La ola de calor llena las piscinas de Tierra Estella

La no apertura de algunas instalaciones de baño, como las de Igúzquiza y el Obeki, aumenta la afluencia de visitantes en el Agua Salada, Villatuerta
y Ardantze (Ayegui)

La llegada del verano el pasado 21 de junio vino acompañada de la primera ola de calor de la temporada, con temperaturas que en algunos momentos alcanzaron los 41 grados en Tierra Estella. Ante este escenario, las piscinas se han convertido en uno de los principales refugios climáticos para vecinos y visitantes. Además del calor, el hecho de que algunas instalaciones de baño de la zona no hayan abierto sus puertas este verano -como las de Igúzquiza y el complejo del Obeki, en la ciudad del Ega, está provocando un notable incremento de usuarios en otros recintos, como el Agua Salada (Estella), San Ginés (Villatuerta) y Ardantze (Ayegui).

En las piscinas municipales de Agua Salada, el aumento de afluencia se está dejado sentir especialmente por las tardes. “Las mañanas son más tranquilas, pero por las tardes es una locura. El hecho de que algunas piscinas de alrededor estén cerradas se está notando una barbaridad. Muchos usuarios nos comentan que antes iban a Igúzquiza o al Obeki y que, al estar cerradas, han decidido venir al Agua Salada”, explica Rubén Sádaba, socorrista de la instalación desde hace tres años.

Aunque los fines de semana se mantiene una afluencia más moderada porque muchas personas optan por salir fuera o realizar otros planes, las dos primeras semanas de apertura han sido especialmente intensas. “No habíamos visto tanta gente en años”.

En determinados momentos ha sido necesario el refuerzo de socorristas para controlar el vaso principal

Vigilancia

La instalación municipal recibe usuarios habituales del polideportivo Tierra Estella Lizarrerria, abonados de verano y personas que adquieren entradas diarias, además de grupos de colegios y ludotecas. Por todo ello, el incremento de bañistas en el Agua Salada ha obligado incluso a reforzar la vigilancia. “A partir de las cinco y media de la tarde hay momentos de muchísima afluencia. Hemos tenido que extremar la vigilancia e incorporar otro socorrista para abarcar toda la piscina”, añade Sádaba. Una situación similar se vive también en las piscinas de Villatuerta. Desde la recepción, el personal reconoce que la temporada ha arrancado con fuerza, especialmente con la llegada del calor intenso. Aseguran que, aunque la primera semana fue más fresca, la segunda, en plena ola de calor, la entrada de bañistas se ha disparado coincidiendo también con el final de curso en los colegios. “Y estamos notando la llegada de cuadrillas que en veranos anteriores hacía uso de las piscinas del Obeki”, explican.

Refugio bajo los árboles en Ardantze

En las piscinas de Ardantze, en Ayegui, el balance del arranque de temporada es muy positivo. Mikel Bigalondo, recepcionista de la instalación, se refiere a un incremento de usuarios que atribuye a la ola de calor y a las características del recinto. “La gente busca el baño y lugares frescos. Aquí contamos con sombrillas y también con zonas de árboles que proporcionan sombra natural, por lo que se está muy bien”, señala. Bigalondo asegura que la temporada ha comenzado con mejores cifras que en años anteriores. “Estamos registrando un incremento respecto a otros veranos. Se nota algo la llegada de usuarios procedentes de Estella por el cierre del Obeki, sobre todo de jóvenes, y también algunas personas que antes acudían a Igúzquiza, aunque en este caso no es un factor determinante”. La ola de calor está impulsando en Ayegui la venta de abonos de verano y tam-bién de bonos de entradas. “Se están vendiendo especialmente los bonos de varios días. Mucha gente da por hecho que va a venir con frecuencia durante este episodio de altas temperaturas y opta por comprar bonos de diez, veinte y hasta treinta accesos, en lugar de adquirir entradas sueltas”, añade el trabajador. Los chapuzones en las piscinas y también en otros lugares de baño, como la poza natural del Agua Salada, contribuyen a mitigar el calor mientras los termómetros alcanzan máximos.

