Llevan a cabo diferentes tipos de apoyo, a través de programas como el de ocio y tiempo libre, formación y turismo adaptado, el apoyo grupal entre iguales, y la formación y orientación. “Cuando una persona comienza a participar en la asociación, tratamos de ofrecerle los apoyos adaptados a sus necesidades e intereses personales para que se conviertan en una herramienta para que pueda cumplir sus objetivos vitales”. Rubén Zaratiegui, responsable de la delegación de Estella-Lizarra y Tafalla, responde a las siguientes preguntas.
¿Cuáles son actualmente los principales retos que enfrentan las personas con problemas de salud mental?
El todavía existente estigma asociado a los problemas de salud mental, en mayor medida medida a aquellos diagnósticos denominados trastornos mentales graves, como la esquizofrenia, el trastorno bipolar, de la personalidad, etc. El estigma no favorece la inclusión en la sociedad y limita el acceso a determinados derechos como por ejemplo un empleo, lo que supone una barrera que exige mucho más esfuerzo a estas personas para conseguirlo. Por otro lado, los tratamientos en muchas ocasiones se limitan a la pauta de medicación, cuando la persona requiere de un tipo de atención psicológica y la oferta de una serie de apoyos personalizados orientados a favorecer todos los aspectos necesarios para poder seguir con el proyecto personal de vida, como mantenerse en los estudios, en el trabajo, para acceder a una vivienda, empleo, etc. La atención general a un problema de salud mental, implica también ofrecer a la persona apoyo en todos estos aspectos de la vida, que ayudan a la persona en su proceso de recuperación.
“NADIE DEBERÍA TENER QUE LUCHAR CONTRA LA SOCIEDAD POR TENER UN PROBLEMA DE SALUD”
¿Hay recursos para apoyar todo este proceso necesario?
En parte, hoy en día no es posible, porque el presupuesto de las administraciones públicas destinado a la atención de los problemas de salud mental está muy por debajo del que se requeriría y muy por debajo del destinado a otras especialidades de la salud. La escasez de los recursos destinados a la prevención, promoción y atención a los problemas de salud mental es en sí mismo una vulneración de los derechos de las personas con problemas de salud mental.
¿Se va consiguiendo combatir el estigma poco a poco?
Afortunadamente la sociedad ha avanzado en ese sentido, pero todavía queda mucho por mejorar hasta que por fin llegue la situación de cero estigmas hacia los problemas de salud mental. Llegar a este grado de sensibilización social ha sido un arduo trabajo del movimiento asociativo de personas con experiencia propia y de sus familias. Los movimientos asociativos de salud mental nacieron hace 40 años tras la reforma psiquiátrica y el cierre de los manicomios, que era la única atención que existía hacia los problemas de salud mental y
que era totalmente deshumanizada. Desde entonces hasta ahora, ha habido avances, pero no todos los necesarios. Todavía queda en la retina de la sociedad esa imagen de necesidad de institucionalizar los problemas de salud mental y todavía se dan prácticas deshumanizadoras en la atención a los problemas de salud mental. Esto es algo que debe superarse, porque el estigma es un peso muy grande que las personas con enfermedad mental tienen que soportar, y es una situación injusta porque nadie debería tener que luchar frente a la sociedad por tener un problema de salud.
¿Qué papel tiene el voluntariado en vuestra organización y qué recomendaríais a las personas que quieren colaborar o involucrarse?
Juega un papel fundamental a la hora de poder llevar adelante proyectos y actividades. El conocimiento específico que una persona voluntaria puede aportar en función de, por ejemplo, sus intereses personales, o su trayectoria laboral, es una gran aportación tanto para las personas socias de ANASAPS como para la organización. Las personas voluntarias hacen una gran labor aportando sus conocimientos, su ilusión por apoyar a las personas, y éstas también reciben mucho reconocimiento y afecto por parte de las personas a las que están dedicando su tiempo y apoyo, por lo que el beneficio es siempre mutuo
