
Con azadas, cubos con agua y mucha voluntad, los escolares disfrutaron de una jornada de sensibilización que les permitió abandonar el aula durante un rato. Personal de la brigada municipal de Jardines les explicó la importancia de cuidar y proteger los árboles y el entorno natural y les ayudó con las labores de plantación. Al terminar su trabajo de campo, el alumnado recibió unos plantones para poder llevarlos a casa.
La técnica de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Estella-Lizarra, Inma Alonso, explicó que las encinas y los robles o quejigos, las dos especies que protagonizaron la jornada, son las más adaptadas a las condiciones climáticas de la ciudad. “Además de ser las que mejor pueden resistir al verano, el Plan Especial de los Llanos sólo permite plantar ejemplares autóctonos”, destacó.
Tras cuatro actividades de plantación en el denominado Bosque del Futuro, el espacio se adapta para responder a la tendencia climática de calentamiento con más olas de calor y más largas. “El objetivo de plantar en Los Llanos es generar sombra y seguir potenciando este espacio como refugio climático. En verano la temperatura baja entre cuatro o cinco grados por el sombreado de las campas y la humedad”, añadió Alonso.
El Día del Árbol en Estella-Lizarra continuó por la tarde, cuando en torno a las 16.30 horas, las personas que quisieron pudieron participar en la plantación de aromáticas y vivaces en los alcorques de la calle Gustavo de Maeztu que conduce hacia Los Llanos junto al patio de Lizarra Ikastola. La actividad concluyó con una chocolatada para los asistentes.
El programa medioambiental de este año se completaba con una charla que el lunes 23 de marzo ofrecieron en la casa de cultura Fray Diego técnicos de la empresa Ahora Clima, encargada de la redacción de un estudio sobre el arbolado de la ciudad.
