
Así dieron inicio unas fiestas de Abárzuza calurosas. La txaranga Anberria y la Comparsa de Gigantes y Cabezudos amenizó los momentos posteriores al cohete. También tuvo lugar la imposición de pañuelicos a los nuevos dobleros y dobleras en el ayuntamiento. Mientras tanto, en diversos puntos de la localidad el aroma a guiso abría el apetito a quienes disfrutaban de los primeros momentos festivos. Y es que numerosos cocineros y cocineras elaboraban sus calderetes para reunirse después todos en el frontón a degustarlos. Alrededor de 330 comensales disfrutaron de la comida. La jornada continuó con un campeonato relámpago de mus y brisca, ronda copera con la charanga Malababa, un concierto de Los Benis, torico de fuego, la bajadica al Legarcia y una larga, pero divertida noche con el Dj Risas.
Tras un 14 de agosto en el que no faltaron los juegos y la diversión para los más pequeños, el concurso de tortillas de patata, los partidos de pelota, la música y el concurso de disfraces, así como el tradicional torico de fuego y la Bajadica con la txaranga Anberria llegó el fin de semana de la mano de los patrones de Abárzuza, la Virgen de la Asunción, el sábado 15, y San Roque, el 16 de agosto, motivo por el cuál se celebraron las dos procesiones en su honor. Abárzuza disfrutó de un fin de semana lleno de actos, con gran afluencia de gente, con exhibiciones y conciertos.
“Desde el Ayuntamiento estamos contentos con el transcurso de las fiestas. Hemos podido celebrar todos los actos previstos sin incidencias a destacar. Creemos que desde que los jóvenes se implican más y el Ayuntamiento apuesta fuerte económicamente para diseñar un programa más potente, acude más gente a nuestras fiestas. Queremos agradecer la colaboración de muchas personas voluntarias que hacen posible que todo salga adelante. Así es una gozada”, informaba Mikel Goñi, concejal de Festejos de Abárzuza, quien además quiso destacar el esfuerzo que año tras año hace la txaranga Anberria al tocar en el cohete, en las procesiones y en la bajadica. “Sin ellos, el ambiente no sería el mismo”, reconoce Mikel.
Tras el fin de semana, las fiestas de Abárzuza culminaron el 17 de agosto con la tradicional abadejada en Iranzu. “Este año hubo más gente porque, además de los comensales de la abadejada, los jóvenes organizaron comida con catering para animar a más personas a acudir a Iranzu”, explica Mikel Goñi. Un concierto, el torico de fuego y la bajadica al Legarcia dieron paso al Pobre de mí.
