
Los cambios en la programación no deslucieron la celebración de un fin de semana, el del 29 y 30 de noviembre, que atrajo hasta la ciudad a numerosos visitantes. La concejala de Turismo, Cristina Pérez, destacaba que la afluencia en Estella fue alta, a pesar de los cambios y de coincidir el sábado con la festividad de San Saturnino, en Pamplona. “Hemos comprobado que el aparcamiento subterráneo, el de la Ikastola y el de Remontival han estado ocupados como otros años. Por otro lado, la hostelería nos ha trasladado que, si bien, la afluencia de gente la notaron más avanzada la mañana en comparación con otros años, su valoración es muy buena, tanto el sábado como el domingo”, expresó.
Pérez se refirió a unas ferias con ausencia de los ganaderos en las que, a pesar de todo, han estado muy presentes. “En estas ferias lo importante es mantener la presencia de ganado, de la manera que sea. La exhibición de la hípica Zahorí compensó en cierto modo que no se realizaran los certámenes de ovino ni de jacas, concursos que desde el Ayuntamiento sabemos que tenemos que mantener. La feria de ganado seguirá organizándose, aunque el programa se pueda implementar con más cosas que vemos tienen aceptación. Claro que, para eso, es necesario disponer de presupuesto en el área”, destaco la edil en referencia a un presupuesto de Ferias este año 5.000 euros inferior que el pasado, con una inversión de 55.000 euros.
A pesar de no contar el Ayuntamiento con datos sobre la venta de pinchos solidarios –la recaudación del potro para KerKali y la del cordero para la Asociación de Belenistas- la presencia de la gastronomía fue muy bien recibida en la plaza de los Fueros, con largas colas. En este lugar, el público pudo ver en directo el asado de los corderos antes de probarlo, así como degustar los pinchos de ternera de Navarra y de potro gracias a la colaboración este año de Reyno Gourmet, del Gobierno de Navarra.
La plaza de los Fueros fue escenario el sábado de varias demostraciones de oficios y actividades tradicionales en el entorno rural, contribuyendo al carácter propio de la feria. De esta manera, participaron Forjas Brun, habituales de la cita, con sus yunques y herramientas; se pudo ver de cerca, también, la actividad del hilado de la lana y del curtido de pieles y el trabajo de la talla en madera y del corte de troncos.
Mientras tanto, el aparcamiento de la Inmaculada acogía el primer día festivo la exhibición de animales de la Hípica Zahorí. Eran 120 los ejemplares, entre bóvidos y equinos, que se habían trasladado hasta la ciudad. Los niños pudieron montar en ponis y las familias en calesas aportando un donativo que este año recibió la Asociación de Belenistas de Tierra Estella.
El propietario de la Hípica, Javier Olcoz, habitual en la Feria y pionero en la exposición de animales en las Ferias desde hace años, destacó la presencia ese día en Estella de ponis, mulas híbridas de yegua y burro, de burros, caballos bretones, lusitanos, españoles, cruzados y árabes, de ovejas latxas con sus corderos y de cabras azpigorris. “Hoy estamos en el lugar que otros años acogía a las ovejas del Concurso Nacional de Raza Navarra y hay que acordarse de ellos y de todos los que no pueden estar aquí, como Arana, la Jaca navarra y la Hípica Acedo, porque se les echa de menos. Hoy me ha tocado a mí estar en la Feria y agradezco al Ayuntamiento y a todo Estalla la acogida sensacional, porque hay mucho ambiente”, expresó.
A diferencia de otros años, en esta edición de la Feria no se pudo organizar ni la bueyada infantil ni la exposición de ocas con motivo de la gripe aviar.
Quesos de Urbasa-Andia
La calle San Andrés fue escenario nuevamente de otro de los momentos centrales de la jornada: el XXI Concurso de Quesos de Urbasa-Andía, con siete elaboradores que también vendieron su producto. En esta edición, el fallo del jurado fue para Mª Mar Casto, de la Quesería Urrizaga, en Abárzuza, que ganó el concurso por tercera vez consecutiva. El segundo premio recayó en Ricardo Remiro, de Eulate y Jon Arana, de Aranarache, se llevó el tercero.
Entregados los premios, en torno a la una y media, el público pudo probar en una degustación popular queso de Urbasa en la plaza de la Coronación. El ambiente musical y de baile – a cargo de agrupaciones como la fanfarre Alkaburua, Lizarra Kantuz, el taller de la Danza Popular de Tierra Estella- fue una constante en calles y plazas.
Día del patrón
El domingo, 30 de noviembre, día del patrón San Andrés, comenzaba oficialmente con la salida del edificio consistorial del Ayuntamiento en Cuerpo de Corporación a las 10.45 horas, camino de la iglesia de San Pedro, donde se ofició misa mayor. La alcaldesa de Estella-Lizarra, Marta Ruiz de Alda, estuvo acompañada por los concejales de su grupo, por el edil del PP, Carlos Jiménez, y la concejala de Geroa Bai, Blanca Regúlez. La banda de música y los grupos de baile acompañaron por la calleja de los Gaiteros, la calle Mayor y el puente del Azucarero hasta la escalinata de San Pedro. Después, la Asociación de Vecinos del Barrio de San Pedro ofreció pastas y vino dulce.
Como novedad este año, la hora del vermú estuvo amenizada en la plaza de los Fueros con la actuación de Los Tenampas. Fue momento también para la animación callejera a cargo del grupo de txistularis Padre Hilario Olazarán y la degustación de potro de jaca navarra y ternera.
El colectivo de vecinos colaboraría activamente esa misma tarde con la organización de juegos infantiles y de una chocolatada en la plaza de San Martín con motivo del acto de encendido de la iluminación navideña, a cargo del alcalde infantil de 2025, Adrián Sanz de Acedo Ros. Varios miembros de la Asociación sirvieron en torno a mil vasos de chocolate con pan en un acto multitudinario.
