Notas musicales que traspasan pantallas

Notas musicales que traspasan pantallas

Profesores y alumnos de la escuela de música Julián Romano de Estella continúan su formación de manera virtual

El coronavirus no ha conseguido silenciar a la música. La educación se ha reinventado y las notas musicales traspasan pantallas. Los 16 profesores y los 181 alumnos de la escuela de música Julián Romano de Estella ponen todo de su parte para que la formación continúe durante esta complicada situación. El director de la escuela y profesor, Javier Martínez, de 41 años y natural de Lodosa, cuenta a los lectores cómo se las ingenian para poder garantizar a los alumnos el material necesario e impartir las clases oportunas para que la educación continúe y la música no deje de sonar.

Como el resto de centros educativos, en la escuela de música de Estella también creyeron que la situación provocada por el coronavirus duraría pocas semanas. El 12 de marzo ya se emitió la orden, por parte de las autoridades, del cierre de todos los edificios públicos, por lo que se suspendieron las clases de ese día. El viernes 13, emitieron un protocolo de actuación entre los profesores en el que se esclarecía el modo en el que se iban a comunicar con el alumnado. “Al principio nos costó adaptarnos porque obviamente la manera de comunicarnos con el alumnado es a través de la tecnología. Tuvimos que buscar las aplicaciones adecuadas y con la gran cantidad de información que en ese momento estaban recibiendo las familias, todos tuvimos que adaptarnos a la situación”, explicaba Javier Martínez.
Para cada asignatura se utilizan las aplicaciones que mejor se adapten a las necesidades educativas. “En un principio, para una clase de instrumento, por ejemplo, las tareas se envían por el WhatsApp o por el correo electrónico y se acompaña con vídeos demostrativos tocando los instrumentos o con audios. A través de estos medios nos dimos cuenta de se perdía mucho el directo, así que cada profesor buscó la manera que mejor se amoldaba a las necesidades de sus clases. Utilizamos mucho las videollamadas por Skype o por Zoom”, detallaba Martínez. A pesar de que la situación no es la más idónea, Martínez informa de que los profesores hacen lo posible para amoldarse al ritmo de cada alumno, ya que cada familia tiene sus circunstancias y no siempre la tecnología está disposición de todos, además de los problemas propios de lo digital, ya que por ejemplo en algunas zonas rurales la conexión es muy limitada. “Lo que vamos a intentar a partir de ahora es que se instauren los horarios atendiendo a las necesidades de cada alumno”, explicaba el director de la escuela. Personalmente, Javier Martínez considera que, ante la crítica situación, no es un momento oportuno para bombardear al alumnado con mucho contenido, ya que la educación no es solo el material. Pero considera que es importante seguir dando el servicio a pesar de que lo digital nunca podrá sustituir a una clase presencial.

Polémica con las tasas
Ante la polémica política suscitada por las tasas de la escuela de música, Javier Martínez ha declarado a Calle Mayor lo siguiente: “sigo pensando que la educación es educación y no hay que verlo como un gasto sino como una inversión.

Desde el conjunto de la comunidad educativa de la Escuela de música, me parece correcto el que se estudien todos los casos del alumnado

Creo que cuando se da un servicio, se tiene que pagar y no me meto en la cantidad. Estamos haciendo un estudio para valorar si se puede seguir trabajando así y si hay que pagar el servicio de manera íntegra o no. Lo que está claro es que la implicación y dedicación que está teniendo el profesorado hay que valorarla, y que es un servicio que el alumnado está recibiendo. Hemos tenido fallos de comunicación, claro, nos debemos adaptar e intentar compensar las clases que no hayamos podido dar, pero el debate debe ir por otro lado. Las administraciones deben valorar el trabajo, como creo que se está haciendo, y hay que analizar bien cómo se destina el dinero público. Lo que hagan empresas privadas no es comparable a la administración pública, bajo mi punto de vista. Si yo como usuario-receptor de un servicio público tengo que pagar una tasa por un servicio que recibo, (aunque sea con matices) y lo puedo pagar, lo haré, seguro que hay necesidades mucho más importantes que atender con el dinero público, pero claro, esto es una percepción personal. Desde el conjunto de la comunidad educativa de la Escuela de música, me parece correcto el que se estudien todos los casos del alumnado. Haremos todo lo posible para dar una salida acorde a las necesidades actuales de las familias y ofreciendo siempre el mejor servicio posible por nuestra parte”, concluía Javier Martínez.

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