
Los trabajos, que comenzaron en octubre está previsto que terminen en primavera. Durante este tiempo se ha renovado la instalación eléctrica y está pendiente, con prioridad, conectar la calefacción. La obra implica, asimismo, el pintado de las paredes y el pulido del suelo, además de mejorar la conexión con el local principal y el acceso a la calle, respectivamente. Por un lado, se va abrir una puerta más grande en el interior y otra, con accesibilidad para personas con movilidad reducida, desde la calle.
El uso de este nuevo espacio, de unos 250 metros cuadrados, permitirá trasladar y ampliar las actividades físicas, como el pilates y las clases de baile. Mientras terminan todas las mejoras, el club empleará de momento la nueva sala para incrementar la capacidad de su comida del día del socio, el 30 de noviembre, con motivo de San Andrés. Se va a poder ampliar el número de comensales en 60 más y la empresa de catering podrá organizarse para servir desde dentro. Explica el presidente del Club, Juan Tomás Haro, que para ese día estará terminado el acceso interior y lista la calefacción. Después, hasta primavera, se terminarán las demás mejoras.
