
Al cierre de este número de Calle Mayor, la Semana Medieval había dado sus primeros compases, con mucho todavía por celebrarse, como los mercados de oficios y sabores de antaño y la rúa de los oficios, oportunidades para ver de cerca la elaboración de productos artesanos; tampoco se había celebrado la comida medieval, ni los torneos ni muchas de las actividades teatrales y de calle de gran formato. Sin embargo, el pasacalles inaugural, que partió desde el palacio de los Reyes de Navarra hasta la plaza de los Fueros, dejó muy buen sabor de boca como anticipo de todo lo que aún estaba por llegar. Pasadas las ocho de la tarde, el desfile de la Corte de la Reina Juana II deslumbró al público familiar. Los espectadores arroparon la kalejira medieval durante todo el itinerario por el puente del Azucarero, el paseo de la Inmaculada y la calle Baja Navarra. Un gran dragón articulado encabezó la comitiva que reservó lugar privilegiado, como no podía ser de otra manera, a la reina y su consorte, interpretados por la actriz Marta Juániz y Raúl Urriza.
Durante siete jornadas, el espectáculo estuvo garantizado en la ciudad gracias a la iniciativa de la Asociación de Comerciantes, Hostelería y Servicios de Estella-Lizarra
Representantes municipales y nobles de la ciudad lucieron sus mejores galas para acompañar en la visita real y al resto de miembros de la corte: danzantes, músicos, peregrinos, maestros de cetrería, caballería y otros integrantes del cortejo. Casi a las nueve de la noche, la comitiva llegaba a la plaza de los Fueros y esperaba su momento para subir al escenario, donde se desarrolló la representación teatral en la que tampoco faltaron el canto y la danza. La plaza ofrecía su mejor ambiente en torno a las tarrazas y la taberna medieval, que desprendía un embriagador aroma a chistorra. Actuaciones de cuentacuentos, la presencia itinerante de los ‘matasanos’ y de los ‘Ángeles del Reino’ despedían la primera jornada. Llegarían después seis días más, copados de actuaciones sorprendentes, juegos infantiles en las plazas, pinchos medievales, música y un sinfín de actuaciones enmarcadas en un programa organizado, un año más, por la Asociación de Comerciantes, Hostelería y Servicios de Estella-Lizarra para animar la ciudad en un momento del año muy esperado y bien marcado en el calendario.
