El homenaje a las personas mayores cambia de escenario

El homenaje a las personas mayores cambia de escenario

Cuatro matrimonios serán homenajeados el lunes 5 de agosto, Día de las Personas Mayores, en el jardín de la trasera de la escuela de música Julián Romano

El Día de las Personas Mayores se ha convertido en una de las novedades del programa festivo de este año por el cambio de escenario del acto de homenaje y la celebración de la misa, que tendrá lugar, el lunes 5 de agosto, a las 11 horas, en la iglesia de Santa Clara. Acto seguido, se celebrará el acto de homenaje a los cuatro matrimonios formados por las siguientes parejas: Justo del Pozo y Fabriciana Esther Caro; Fernando Ganuza y Carmen Lozano; Benjamín Ganuza y Mª Concepción Garrués; y José Teodoro Martínez y Mª Puy Pérez. El grupo de jotas ‘Acordes Navarros’ deleitará a los asistentes y, después, se ofrecerá un aperitivo en el club de jubilados Ega que estará amenizado por la cantante Ana Ganuza.

Justo Del Pozo y Fabricia Esther Caro

 

“Justo era muy alegre y juerguista”

El amor entre Justo, de 75 años y natural de Valladolid, y Fabricia Esther, de 77 y natural de Cirauqui, surgió bailando en el famoso Oasis. “Yo llegué a Estella por trabajo, conocí a Esther y me quedé”. El flechazo fue mutuo. Por un lado, a Justo le gustó todo de Esther, y por otro, a Esther le pareció él muy alegre y juerguista para aquellos tiempos. El pasado 17 de mayo celebraron las bodas de oro con una comida en familia. Se casaron en la Basílica del Puy, en el año 1969. Estos 50 años de casados les han regalado alegrías pero también han vivido golpes duros como el fallecimiento de su hijo mayor. Tienen cuatro nietos que ­inundan sus vidas de alegría. En cuanto a las Fiestas de Estella, afirman que siempre las han vivido con ilusión. “Antes las vivíamos de manera separada, cada uno por su lado. A veces nos enfadábamos y a lo largo de las fiestas nos reconciliábamos. Es que Justo ha sido muy juerguista”, reconoce Esther. El Baile de la Era y los encierros han estado siempre presentes en su manera de vivir las fiestas.

 

El secreto de un amor eterno. “Tener mucha paciencia. Aunque Esther ha tenido que tener mucha más paciencia que yo, porque he sido un poco gamberro”, reconoce Justo.

Los 60 años de una boda compartida

Los hermanos Fernando y Benjamín Ganuza Martínez contrajeron matrimonio, con Carmen Lozano y Mª Concepción Garrués, en una ceremonia conjunta, el 6 de junio de 1959, en la iglesia de San Pedro. El banquete de la boda tuvo lugar en la fonda de Maeztu. Después de celebrar las bodas de oro a los 50 años de casados, en una nueva ceremonia en conjunto, los 60 años los conmemoraron por separado. Ambos matrimonios vuelven a celebrar su amor, estas fiestas, con el homenaje que recibirán por parte del Ayuntamiento.

Fernando Ganuza y Carmen Lozano

 

“El primer año de fiestas rompí tres pares de alpargatas”

Las Fiestas de Estella unieron para siempre a Fernando Ganuza Martínez, de 87 años y procedente de Artavia, y a Carmen Lozano Carrasco, de 79 años y natural de Zamora. “Llegué de Zamora en enero y en fiestas, la cuadrilla de los Chamuscas, me presentó a Fernando. En septiembre ya nos hicimos novios en Ayegui y con el Chamusca me quedé”, informa Carmen a Calle Mayor. Fernando, por su parte, recuerda que le llamó la atención que Carmen no fuese navarrica sino de Zamora. “Me llamó la atención ese dato y cuando Carmen me llevó a Zamora, me encantó”, apunta Fernando. Fruto de su amor nacieron sus cuatro hijos, tres mujeres y un hombre y tienen seis nietos. En cuanto a las Fiestas de Estella, ambos coinciden en que ya no las pueden vivir de manera tan intensa. “Salimos a contemplar el ambiente y a disfrutar de la música. También vemos los encierros de la tarde. Nos solemos ir a casa después de los fuegos artificiales”, apuntan. Eso sí, cuando eran jóvenes aprovechaban las fiestas para no parar de bailar. “En mis primeras fiestas de Estella rompí tres pares de alpargatas.”, recuerda Carmen.

