Centros educativos libres de móviles

Centros educativos libres de móviles

Los colegios e institutos de Estella tienen sus propios protocolos que prohíben el uso de dispositivos móviles dentro de sus instalaciones

El debate no es nuevo, pero se reavivaba a final de año cuando la ministra de educación, Pilar Alegría, se reunía con las Comunidades Autónomas para exponerles una propuesta de restricción del uso del móvil en los centros educativos. Algunas Comunidades, entre otras Castilla La Mancha, Galicia, Madrid y Murcia, ya han legislado al respecto. No es el caso de Navarra, pero el vacío legal no impide que cada centro aplique su propio reglamento interno. En Estella, los centros de Secundaria, Bachillerato, Formación Profesional y también los de Infantil y Primaria ya tienen prohibido, desde hace más o menos tiempo, el uso del móvil por parte del alumnado dentro de sus instalaciones.

Varios son los centros que en Estella-Lizarra dan servicio a la Merindad en las etapas educativas de Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional. En todos los casos de los que este medio de comunicación ha obtenido respuesta –el IES Tierra Estella, El Puy, Lizarra Ikastola, el instituto politécnico y los colegios Santa Ana y Mater Dei- el uso del móvil está prohibido.

La directora del IES Tierra Estella, Eli Eskisabel, se refiere al Decreto Foral de 2010 sobre convivencia en los centros educativos, que regula el uso de los medios audiovisuales. “Nosotros hemos adaptado esta normativa al uso de los móviles. Hace ya dos cursos que el uso del móvil está prohibido. Hasta ese momento, la norma no estaba tan clara y en el patio se permitía. Ahora si se ve que el móvil se utiliza, se confisca, y las familias tienen que venir a recogerlo”, explica.

El mal uso de los dispositivos electrónicos genera problemas de convivencia. “El ­bullying siempre ha pasado, pero ahora la tecnología es un medio más atractivo; y ya ocurren demasiadas cosas fuera del centro. Está claro que el móvil repercute negativamente en las aulas”.

Asegura Eskisabel que la comunicación de la medida fue bien recibida, especialmente por parte de las familias que “también ven que hay un problema de un uso excesivo”.

Aparatos confiscados

Reciente en el tiempo, como medida que se tomó antes de esta Navidad, es la prohibición que aplica el centro de Secundaria y Bachillerato El Puy. Su director, José Cruz Asarta, apunta que la decisión ha marcado un antes y un después. “El móvil sonaba en medio de la clase, saltaba el WhatsApp y entonces el alumno tenía que mirarlo. La falta de atención era continua. Ahora recomendamos a nuestro alumnado que no lo traigan, y si lo traen porque tienen autorización de los padres, por la razón que sea, deben dejarlo en una de las cajas que hemos habilitado y quedan bajo custodia del centro”, explica.

El alumno que con autorización familiar lleva el dispositivo al centro lo deposita a las 8.15 horas y lo recoge a las 14.15 horas, cuando se va a casa. Así termina el problema. “Si nos enteramos de que alguien tiene un móvil, lo confiscamos y los padres tienen que venir a recogerlo”.

El director de El Puy añade que la medida no ha sido especialmente contestada. “Esperábamos más reacción en contra, quizá a través de los delegados, pero la medida ha sido bastante bien aceptada. El móvil es una herramienta muy buena cuando se hace un buen uso de ella, pero ahora mismo es más un perjuicio para el comportamiento del alumno en clase que una ventaja. Defendemos un espacio libre de móviles porque existen otros métodos para trabajar en clase, otros medios para que la familia contacte con sus hijos y vemos que si los móviles están cerca generan ansiedad”.

Las direcciones coinciden al afirmar que los teléfonos distraen y pueden provocar problemas de convivencia. Por lo tanto, su uso no tiene cabida durante la jornada escolar

Respecto a las ventajas de una normativa común que amparase a todos los centros educativos de Navarra por igual, Asarta asegura que no la ve necesaria en el momento actual porque el propio procedimiento del centro está funcionando. “Pero es verdad que el móvil es un problema muy real, muy grave y que escapa a su uso en las aulas. Lleva a problemáticas de bullying, de apuestas, de ansiedad, por lo que sí que tendría cabida una regulación nacional sobre la edad de acceso de los menores a un móvil. Éste es el problema, no tanto el móvil en las aulas, que lo tenemos controlado”.

