Murieta vivió cuatro intensos días de fiestas patronales

Murieta vivió cuatro intensos días de fiestas patronales

Del 20 al 23 de agosto, celebró la reunión vecinal en torno a actividades para todos los públicos

Murieta celebró sus fiestas patronales del jueves 20 al domingo 23 de agosto, acompañadas del buen tiempo. El historiador y catedrático de la Universidad Pública de Navarra José Miguel Lana Berasain, de 62 años, oriundo del municipio, fue el encargado de prender la mecha del cohete desde el balcón consistorial. Abría así una programación preparada para todos los públicos que invitó a la reunión vecinal.

El presupuesto festivo este año ascendía a los 57.000 euros, cantidad que sirvió para organizar y apoyar actos e iniciativas como la escudilla tras el cohete, la imposición de pañuelos a los niños y niñas del pueblo o allegados nacidos en 2025 (este año tres), así como el homenaje a dos vecinos centenarios. Este acto fue una de las novedades del programa y tuvo como protagonistas a María Segura López y Jesús de Bobadilla Iloro, quienes en 2026 han cumplido su primer siglo de vida. El alcalde del municipio, Felipe Ajona, les entregó de una placa conmemorativa y un ramo de flores y les impuso un pañuelico rojo en el cuello.
Las fiestas en Murieta destacan cada año por la organización de comidas y cenas populares. El mismo jueves se celebraba la primera comida, en el frontón, organizada por la Asociación Zurracapote, además de la primera cena popular, en el polideportivo. La jornada inaugural de las fiestas dio cabida, como es habitual, a los disfraces, a actividades infantiles y a la música.
El viernes, Día del Niño, los pequeños disfrutaron de un parque infantil con hinchables y juegos. Hubo misa y procesión en honor a San Esteban Protomártir, con la participación y compañía del grupo de danzas Virgen del Puy y San Andrés, de Estella-Lizarra. Por la tarde, los preparativos de la calderetada centraron la atención.

Cata de tomate
El sábado, Murieta tuvo txistorrada popular en el frontón y paellada popular en el polideportivo. Fue también día de ciclismo con la celebración del LVII Premio San Esteban. Hubo espectáculo infantil, música, fuegos artificiales y toro de fuego. El domingo, final de las fiestas, contó con los momentos destacados de una exposición de artesanía en el polideportivo y, novedoso, con una cata de tomate local. Por la tarde hubo pelota y música antes del inevitable pobre de mí que despedía cuatro intensos días en el municipio.

El alcalde, Felipe Ajona, se refirió a las fiestas celebradas como unos días que estuvieron marcados por la diversión, con la salvedad de dos incidentes destacados. El jueves a las diez de la noche, una protesta afectó a la celebración del toro de fuego, ante la decisión municipal de eliminar los petardos ‘borrachos’ debido a incidencias ocurridas el pasado año y también en ediciones anteriores. “Por evitar quemaduras y por riesgo de incendios, decidimos no traer este año los petardos borrachos. Por seguridad, porque el Ayuntamiento asume la responsabilidad. Y, además, se están quitando en todos los pueblos. Entendemos que se produzcan protestas, pero no que afecten al espectáculo y al toro”, declaró.

En relación con el segundo altercado, producido en la madrugada del viernes al sábado, cuando un grupo increpó a un camarero de la barra en el frontón, el primer edil lamentó que se produzcan situaciones así. “No gusta que ocurran estas cosas. Las fiestas son para disfrutar, pasarlo bien y evitar todo tipo de conflictos. Esperamos que estas cosas no se repitan”, declaró.

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