El secreto de un amor eterno. “Aguantar mucho por ambas partes”.

 

Mª Concepción Garrués y Benjamín Ganuza

“Me llamó la atención lo guapa que es”

La historia de amor entre Benjamín, de 88 años y natural de Artavia y Mª Concepción, de 85 años y natural del barrio de San pedro de Estella, tiene como celestino un helado. “Yo trabajaba en el comercio y su hermana entró a trabajar a la casa de los dueños. Nos hicimos muy amigas y después la tía Elena me presentó a Benjamín. Pero no llegamos a más. Un día iba yo por la calle con un helado y me lo encontré. Le ofrecí un poco y a partir de ahí nos hicimos novios”, detalla Mª Concepción, entre risas, mientras Benjamín le dice que lo engañó con el helado pero que le impactó lo guapa que es. “Mi padre cuando lo conoció me preguntó a ver si me iba a casar con un hombre tan pobre. Yo me di la vuelta y le pregunté: padre, ¿acaso usted es rico?”, recuerda Mª Concepción. Fruto de su amor nacieron sus tres hijos, dos hombres y una mujer. Tienen dos nietos. En cuanto a las Fiestas de Estella, ambos las han vivido de manera muy intensa durante muchos años ya que formaron parte del grupo de los Auroros. “Ahora solo bajamos al Richard y poco más porque mi marido está mal para andar y como nunca lo dejo solo, me quedo con él por la zona donde vivimos”, concluye Mª Concepción.

El secreto de un amor eterno. “Me lo dio una monja. Cuando vayas a reñir con el marido es mejor ir y darle un beso y no reñir con él”, detalla Mª Concepción.

José Teodoro Martínez y María Puy Pérez

“José Teodoro dice que me veía con mi padre en el campo cuando él bajaba de la sierra”

El matrimonio formado por los vecinos de Eulate, José Teodoro, de 79 años y Maria Puy, de 73 años, se remonta a casi 50 años atrás. El próximo 22 de noviembre celebrarán sus bodas de oro con una comida familiar. “Nos casamos en la Basílica de la Virgen del Puy de Estella un 22 de noviembre de 1969”, recuerda Mª Puy. Al ser los dos vecinos de Eulate, se conocían de toda la vida. “Al fin y al cabo antes no se salía tanto y a mí me gustó porque lo conocía desde siempre y me parecía buena persona. Y él dice que me echó el ojo porque me veía ir con mi padre al campo cuando él bajaba de la sierra. Dio el primer paso él porque yo era muy joven”, explica Mª Puy. Fruto de su amor nacieron sus dos hijos, un chico y una chica. Tienen seis nietos. En cuanto a las Fiestas de Estella afirman que siempre han acudido a los toros. También disfrutan de otros actos como los fuegos artificiales y con los nietos en las barracas. “Seguimos bajando todos los años”, declara Mª Puy. También confirman que son apasionados de las Fiestas de Eulate. “No las dejamos por nada. Disfrutamos mucho aunque sí es verdad que antes las mujeres salíamos algo menos porque al día siguiente nos encargábamos de preparar todo”, recuerda Mª Puy. Ambos declaran que están muy ilusionados con el homenaje que el Ayuntamiento de Estella les va a realizar el lunes de fiestas ya que tienen muy buen recuerdo de las excursiones y raticos con los jubilados de la asociación Ega.

El secreto de un amor eterno.“Tener paciencia y saber llevarlo”.

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