Las doce uvas de las campanadas

Las doce uvas de las campanadas

TVE popularizó en 1962 una costumbre que, según una de las teorías más lógicas, nació en 1909 para dar salida al excedente de producto. Desde entonces quedó fuertemente arraigada

Una de las tradiciones más extendidas de la Navidad es contar a medianoche las doce uvas de la suerte. Entre las teorías que se barajan destaca una –quizá la más plausible- que explica la práctica como una manera de dar salida al excelente de uva de los agricultores murcianos y alicantinos en 1909. Otra de las ideas se remonta a 1882 cuando la clase burguesa bebía champán y comía uvas durante la cena de Nochevieja. Se dice que un grupo de jóvenes decidió ironizar con esta costumbre elitista y acudir a la Puerta del Sol para hacerlo al ritmo de las campanadas.

De una manera u otra, esta forma particular de despedir el año viejo y dar la bienvenida al nuevo no se ha quedado en España, sino que también se popularizó en algunos lugares de América Latina, donde toman doce uvas al compás de las campanadas. Se dice que la tradición es indispensable para atraer la suerte del año entrante. 

En España, la costumbre de las doce uvas alcanzó su punto álgido de popularidad cuando Televisión Española comenzó en 1962 a retransmitir las campanadas en la Puerta del Sol de Madrid, al estilo de la caída de la esfera del Año Nuevo en Times Square, Nueva York. Como curiosidad, las campanadas de la tele duran 36 segundos y alguna centésima, pero en 1997 los tañidos se aceleraron hasta los 17 segundos lo que ocasionó muchos atragantamientos con las uvas de la suerte. 

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Nochevieja para supersticiosos

Lencería o ropa interior. 

Usar ropa interior nueva o de color amarillo atrae dinero y prosperidad, mientras la ropa interior roja atrae el amor y la fertilidad. 

Cambio de prendas con tu pareja. 

Para mantener una relación estrecha con tu pareja en el próximo año, cambia una prenda con ella durante la Nochevieja.

Prender velas. 

Las velas de distintos colores atraen las bendiciones para el año próximo. Hay que dejarlas arder hasta que se consuman. Las velas amarillas atraen prosperidad, las rojas dan suerte en el amor, las blancas alientan la claridad y espiritualidad, las verdes mejoran la salud física y mental y las naranjas ayudan a la sabiduría e inteligencia.

Limpieza de la casa y la escoba. 

Limpiar la casa y que esté ordenada es una manera de prepararse para recibir el año. Barre con una escoba hacia afuera para echar las fibras negativas y permitir la entrada de buenas energías. Deshacerse de objetos sin uso, vaciar cajones y tirar cosas inservibles deja lugar a nuevos proyectos y oportunidades.

Papel o muñeco quemado. 

Para deshacerse del recuerdo de personas ingratas o de situaciones malas en el año que termina, realizar un muñeco con trapos viejos o escribir una lista con las cosas malas y quemarlos al llegar la medianoche. 

Sentarse en la silla con cada campanada. 

Buena práctica para formalizar una relación y contraer matrimonio. 

Colocar varias prendas en una maleta (y dejarla junto a la puerta). 

Recomendable para viajar o realizar más viajes. Más efectivo, dar una vuelta a la manzana con la maleta o la mochila a cuestas. ¿Quién se atreve? 

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