Sentido común

Desde hace dos décadas, los móviles no son bienvenidos en Lizarra Ikastola. El centro ofrece educación en los niveles de Infantil, Primaria y también Secundaria. La medida ‘cero móviles’ puede afectar especialmente al alumnado de los últimos ­cursos. “Nos basamos en el sentido común. En Infantil y en Primaria no es necesario el móvil. En Secundaria puede ser que alguna familia pida autorización para que su hijo lo traiga al centro. En este caso el móvil tiene que estar apagado y guardado hasta la salida”, explica el director, Joseba Tristán. Este curso, un 15% del alumnado de la ikastola ha solicitado llevar el móvil al centro.

¿Qué ocurre ante un mal uso o si suena en clase? Explica el director que este hecho constituye una falta muy grave recogida en el régimen interno y que tiene consecuencias ya que la acumulación de faltas puede llevar a la expulsión. “Afortunadamente en nuestra ikastola no tenemos problemas por el uso de los móviles. La norma está bastante interiorizada. Puntualmente podemos tener algún caso en el que un móvil suena en clase, pero es algo totalmente anecdótico”.
Más allá del ámbito académico, Joseba Tristán asegura que una reflexión sobre prohibir o regular el acceso al móvil por edad es “muy conveniente”.

Ni alumnado ni profesorado

Una realidad algo diferente vive el Instituto Politécnico de Estella. Por un lado, el centro imparte educación no obligatoria y, por otro, sus recreos o descansos, por la estructura y los espacios de las instalaciones, se desarrollan en la calle, ámbito en el que el centro carece de competencias. Al margen de estas dos particularidades, la norma en el politécnico es muy clara y se aplica desde hace ya diez años.

Javier Gómez, director del centro, alude al reglamento de convivencia del instituto que aborda cómo se debe gestionar el uso del móvil. “Nadie, ni alumnado ni profesorado, puede utilizar el móvil dentro del centro, excepto en determinados módulos cuando en algún momento se va a utilizar para la práctica docente”. El debate está a la orden del día entre el equipo docente porque en alguna ocasión se han planteado habilitar una caja donde el alumnado deje sus dispositivos. “Pero creemos que el centro no debe asumir esa responsabilidad, en el caso de que ocurra algo, que falte un móvil, por ejemplo”, explica. Un cartel plastificado indica en cada aula que el móvil ha de permanecer apagado o en silencio, y debe estar dentro de las mochilas.

Los recreos quedan al margen. Durante este tiempo, las aulas permanecen cerradas con llave y el alumnado se lleva sus mochilas porque el centro no se responsabiliza de posibles hurtos. En los recreos, en la calle, sí es habitual que el alumnado ‘esté conectado’. “Pero si en clase un alumno es pillado con el móvil, tiene tres avisos en el día. Al tercero, como medida educativa, es expulsado a otra aula con trabajo especial y el profesor de guardia. Y se avisa a las familias, en el caso de que el alumnado sea menor de edad”, explica Gómez.

Tres expulsiones del aula suponen tres días en casa. “El alumnado entre los 15 y los 17 años es el que da más problema. Cuando se está en clase se está en clase, trabajando. La distracción es el principal problema. Algún caso de bullying por medio de plataformas digitales, WhatsApp y redes sociales hemos tenido, pero las contamos con los dedos de una mano. Por conversaciones con compañeros de juntas directivas, el bullying y el ciberacoso se dan, sobre todo, en los últimos cursos de Primaria y en los primeros cursos de la ESO. En nuestro centro tenemos poco alumnado de 15 años”, completa el director del politécnico.

Educación Infantil y Primaria

La realidad en cuanto al acceso y uso de los móviles es también diferente en las primeras etapas educativas, Infantil y Primaria. Los colegios de la zona atienden al alumnado hasta los 12 años. Los últimos cursos pueden ser el momento en el que algunos alumnos reciban su primer móvil.

Lizarra Ikastola y el Politécnico no permiten el uso del móvil desde hace muchos años. La medida en más reciente en otros, como El Puy y el IES

Adriana Goñi dirige desde este curso el colegio Santa Ana de Estella. Asegura que la problemática del móvil no les toca muy de cerca. “A pesar de ello, sí que hemos tenido algunas experiencias en los últimos cursos de Primaria y ya optamos por tomar la medida de no permitir el uso de teléfonos móviles en el centro. El colegio es un entorno seguro en el que las familias se pueden poner en contacto con el alumnado y a la inversa”, explica.

