Comenzaban las Fiestas en Estella-Lizarra con un sol negado a primera hora, cuando se escapaban algunas gotas de lluvia. Eran las doce del mediodía y sonaba el esperado cohete dedicado este año a la salud mental y a la discapacidad intelectual. En representación de los tres colectivos sociales que desarrollan su actividad en la ciudad, Sari Muñoz (Centro Psicosocial Ordoiz), Pili Sanz de Acedo (Anfas) y Eduardo Martínez (Centro Oncienda), prendieron al unísono la mecha del cohete, tras un escueto pero directo discurso a tres voces: “Buenos días, Egun on. Gracias por creer en la inclusión. Desde Ordoiz, desde Oncineda, desde Anfas, gora la Viren del Puy, viva San Andrés, gora Lizarrako jaiak. A disfrutar”.
Los nervios ya se habían disipado, pero la emoción seguía a flor de piel. “Hemos sentido muchos nervios de ver a la gente ahí abajo, pero estoy muy contenta”, decía Sari Muñoz. Eduardo Martínez se lo dedicaba “para la mamá” y Pili Sanz de Acedo destacaba la experiencia de, por una vez en la vida, tener el privilegio de ver el cohete desde el balcón. “Siempre lo he visto abajo y ahora ver a todo el mundo que te apoya es muy emocionante”.
Tras el disparo, un aperitivo acogió en el salón de plenos a asociaciones, amigos, vecinos y familiares en un acto que estuvo arropado por la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite.
El cohete, un espectáculo de música y baile, que comenzó con los gaiteros y terminó con la actuación sorpresa de la banda (‘Samba de Janeiro’, confeti incluido), dio paso a la interpretación del Baile de la Era en la plaza, a cargo del grupo de ex danzaris Francisco Beruete, a la bajada del Ega en flotador y la animación musical.
Por la tarde, a las 16.30 horas, la comparsa de gigantes y cabezudos estrenaba su participación en las Fiestas. También se celebraron las vísperas protagonizadas por el Ayuntamiento en la basílica del Puy. La tradicional bajadica del Puy se suspendió oficialmente por tercer año consecutivo. Cientos de personas se concentraron en el recorrido con pancartas reivindicativas en favor de las txoznas, tras la negativa municipal de devolverlas a su ubicación tradicional, frente al convento de Santa Clara. Motivo por el cual, momentos antes, hacia las seis de la tarde se celebró una manifestación.
La primera salida de las peñas, el primer torico de fuego, y la música en la plaza completaron la primera e intensa jornada.