Oteiza se vistió de fiesta en honor a San Miguel

Oteiza se vistió de fiesta en honor a San Miguel

La médica del municipio hasta el mes pasado, María Luisa Martínez de Eulate Samper, natural de la localidad, inauguró la programación desde el balcón consistorial

La dedicación de toda una vida, como médica de familia en Oteiza, tuvo su reconocimiento el miércoles 19 de agosto desde el balcón consistorial. Natural del municipio y profesional sanitaria hasta el pasado mes de julio, María Luisa Martínez de Eulate Samper, de 70 años, prendió la mecha del cohete festivo que el alcalde del municipio quiso cederle. Su discurso fue cercano, como el trato que dispensó a diario en una profesión caracterizada por el compromiso y la ayuda.

Eran las doce en punto del mediodía cuando María Luisa Martínez de Eulate se dirigió a la gente que esperaba con ganas el momento frente a la fachada del edificio. Y lo hizo recordando a su hijo Javier, quien reside en China y no pudo estar presente en las fiestas, quien le recomendó brevedad. “Inaugurar las fiestas es el regalo más bonito que me podéis haber hecho, gracias a todos por haber sido pacientes, después de todos estos años”, expresó por megafonía entre los aplausos y el cariño de los vecinos.

Sonó el cohete, y la fiesta, que se extendía hasta el domingo 23 de agosto, quedó oficialmente inaugurada. El vermú ponía ambiente, los preparativos del calderete de cuadrillas comenzaban en el entorno de la iglesia y aledaños, a la sombra, y las familias se reunían en el salón de actos para uno de los actos más especiales: la imposición de pañuelicos a los niños y niñas nacidas el pasado año.

En el salón de plenos, el alcalde de Oteiza, Rubén Martínez, se refería a la decisión, fácil este año, de delegar el lanzamiento del cohete. “Después de 42 años de dedicación estaba claro que el cohete iba a ser para ella, una doctora que ha conocido hasta cuatro generaciones”, expresó.

Rubén Martínez destacaba la importancia de la música en unas fiestas que este año contaban con 110.000 euros de presupuesto. Orquestas de gran formato, conciertos de rock, mexicanas y actuaciones para todos los públicos jalonan el programa más animado. A ello se une la organización, por primera vez, del Gran Prix, dirigido para los jóvenes, y actividades variadas para los niños.

El primer edil, socialista, afronta las últimas fiestas de una legislatura que tiene como retos terminar varios proyectos importantes. “Estamos con el centro de día, el espacio coworking y la ampliación del cementerio, todo ello previsto para que finalice en este ejercicio”, destacó.

El día del cohete siguió con la degustación de calderetes en el arbolado de la iglesia, electrocharanga, la primera vuelta al pueblo con los cabezudos, la bajadica de la cuesta Galo, el torico infantil y la música de orquesta.

El jueves sería el Día del Patrón, con misa solemne en honor de San Miguel, ofrenda floral e imposición de pañuelico al santo, seguido todo ello de la procesión.

El viernes toca comida de la juventud, el gran prix de cuadrillas y la actuación de Rumbo Tijuana (20 horas). Para el sábado se reserva la actuación de Charly Showman, con magia y ventriloquía (12 horas), el bingo popular organizado por las asociaciones (22 horas) y música DJ. El domingo terminan las fiestas de Oteiza con el lanzamiento del cohete a cargo de la corporación infantil, con la actuación del mago Itzal (17.30 h), discomóvil infantil (de 20 a 21.30 horas), la última bajadica de la cuesta el Galo música y pobre de mí.

ENTREVISTA

MARÍA LUISA MARTÍNEZ DE EULATE
“Me gustaba mi trabajo,
mis pacientes me lo hacían fácil”

Natural de Oteiza, de 70 años, ha ejercido como médica en su localidad durante más de 42 años. El pasado mes de julio se jubilaba

María Luisa Martínez de Eulate Samper tiró el cohete en Oteiza como reconocimiento a sus más de 42 años como médica en la localidad. Por la consulta han pasado los vecinos que le arroparon con cariño en el momento de prender la mecha. Martínez de Eulate aseguraba que ha disfrutado de su trabajo, que ha sido feliz, pero que llegaba el momento de dejarlo y de descansar. Con 70 años, el pasado mes de julio decía adiós al consultorio.

¿Cómo has vivido estos momentos en el balcón?
Me decían: “Ya verás cómo impone”. Y ayer (por el día previo al cohete) sí que tenía un poco de nervios; pero una vez ahí, en el balcón, para mí ha sido estar con gente conocida.

Has ejercido como médica de familia durante más de 42 años en Oteiza, ¿es especialmente gratificante trabajar para tus vecinos?
He estado aquí muy a gusto y no he tenido ningún problema, nada. Me gustaba mi trabajo, mis pacientes me lo hacían fácil. Han hecho que yo viniera a trabajar todos los días de mi vida muy contenta. Y siempre he practicado el consejo que me dio mi padre, que era un agricultor: “Trata a todo el mundo igual, sea quien sea”. Esa ha sido siempre mi forma de actuar y yo creo que ha revertido en mi bienestar.

¿Te esperabas este reconocimiento?
No te lo esperas, pero cuando te lo ofrecen te hace ilusión. El mayor honor es que te lo ofrezcan.

¿Qué te llevas de esta trayectoria laboral tan larga?
Pues mira, lo que más, los afectos y el cariño. Los sentimientos. Porque, lógicamente, todos los médicos lo que hacemos es intentar ayudar y acompañar. Yo he sentido el afecto. Es que no eran pacientes, eran amigos. Por eso, yo me llevo sensaciones y sentimientos.

¿Cómo afrontas esta nueva etapa vital?
Con 70 años, yo tenía ganas. He alargado mi dedicación desde los 65 y ya estaba cansada. Ya es hora de no tener horarios, de liberarme de preocupaciones porque en el trabajo te encuentras casos que son tristes, que hay que vivirlos. Y al final, pesa.

¿Cómo vives las fiestas? ¿Cuáles son tus momentos favoritos?
Yo de fiestas no soy mucho. Me gusta el día del patrón. Y, bueno, estar con la familia, encontrarme con las amigas de siempre que están fuera. Pero no me pasa como a otra gente que es tan ‘disfrutona’, que no se pierde una. Me quedo con unas fiestas que se vivan en concordia, que estemos el pueblo a gusto.

Nueve pañuelicos

Recién iniciadas las fiestas patronales de Oteiza, el salón de plenos del ayuntamiento de la localidad se llenaba de familias para participar en uno de los actos más esperados: la imposición de pañuelicos a los niños y niñas nacidas el pasado año 2025. Vecinos del pueblo o allegados, los merecedores de la distinción fueron: Ehiar Tejería Asiáin, Enzo Andueza Asarta, Maren Fernández Martínez, Olivia Araujo Azparren, Pablo Elousa Azcona, Noelia García Sanz, Oier Martínez Santesteban, Enzo Andueza Asarta e Isaac el Allouchi El Kassmi.

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