La nieve que trajo Filomena tiñó de blanco Tierra Estella

La nieve que trajo Filomena tiñó de blanco Tierra Estella

El Ayuntamiento de la ciudad de Ega activó el Plan de Invierno para evitar problemas de movilidad

Filomena no cumplió en Estella las previsiones de hasta 20 cm de nieve y se quedó entre los 5 y los 8 cm, según el lugar. En la jornada del sábado precipitó todo el día y durante todo el fin de semana la capa blanca cambio la estética de la capital de la Merindad sin causar problemas. El Ayuntamiento activó el Plan de Invierno y esparció durante el fin de semana 25 toneladas de sal en las calles, otras quince toneladas durante las jornadas siguientes para combatir el hielo.

Nueve operarios de la empresa adjudicataria del servicio de limpieza de las calles, CESPA, repartidos en turnos, y cuatro personas por turno de la brigada de Servicios del Ayuntamiento de Estella-Lizarra trabajaron sin descanso para evitar problemas causados por la nevada. Su labor se centró en el reparto de sal por acercas y calles y en la limpieza de puntos críticos con la ayuda de tres tractores adaptados, dos de ellos cedidos por agricultores de Lezáun e Iturgoyen y un tercero contratado a la empresa Fermín Osés.

Durante los días previos y posteriores, doce contenedores con sal permitieron a los vecinos proteger las entradas a sus portales y espacios viarios privados donde el servicio de limpiezas no llega, como accesos a garajes. El dispositivo puesto en marcha desde el área de Servicios fue calificado de exitoso durante la valoración que en rueda de prensa realizaron el alcalde Koldo Leoz y el concejal de Servicios, Jorge Crespo. “La gente no ha cogido el coche y ha extremado las precauciones”, explicó el primer edil. Por su parte, Crespo agradeció el trabajo realizado por el personal municipal para mantener las calles limpias.

La nieve comenzó a caer en Estella en torno a las 9 h del sábado y con copo fino pero constante fue cubriendo primero los puntos más altos de la ciudad y los tejados para depositarse después sobre el asfalto de aquellos lugares sin sal, como el Paseo de Los Llanos, parques y jardines.

A pesar de la precipitación y del frío, numerosos vecinos se animaron a dar un paseo por una ciudad tranquila para disfrutar de imágenes que no se repiten todos los años, para disfrutar de la nieve tirando bolas o para experimentar en familia la creación de muñecos de nieve.

Gorros, guantes y botas de nieve se adueñaron de las calles durante dos jornadas que marcaban el final del periodo navideño puesto que el lunes los niños volvían de manera presencial a las aulas de los centros escolares.

La situación en otros puntos

LAPOBLACIÓN (886 m)
El alcalde de Lapoblación, Ernesto Apiñániz Remírez, explicó que Filomena trajo consigo la nevada más grande de los últimos tiempos, pero no produjo incidencias que señalar en el municipio más alto de la comarca. “Antes nevaba mucho más y no pasaba nada, estamos acostumbrados a la nieve, aunque últimamente nieva menos; de hecho, el pasado año no nevó. El lunes llegó el quitanieves para abrir paso, que le costó llegar, porque más que la nieve el problema está siendo el hielo. Estamos echando sal para evitar problemas, es lo que podemos hacer”, declaraba. Aunque la nieve era polvo y llegó acompañada de viento, más de medio metro de nieve se acumulaba en la localidad durante el fin de semana.

LEZÁUN (824 m)
El alcalde de Lezáun, Mikel Etxebeste, aseguraba que el fin de semana fue de mucha nieve y hielo que puso las calles bastante peligrosas. “El fin de semana lo hemos pasado apurados, hemos pasado el quitanieves todo lo que hemos podido pero no podía con el hielo tan pegado. El lunes mejoraron las cosas porque subió la temperatura y el martes no heló a la noche. Las cosas van mejorando e intentamos limpiar estos días al mediodía todo lo que podemos. Pero la gente entiende que vivimos donde vivimos”. Lezáun recibía las primeras nieves en diciembre y fue el 4 de enero cuando la nieve llegó para quedarse. Junto con la que trajo Filomena, en la localidad se acumularon hasta 35 cm de nieve.

ZUDAIRE (563 m)
El presidente del concejo de Zudaire, Diego Iriarte Osés, explicó que la situación en la localidad fue de normalidad durante todo el fin de semana, sin problemas que señalar, aunque hacía tiempo que no nevaba tanto en la zona. “No estamos ya acostumbrados a tanto, hacía años que no nevaba tanto. Cayó nieve sobre nieve, de la nevada de la semana anterior, pero también es cierto que se ha ido muy rápido. En tres días ya teníamos las calles limpias”, dijo. Durante el fin de semana fueron los vecinos los que retiraron la nieve de delante de sus casas. Veinte centímetros se acumularon en el pueblo de Zudaire, mientras que en Améscoa Alta, en localidades como Larraona o Aranarache, se alcanzaban los 46 cm.

ARRÓNIZ (560 m)
El municipio vivía la nevada que traía Filomena sin ninguna incidencia. En opinión del alcalde, Ángel Moleón, no fue una nevada muy diferente a otras anteriores salvo por la irrupción del hielo. “El lunes el pueblo ya estaba operativo, aunque el hielo fue el principal problema los días siguientes. Primero se aseguraron los accesos a los servicios públicos, como el consultorio y el colegio, con sal, y luego la brigada se centró en el resto de la localidad. Como nevó en fin de semana, permitió disfrutar de la nieve”. Fueron en torno a 7 u 8 cm. la nieve acumulada en la localidad.

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