. Las sesiones se celebran los miércoles a las seis de la tarde, con entrada gratuita y abiertas a todo el mundo, no solo a los socios. La respuesta está siendo muy buena y estamos registrando llenos.

¿Ha cambiado el perfil de las personas que se acercan al club?
Sí, estamos atrayendo a gente más joven, la edad media ha bajado bastante. Esto se debe, en parte, a que ofrecemos actividades que interesan a otros perfiles, como los paseos saludables, el baile o el pilates.

¿Qué busca una persona cuando se hace socia del club?
Busca pasarlo bien, disfrutar, realizar actividades y relacionarse con otras personas. El club es una alternativa a quedarse en casa viendo la tele. Aquí sabe que puede encontrar actividades y compañía durante todo el año y mantenerse activa.

¿Qué ofrece el club a sus socios?
Tenemos una programación muy variada. Organizamos actividades de ganchillo, dibujo, pintura y manualidades, bailes, clases de pilates, talleres de memoria y de bienestar, campeonatos de cartas, bingo, informática y talleres de manipulación de alimentos y competencias digitales. También programamos actuaciones musicales, paseos saludables y visitas guiadas por Estella-Lizarra, además de colaborar con otros colectivos.

A lo largo del año celebramos exposiciones de pintura y fotografía, charlas y conferencias. También organizamos la fiesta del socio por San Andrés, en la que homenajeamos a los matrimonios veteranos, y participamos con actividades en el Día de las Personas Mayores durante las fiestas. En estos momentos estamos inmersos en el programa Otoño Cultural, que ya ha comenzado y continuará con citas todos los miércoles por la tarde hasta diciembre.

Los viajes y las excursiones también tienen mucho éxito. ¿Qué balance hacéis de la actividad de este año?
En 2026 hemos organizado cuatro excursiones, ya realizadas, a Ondarroa, Tudela, Donostia-San Sebastián y Zaragoza. Además, hemos programado viajes a Cádiz, Salou, el Pirineo aragonés y dos viajes a Bruselas. Ahora ya estamos trabajando en las propuestas para el próximo año, porque nos gusta prepararlas con tiempo. Las excursiones, sobre todo, tienen muchísima demanda. En algunas ocasiones hemos llegado a fletar hasta tres autobuses.

Se acerca San Andrés, una de las citas más importantes del calendario del club. ¿Cómo se presenta el Día del Socio?
San Andrés se celebra el 30 de noviembre y nosotros mantenemos siempre la celebración en el día de la festividad local, caiga como caiga. Ahora vamos a abrir las inscripciones y esperamos reunir a unas 290 personas, 60 más de las habituales porque la ampliación con el local anexo nos permitirá contar con más espacio.

¿Qué balance realizas de tu trayectoria al frente de la asociación? ¿Pesa más la satisfacción por los objetivos conseguidos o el desgaste que ha supuesto el conflicto?
El balance es positivo porque hemos conseguido los objetivos que nos marcamos, pero el camino ha sido muy duro. La junta lo ha pasado mal y todo este proceso nos ha provocado muchos quebraderos de cabeza. Ha habido noches sin dormir y momentos de mucha preocupación.
Al final, prima la satisfacción por haber conseguido lo que nos propusimos, pero no hemos podido disfrutarlo como nos habría gustado. No tendría que haber sido tan difícil llegar a un acuerdo; todo debería haber sido mucho más sencillo.

¿Cuándo termina vuestro mandato y qué esperáis de la próxima junta directiva?
Nuestro mandato finalizará el 31 de diciembre de 2027. Entonces convocaremos elecciones y esperamos que se presente gente dispuesta a continuar con la labor del club. Estamos bastante agotados y necesitamos que otras personas se impliquen y aporten nuevas ideas.

Cuando entramos nos comprometimos a solucionar el problema de los locales y hemos trabajado para conseguirlo. Ahora es bueno que haya una renovación. Además, el mandato pasará a ser de dos años, de manera que exista una mayor rotación y la responsabilidad resulte más llevadera para quienes asuman los cargos.

DATOS

Horario. El Club de Jubilados Ega está abierto todos los días desde las 8 de la mañana hasta las nueve de la noche.
Número de socios actuales. Más de 1.800 socios. Eran 1.050 en 2021.
Nuevos socios. La adhesión al Club se formaliza en la sede de la calle Arieta rellenando una ficha con los datos personales.
Cuota. Se paga 15 euros al año.
Junta directiva. Desde 2021 se han mantenido los ocho integrantes creando un equipo de trabajo compacto y unido. Junto a Juan Tomas Haro en la presidencia, la integran: Nati Mundín Ocáriz (vicepresidenta), María Jesús Echeverría Iturralde (secretaria), José García solano (tesorero), y los vocales Jesús Landa Lacalle, José Manuel Carretero Gómez, Maribel Etayo Martínez y Mari Carmen Jordana Segura.

Otoño Cultural, de octubre a diciembre

La nueva edición del ciclo Otoño Cultural en el Club de Jubilados Ega se nutre este año de doce actuaciones. Celebradas algunas, las correspondientes al mes de octubre, el público, tanto socios como no socios, puede acudir a las citas de diciembre. Todos los miércoles, a las 18 horas, en el Club, con entrada gratuita.

Noviembre
4 de noviembre. Elena Etxalar. Charla-couching sobre bienestar personal.
11 de noviembre. Óscar Terol. Monólogo.
18 de noviembre. Maialen Lecumberri. Cantante.
25 de noviembre. Mikel Andueza y Bruno Jimenez. Fusión de jazz y flamenco

Diciembre
Miércoles 2 de diciembre. José Boto. Monologuista.
Miércoles 9 de diciembre. Alex Salaberri. Monologuista.
Miércoles 16 de diciembre. Ainhoa Berrozpe. Monologuista.
Miércoles 23 de diciembre. Mago Toño

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