Calor, ilusión y nuevos proyectos en el inicio del curso escolar

Calor, ilusión y nuevos proyectos en el inicio del curso escolar

Los centros educativos de Infantil y Primaria de mayor tamaño de la zona –C.P. Remontival, Santa Ana, Lizarra Ikastola y Mater Dei- suman este curso 1.645 alumnos y alumnas

Los cuatro centros de Educación Infantil y Primaria de Estella-Lizarra –C.P. Remontival, Lizarra Ikastola y Santa Ana- y Ayegui (Mater Dei) comenzaban el curso la primera semana de septiembre, marcada por las altas temperaturas, que llegaron a alcanzar los 40º. Un total de 1.645 escolares de 3 a 12 años, y toda la comunidad educativa, recuperaban las rutinas en las aulas tras un intenso verano de vacaciones.

En el Colegio Público Remontival, 568 alumnos y alumnas volvían a clase el lunes 7. Lo hacían 123 en Infantil y 223 en Primaria, además de ocho escolares distribuidos en dos aulas de necesidades educativas especiales. En Infantil, 69 alumnos están matriculados en el modelo PAI y 54 en el modelo D. En Primaria, 223 alumnos siguen el programa PAI y 214 atienden el modelo D. El centro cuenta este curso con 71 docentes y ocho Especialistas de Apoyo Educativo y coordina la llegada a las instalaciones de once rutas de autobús y cuatro taxis, procedentes de diferentes localidades de Tierra Estella.

Elena Jiménez Herce, secretaria del equipo directivo del C.P. Remontival, describió el primer día como una jornada vivida “con mucha ilusión”, también con los nervios habituales de lo que supone volver a romper el hielo. “Es momento de reencuentros, de conocer a los nuevos tutores y de afrontar cambios de aula y de etapa. Para muchos escolares supone pasar de los espacios de los pequeños al ‘pasillo de los mayores”.

Las altas temperaturas han sido uno de los hechos con mayor impacto en este arranque de curso escolar. Desde el colegio Remontival reconocen que se han vivido de manera especialmente agobiante, tanto en las aulas como en los patios, al final del curso pasado y en el inicio del curso presente. “Los primeros días permiten sobrellevarlo algo mejor al tratarse de jornadas más dinámicas y con menor carga curricular, pero la situación preocupa de cara a la evolución del curso”, explica Jiménez.

Por este motivo, algunos centros, como el público, ya empiezan a adaptarse. El Departamento de Educación del Gobierno de Navarra instalaba para este curso sistemas de climatización en tres aulas del centro, una medida que desde el colegio valoran positivamente. “Se trata de las aulas de estructura, con alumnos de necesidades educativas especiales. Se ha empezado por ahí, pero confiamos en que, poco a poco, pueda ampliarse a otros espacios”, apuntaba la secretaria del equipo directivo.

Junto a esta inversión, otro proyecto en marcha en el centro es la construcción del Aula Ikasnova, concebida como un entorno de aprendizaje flexible y tecnológico.

Máximas de 40ºC

El calor marcó el comienzo del curso en Lizarra Ikastola unos días antes, el viernes 4 de septiembre, jornada en la que el mercurio llegó a alcanzar los 40ºC. Esa mañana se daba cita en el centro todo su alumnado, incluido el nivel de la ESO, con 177 alumnos. Del total de matriculaciones, 542 alumnos y alumnas, 22 responden al ciclo 0-3 años; 95 a Educación Infantil y 248, a Educación Primaria.

El director, Joseba Tristán, coincidió en que las temperaturas constituyen una dificultad añadida para el alumnado y el profesorado, como ocurrió al final del curso pasado. “Afecta, y no es lo mismo que haga temperaturas altas que afrontar una ola de calor, con jornadas de hasta 40 grados. De todos modos, las aulas están preparadas para soportar temperaturas elevadas y en el ciclo 0-3 las actuaciones realizadas ofrecen espacios adecuados, tanto para el invierno como para el verano”. En este sentido, el centro ha realizado también alguna distribución de espacios y usos en beneficio de la vida en el centro.

Respecto a la natalidad, preocupa. La natalidad sigue a la baja y se espera que así sea también el próximo curso. “Es una cuestión de ciclos, pero parece que los nacidos en 2025 sí representarán una subida. Lo que está claro es que los centros tenemos que adaptarnos a las circunstancias que se vayan dando”.

