Viernes de cuadrillas

Viernes de cuadrillas

El primer día de las fiestas patronales representa para la mayoría de los estelleses una jornada de encuentro entre los amigos

Todo comienzo tiene su encanto. Por ello, el primer día de fiestas, el Viernes de Gigantes, es el día más esperado del año para los estellicas. Se considera como una jornada de unión y de reencuentro entre los amigos y familiares que estudian o trabajan fuera. Las cuadrillas aprovechan para reunirse y celebrar la llegada de la semana más especial del año. La ropa blanca impoluta, las fuerzas intactas y las ganas de jolgorio protagonizan un día cargado de emociones.

“Cada noche ‘la cuadrilla de Gus’ concede un maillot amarillo al miembro que más ha disfrutado la noche

La cuadrilla de El Kotarro recurre el fin de semana al servicio de catering. El resto de días, se organizan entre ellos”

El Viernes de Gigantes constituye la jornada predilecto para celebrar las comidas inaugurales de las fiestas de Estella. Cuadrillas de todas las edades se juntan después del cohete con el único objetivo de pasarlo en grande. Es el caso del grupo formado por catorce jóvenes que, llegada la semana festiva, se juntan en el chabisque, llamado ‘Bajera de Gus’, para celebrar todas las comidas y cenas. “Es el día más esperado del año, el día grande de las fiestas de Estella. Cuando todos los amigos sin excepción nos juntamos para comer”, comenta el miembro de la cuadrilla Iñaki Martínez Chandía, de 23 años.

La cuadrilla de Gus no duda en organizar una comida el primer día de fiestas a la que no sólo acuden los amigos del grupo. Otros de diferentes localidades y también familiares se unen para animar el buen ambiente festivo. “A diario, no solemos estar todos juntos, hay gente que trabaja o estudia fuera, pero a la comida del viernes de fiestas no falla nadie. Vienen amigos que no vemos desde hace tiempo y aprovechamos para ponernos al día. Es una cita obligada”, relata Mikel Díaz Noain, también de 23 años.

‘Día de la bajera’

El grupo tiene como norma juntarse, además de este día, en Reyes y el que ellos denominan “día de la bajera”, que suele coincidir con el cumpleaños de uno de los integrantes, el sábado víspera de las fiestas de Estella. Para celebrar el día del chabisque realizan diferentes actividades, como el descenso del río Ega, competiciones deportivas y una paellada, entre otras.

El día grande de fiestas para la cuadrilla de ‘Gus’ comienza con el cohete. Algunos menos lucidos que otros, por haber hecho una escapada la noche del jueves, se juntan bajo el consistorio para dar la bienvenida a toda una semana de fiesta sin igual. Después del estallido del cohete, toca calentar motores con el vermú y, seguidamente, se desplazan a la bajera donde les espera su plato tradicional: macarrones con tomate para empezar con fuerzas el maratón festivo.

La organización de los almuerzos y cenas está establecida desde hace tiempo. Por parejas van preparando cada noche el “banquete” con el que cogen fuerzas para afrontar las duras noches de agosto. Tienen como norma propia entregar cada noche el maillot amarillo, que se concede a la persona que más espectáculo ha dado y mejor se lo ha pasado de la cuadrilla. “Esto se suele hacer en los pueblos, nosotros comenzamos a hacerlo hace años y la verdad que nos motiva para salir de juerga”, explica Estibaliz Santa María.

Restaurantes, chabisques y sociedades. Cualquier lugar es apropiado para celebrar el comienzo de las fiestas. Es el caso de una de las cuadrillas de la sociedad ‘Kotarro’, ubicada en la calle Navarrería. El grupo de 20 amigos se junta, sin excepción, el Viernes de Gigantes para comenzar con los festejos. “Tenemos entre 32 y 34 años y algunos ya salen poco, pero el viernes de fiestas todo el mundo está presente. Es más, hay algunos allegados que se juntan con nosotros en esta fecha tan señalada”, explica Eneko Erce.

Platos elaborados

El viernes comienzan con un ‘poteo’ por los bares de la ciudad, seguido de la esperada comida. Después llegará la salida nocturna, para los que aguanten. Un catering facilita la tarea durante el fin de semana, pero entre semana son ellos mismos quienes se encargan de preparar las cenas. “En una lista, cada uno apunta el día que prefiere hacer la cena. De esta manera, se forman grupos para cocinar platos bastante elaborados, no como cuando éramos más jóvenes”, añade Erce.

La cuadrilla vive tanto el día como la noche. Por ello, muchos abandonan la juerga para recuperar fuerzas. Varios amigos del grupo participan en actos tradicionales como la bombada, la procesión o las bajadicas, y prefieren descansar alguna noche para poder acudir.

Como relata el grupo de amigos de la sociedad ‘Kotarro’, en Estella el fin de semana, sobre todo, se vive intensamente en cuadrilla. Ya sea la de amigos, compañeros de trabajo, conocidos e incluso la familia… todo el mundo se organiza por cuadrillas. El resto de la semana resulta más complicado coincidir porque cada uno tiene sus propios compromisos. Por eso, el Viernes de Gigantes, es sagrado.   

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