
¿Cómo llegas al Club San Miguel?
Cuando nos trasladamos de Abárzuza a Estella vivíamos junto a José Torrecilla, que fue quien me introdujo en el frontón. Además, en mi trabajo coincidía con personas muy vinculadas al club, lo que hizo que estuviera siempre cerca del entorno de la pelota. Al principio colaboraba en todo: ponía carteles, ayudaba en fiestas, barría el frontón… Poco a poco fui integrándome en la vida del club cada vez más.
¿También jugaste a pelota con el club?
Sí, empecé a jugar de blanco alrededor de los 12 años, por supuesto con el Club San Miguel.
¿Cómo recuerdas aquellos años?
Con mucha actividad. Jugaba continuamente, ayudaba en el frontón y participaba en todo lo relacionado con el club.
¿Cómo eran los inicios del club en comparación con el momento presente?
Había una junta directiva muy activa y mucha implicación por parte de todos. También participábamos en las fiestas, con la peña del club, la Lizarrakoa. La pelota era uno de los principales entretenimientos entonces, junto al fútbol, y se llenaban los frontones.
¿Cómo ha cambiado la afición con el tiempo?
Antes participaban más los adultos, incluso se jugaban partidos los jueves, porque había menos alternativas de ocio. Ahora la práctica está más centrada en los jóvenes. Actualmente, en partidos importantes, sobre todo profesionales, el frontón se llena; pero en partidos normales hay mucha menos asistencia.
¿El club ha sido siempre como una familia?
Antes sí había más unión y colaboración. Ahora cuesta más encontrar gente dispuesta a implicarse. Antes la gente colaboraba de forma espontánea. Ahora hay que pedir ayuda y la implicación es menor. Las familias participaban mucho más porque los padres también jugaban, acudían a entrenamientos y a los partidos.
¿Cuál ha sido el momento más importantes para ti en el club?
Las victorias que hemos tenido en campeonatos, como el de Euskal Herria. Y ver a jugadores formados en el club llegar a niveles altos, porque varios pelotaris han llegado a ser profesionales desde el San Miguel. Es una gran satisfacción porque demuestra que el trabajo realizado durante años ha dado sus frutos.
¿Qué significa la pelota y el club para ti?
Ha sido, y es, una parte muy importante de mi vida, una vida muy ligada a la pelota y al club. He dedicado muchas horas y aquí sigo vinculado.