 

Situación de algunas piscinas de Tierra Estella

IGÚZQUIZA
Piscinas cerradas
El concejo de Igúzquiza decidía este verano no abrir las piscinas por no reunir los requisitos del decreto foral 86/2018 de Salud Pública, que establece las condiciones higiénico-sanitarias y de seguridad de las piscinas de Navarra tras una situación de prórrogas en los últimos años. “El concejo no las ha abierto en un acto de responsabilidad, para evitar multas y porque los seguros no se hacen cargo”, explica el alcalde del Distrito, Miguel Ábrego. El sistema de depuración es el principal problema que presenta la instalación, cuyos vasos se acondicionaron con ayudas públicas en 2009. La adaptación del sistema de depuración a la normativa supondría una inversión de 400.000 euros, inasumible para el pequeño concejo sin la subvención que solicitó al PIL y que hubiera aportado 180.000 euros para poder acometer las reformas. “Este año no se han podido abrir las piscinas, con dolor, pero con entendimiento de los vecinos”. Las piscinas de Igúzquiza fueron construidas en 1982 con una subvención del Gobierno de Navarra del 75% de su inversión. El pasado año, la instalación contó con cerca de 400 abonados, más la venta de entradas de día y la visita de colonias y grupos de boys scouts. Cada verano llegaban hasta la localidad vecinos del Distrito, pero también personas de otras localidades próximas como Luquin, valles de Metauten y Allín, Ayegui, Villatuerta y Estella. El miércoles 24 de junio, representantes del concejo de Igúzquiza comparecieron ante el Parlamento de Navarra para exponer una situación que en la Comunidad foral también comparten las localidades de Bera y Garinoain.

 


OBEKI

(Colegio El Puy, Estella-Lizarra).
Sin servicio.
Las piscinas del Obeki, del colegio Nuestra Señora del Puy, no han abierto sus puertas este verano por no reunir las condiciones que marca el decreto foral de Salud Pública en materia de seguridad y condiciones higiénico sanitarias.

 

 

ABÁRZUZA
El Ayuntamiento estudia el futuro
de sus piscinas
Abárzuza ha abierto sus piscinas este verano mientras que el Ayuntamiento analiza las distintas alternativas para garantizar la viabilidad de las instalaciones a medio y largo plazo. El recinto de baño ya fue objeto de una importante reforma en 2007, una reconstrucción prácticamente integral que permitió renovar elementos fundamentales como los rebosaderos, los cerramientos y otros sistemas exigidos por la normativa de Salud Pública. Este verano, la apertura del recinto afrontó sus dudas por no reunir los requisitos que requiere la normativa en cuanto al proceso de depuración de aguas. “Mientras que la normativa exige completar el proceso en cuatro horas, la instalación lo realiza en aproximadamente cinco horas y media. Para poder cumplir, se decidió instalar una bomba de mayor capacidad y así reducir el tiempo de filtrado”, explica el alcalde, Diego Sainz. La solución temporal no obvia la necesidad de renovar completamente la sala de depuración para garantizar el funcionamiento futuro de las piscinas con un coste estimado que ronda los 500.000€, y sin subvención del PIL. Ante esta situación, el consistorio pone sobre la mesa una alternativa más ambiciosa: la construcción de unas nuevas piscinas, que podrían suponer una inversión cercana a los 1,4 millones de euros. “Ocurre que el emplazamiento actual presenta problemas de estabilidad del terreno, lo que provoca con el paso del tiempo fisuras y pérdidas de agua acelerando el deterioro de las instalaciones. Diversos estudios geotécnicos realizados en la zona desaconsejan mantener futuras inversiones de gran magnitud sobre ese mismo suelo”, añade el primer edil. De ahí, la posibilidad de buscar otros terrenos que permitan la instalación del recinto de baño. Desde el Ayuntamiento recuerdan que las piscinas constituyen un servicio muy valorado por la población y un equipamiento fun-damental durante los meses de verano.

ABÁIGAR
Las piscinas, abiertas este verano, serán reformadas en septiembre
Las piscinas de Abáigar son uno de los servicios más importantes para la vida del municipio durante el verano. No en vano, su alcalde, Álvaro Pérez de Aransolo, destaca que probablemente se trate de la localidad más pequeña de Navarra que dispone de unas instalaciones de este tipo, un equipamiento que considera fundamental para mantener la calidad de vida y la actividad social en los meses estivales. La temporada comenzó el pasado 13 de junio y se prolongará hasta el 31 de agosto. Sin embargo, el futuro de las instalaciones pasa por una importante reforma integral que el Ayuntamiento prevé acometer gracias a una subvención recientemente concedida a través del Programa de Inversiones Locales (PIL). La ayuda asciende a 180.000€, un importante alivio para afrontar los 430.000€ de inversión. El proyecto contempla la adaptación de los vasos a la normativa vigente, la renovación completa del sistema de depuración y la mejora de las zonas verdes que rodean el recinto. Actualmente, las obras se encuentran en fase de licitación. Desde el Ayuntamiento subrayan la importancia estratégica de este complejo para la supervivencia del pueblo. “Para una localidad que tiene piscinas, perderlas es prácticamente matarla. Viene mucha gente de pueblos vecinos y gente de segunda residencia. El bar de las piscinas aguanta abierto durante del año gracias a la actividad que registra durante el verano. Si las piscinas cerraran, cerraría también el bar y nos quedaríamos sin nuestro único servicio”, concluye el alcalde.

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