
Explican desde el centro que, durante todo el proceso de matriculación, Lizarra Ikastola ofertó, como en años anteriores, 50 plazas correspondientes a las dos líneas. Sin embargo, finalizado el periodo, el Departamento de Educación del Gobierno de Navarra ha reducido la oferta a 25 plazas, situación que ha dejado fuera a seis familias que habían elegido Lizarra Ikastola para la escolarización de sus hijos e hijas.
Añaden que en el modelo D de la red pública de Estella-Lizarra, con 24 preinscripciones, se han autorizado dos unidades al aplicarse una ratio inferior (23 alumnos por aula), mientras que, en la red concertada, la ratio se mantiene en 25. Según la normativa, ambas redes deberían contar con dos líneas y, por lo tanto, Estella-Lizarra debería contar con cuatro líneas en total, como ha ocurrido hasta el momento.
La dirección de Lizarra Ikastola subraya que su discrepancia no es con otros centros ni con otras redes educativas, sino con la forma en la que el Departamento de Educación está aplicando los criterios, generando una situación que consideran injusta y que vulnera el principio de igualdad y el derecho de las familias a elegir centro. Asimismo, advierte de que este tipo de decisiones perjudican el desarrollo del modelo D y, en consecuencia, al euskera en Navarra.
El centro muestra su preocupación por la gestión del proceso, que considera está marcada por la falta de transparencia, la ausencia de comunicación directa y la difusión de información parcial. Desde la Ikastola se subraya, también, que se han realizado todos los esfuerzos posibles para reconducir la situación, sin haber encontrado voluntad por parte del Departamento de Educación.
Ante esta situación, Lizarra Ikastola ha decidido emprender acciones legales contra la resolución y el 27 de abril presentaba un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra, además de solicitar medidas cautelares tanto para el centro como para las familias afectadas.
Con anterioridad, el 22 de abril se celebraba una concentración en Pamplona, ante el departamento de Educación, secundada, asimismo, por familias de otras ikastolas de Navarra también afectadas por la reducción de unidades.
