
Según los datos presentados por la entidad, cada habitante generó una media de 480 kilos de residuos al año, de los cuales casi dos tercios pudieron reciclarse. A pesar de ello, la Mancomunidad destaca que todavía existe margen de mejora para alcanzar plenamente los objetivos fijados por el Plan de Residuos de Navarra con horizonte en 2027.
Uno de los principales retos sigue siendo mejorar la calidad de la separación. En el contenedor amarillo, destinado a envases, todavía se detecta más de un 30 % de residuos impropios, lo que dificulta el proceso de recuperación en la planta de tratamiento de Cárcar. En el caso del contenedor marrón, destinado a la materia orgánica, el porcentaje de impropios se ha reducido por debajo del 20 % en los dos últimos años, después de haber permanecido durante mucho tiempo por encima de esa tasa.
La Mancomunidad de Montejurra destaca, además, su papel pionero en la recogida de materia orgánica. En 2025 volvió a ser la entidad que mayor porcentaje recogió de forma selectiva en Navarra y la que más compost produjo. Este producto de calidad es muy demandado por los agricultores de la zona.
En cuanto al contenedor gris, destinado a la fracción resto, también se trata en la planta de Cárcar, antes de su traslado al vertedero. Este proceso permite recuperar materiales reciclables que aún se encuentran mezclados en esta fracción. Por otro lado, la Mancomunidad destaca que en los próximos años se van a acometer importantes inversiones en la Planta de Cárcar para mejorar sus cuatro líneas de tratamiento: envases, materia orgánica, fracción resto y voluminosos-industriales.
La entidad considera que los buenos resultados obtenidos en los últimos años se deben principalmente a tres medidas: la reducción del tamaño de las tapas de los contenedores, especialmente en los de materia orgánica y envases, una iniciativa que comenzó como proyecto piloto y que se ha extendido a todo el territorio; la implantación definitiva del contenedor de fracción resto en todas las localidades de la Mancomunidad, completada durante 2025; y el refuerzo de la recogida de residuos especiales, como textiles, restos de poda, pilas o aceite.
Los resultados responden, asimismo, al compromiso de la ciudadanía de Tierra Estella con la correcta separación de los residuos.