La escuela trabaja conjuntamente con las familias en la sensibilización sobre el uso responsable de los dispositivos facilitándoles herramientas y recursos educativos para que el uso, en todo caso, “sea enriquecedor para el alumno”. Tampoco faltan las charlas en colaboración con la Apyma para abordar con carácter preventivo los peligros y los riesgos de Internet y las redes sociales.

¿Cómo ven los centros de Educación Infantil y Primaria la llegada de los móviles en edades tempranas? Desde el colegio Mater Dei, en Ayegui, su director, Andrés García, apunta que cuando alguna familia pregunta sobre este tema desde el centro se le da la misma respuesta. “Dejar un dispositivo móvil con conexión a Internet a un niño, sin ningún tipo de control y supervisión, es como dejarlo en la calle de una gran ciudad a las tres de la madrugada”, comenta García.

La responsabilidad de las familias no queda al margen. “Desde el centro percibimos un creciente interés por poner control y orden en cuanto al acceso y uso de los dispositivos. Hay muchas familias concienciadas. Por nuestra parte, hacemos mucha labor de formación para las familias”, asegura el director.

Respecto al uso del móvil en el colegio Mater Dei, el protocolo no difiere de otros centros homólogos, como Santa Ana, ni de otros con etapas educativas superiores. El uso del móvil, simplemente, no está permitido. “Si las familias necesitan comunicarse con sus hijos por alguna razón y lo solicitan, se autoriza, pero el móvil en esos casos puntuales se guarda durante toda la jornada y a la salida se devuelve. La verdad es que en el centro no hemos vivido ninguna problemática al respecto”.

Más allá del ámbito educativo Andrés García se refiere a la posibilidad de limitar la edad de uso del móvil, cuestión sobre la que ya existe un amplio debate social. “Un marco legal podría ayudar a orientar a las familias que no lo tengan claro sobre el hecho de dar un móvil a sus hijos”, asegura.

El debate está en la calle. El debate está en el aula.

Otras Comunidades Autónomas y otros países

CC.AA. que ya prohíben el uso del móvil en las aulas. Cada vez son más las Comunidades Autónomas que han decidido prohibir el uso del móvil en los centros educativos. Ya lo hace, Castilla La Mancha, Galicia, Madrid, Andalucía, Castilla y León y Murcia.

Otros países. En Europa, algunos países ya han optado por regular el uso de los móviles en los colegios e institutos. En Francia, por ejemplo, en los centros que imparten enseñanzas hasta los 15 años no están permitidos. En Portugal, está prohibido el uso en las aulas sin autorización del profesor mientras que, como normal general, en el resto de países no hay establecidas prohibiciones expresas sobre su uso.

El IES Tierra Estella ofrece un taller sobre herramientas de control parental.
Miércoles 31 de enero y 7 de febrero

La Apyma del IES Tierra Estella organiza un taller sobre herramientas de control parental. El objetivo es ofrecer recursos a las familias para reducir los riesgos de los hijos en el uso de Internet. Son dos sesiones que se imparten los miércoles 31 de enero y 7 de febrero en el Aula Ikasnova del IES. Ambas citas, a las 17.30 horas.

Participa como formadora Sonia Ledesma, de la Federación Herrikoa. La asistencia es abierta y gratuita previa inscripción a través del blog de la apyma del IES y que termina el 30 de enero. Más información: apyma.ies.tierraestella@gmail.com.
La primera sesión aborda las preguntas: ¿Qué control parental uso para su móvil, el ordenador, la consola?, ¿cómo activar las funciones de seguridad de las redes sociales?, ¿puedo controlar y limitar el contenido que ven mis hijos en la televisión o en la tablet? La segunda sesión consiste en un taller para la instalación y uso de herramientas de control parental.

Al igual que el IES Tierra Estella, cada centro educativo ofrece como centro o a través de sus apymas diversas actividades vinculadas con la formación sobre los riesgos de los dispositivos móviles e Internet, conscientes de la importancia de sensibilizar a la comunidad educativa.

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