La oportunidad de la rutina

La vuelta a las aulas se vivió con ilusión en el patio de Lizarra Ikastola. Su alumnado fue de los primeros en recuperar la rutina. “La finalidad del primer día es acoger al alumnado y a las familias que viven un auténtico cóctel de emociones; la alegría de volver a ver a los compañeros, los nervios en muchos casos a lo desconocido, la pena de poner fin a las vacaciones, pero en el fondo apetece ya volver a la rutina. Por nuestra parte, es importante mostrarles cercanía, seguridad y que vuelvan a sentirse como en casa. Hay que reflexionar un poco sobre este tema y ojalá todos los niños tuvieran la oportunidad de volver a la escuela”.

En el papel fundamental del acompañamiento al menor en un momento tan importante como es el encuentro en las aulas, Joseba Tristán recuerda a las familias la importancia de acompañar a los hijos siempre con una consciencia plena. “Queremos aprovechar para recomendar a las familias que, en la vocación del centro como espacio libre de móviles, no se utilicen los teléfonos en el momento de dejar y recoger a los niños para ofrecer dentro del centro un buen ejemplo”, destacó.

En el terreno pedagógico, la ikastola apuesta por un uso de la tecnología más limitado y vinculado a objetivos concretos. La experiencia con los Chromebook ha llevado al centro a mantener una combinación de herramientas digitales y tradicionales. “Hemos seguido utilizando papel y boli”, explica Joseba, partidario de buscar un equilibrio entre las nuevas tecnologías y evitar un uso excesivo.

La cuestión, señala, no es tanto utilizar tecnología como decidir “cuándo, qué y para qué”, dentro de una hoja de ruta que permite desarrollar la competencia digital del alumnado desde un uso pedagógico, ético y responsable. Los primeros contactos más sistemáticos con estos dispositivos se producen en quinto y sexto de Primaria.

Adaptación

El colegio Santa Ana compartió con la ikastola la jornada de vuelta a las aulas el viernes día 4. Maite Elbusto, coordinadora de Primaria y miembro del equipo directivo, tampoco obvió la importancia de adaptarse a la creciente subida de las temperaturas, como en todos los ámbitos de la sociedad.

El centro cuenta este curso 2026-27 con 430 alumnos y alumnas: 30 en 0-3, 102 en el segundo ciclo de Infantil y 298 en Primaria. “Consideramos que la matriculación este curso ha sido buena y que, después de años más complicados, se percibe una cierta recuperación. Las familias siguen apostando por nuestro centro”. Cabe recordar que tanto el centro religioso como Lizarra Ikastola mantenían, como el resto de colegios afectados en Navarra, el mantenimiento del número de aulas en primero de Infantil.

Santa Ana estrena este curso dos proyectos de innovación. Uno de ellos es ‘Explora’, vinculado con la creación de un aula STEM y con un nuevo enfoque para la enseñanza de las ciencias. El proyecto incorpora la metodología de las cinco E para estructurar el aprendizaje científico. El segundo proyecto tiene un carácter ecosocial y gira en torno al río Ega. A ello se suma una nueva dotación de recursos de robótica, cuya utilización se plantea de forma transversal. El centro continuará también con el trabajo en disciplina positiva.

Un inicio positivo

En el colegio Mater Dei, en Ayegui, la valoración del comienzo de curso es igualmente positiva, con toda la ilusión que entrañan los inicios. El centro ha arrancado el curso con 365 alumnos y alumnas. En el ciclo 0-3 hay 34 niños y niñas distribuidos en cuatro grupos, y todavía quedan plazas disponibles. Los totales en Infantil y Primaria, son 94 y 240, respectivamente.

El director del colegio Mater Dei, Andrés García, reflexiona sobre la bajada de la natalidad, una realidad que afecta al conjunto del sistema educativo. Sin embargo, considera que la respuesta del colegio debe centrarse en aquello sobre lo que sí puede actuar. “Trabajar cada día para ofrecer un proyecto educativo atractivo, cuidar mucho a las familias que confían en nosotros y seguir haciendo del colegio un lugar al que las familias quieran traer a sus hijos”, detalló.

Las novedades de Mater Dei este cuso no pasan por la incorporación de grandes cambios, sino por consolidar aquellas iniciativas que están funcionando y seguir incorporando nuevos proyectos y metodologías cuando aporten valor. “Para nosotros la prioridad sigue siendo que el colegio sea un espacio de aprendizaje, pero también de acompañamiento, convivencia y crecimiento personal”, señala Andrés García.

Más allá de cifras, instalaciones y proyectos, los responsables de los cuatro centros coinciden en una cuestión: septiembre tiene una dimensión emocional y social que se repite cada año invariablemente.

Otras noticias publicadas

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*