
El templo, que ofrece unas amplias vistas panorámicas hacia el embalse de Alloz, ha necesitado un presupuesto que ronda los 70.000 euros, el 50% procedente de la venta de la casa parroquial. Explica uno de los vecinos, Jorge Martínez de Morentin, encargado, además, de las visitas guiadas al templo, que esta transacción fue el inicio hace dos años de la decisión de llevar a cabo reformas, ajustadas a presupuesto, que permitieran mantener la iglesia en buen estado. Se contactó primeramente para ello con la Institución Príncipe de Viana.
Durante este tiempo, se han abordado los problemas de goteras con la restitución de tejas, de filtraciones por capilaridad con la construcción de un pequeño muro y de las humedades. Príncipe de Viana asumía los trabajos de pintado y se mantenía la pintura original de las paredes del presbiterio y de las capillas, pintura de despiece, que imita a los sillares almohadillados en la parte baja y sillares lisos y de varios colores en la parte alta.
También se han cambiado dos cristales rotos, se ha arreglado el suelo de la torre porque el agua pudrió las tablas de madera y se ha instalado una barandilla de protección en el hueco del reloj. Asimismo, se han colocado metacrilatos que protejan las campanas y se ha cambiado y ocultado a la vista el sistema eléctrico.
A pesar de estos trabajos, la intervención en la iglesia de la Natividad de Garisoain no están terminada del todo. Queda por pintar las escaleras del coro, cerrar la torre con red para protegerla de las palomas y arreglar algunas puertas desencajadas. “Para una siguiente fase, nos gustaría también restaurar los retablos, al menos el retablo de la Inmaculada”, apunta Martínez de Morentin.
En su opinión, el principal valor de la iglesia es su gran tamaño, su belleza y los retablos, obra de Bernabé Imberto, considerado el mejor tallista navarro del siglo XVI. El retablo mayor, muy fino y original con su composición en tres planos, presenta la Natividad de la Virgen, y los otros cuatro están dedicados a santos que tuvieron su propia ermita en los alrededores del pueblo: el retablo de la Inmaculada, el de San Ildefonso, el de San Cristóbal y el de San Ciriaco.
Jorge Martínez de Morentin se encarga voluntariamente de abrir la iglesia y ofrecer una visita guiada a las personas interesadas a través del teléfono: 680 706 272. En la iglesia de la Natividad se oficia misa un sábado de cada dos desde el mes de junio hasta primeros de noviembre.
Colaboración económica
Las personas que lo deseen pueden colaborar en el mantenimiento de este bien artístico y cultural a través del número de cuenta de la parroquia: ES86 0075 4615 2807 0086 0241. Anotar en el concepto el nombre, apellido y DNI para poder enviar a Hacienda para su desgravación.
