IRANTZU PINILLOS URRA – Participante en una aventura de superación – “Después del cáncer necesitaba volver a confiar en mí. Este reto simboliza vida, superación y fuerza colectiva”

IRANTZU PINILLOS URRA – Participante en una aventura de superación – “Después del cáncer necesitaba volver a confiar en mí. Este reto simboliza vida, superación y fuerza colectiva”

La vecina de Villatuerta, natural de Estella-Lizarra, participará en octubre en el Reto Pelayo Vida, que traslada a cinco mujeres a Senegal para subrayar la importancia del deporte en la recuperación

irantzu Pinillos Urra, natural de Estella-Lizarra y vecina de Villatuerta, participará en octubre en la duodécima edición del Reto Pelayo Vida, tras haber sido seleccionada entre 533 candidaturas. La iniciativa forma parte de una campaña de sensibilización, patrocinada principalmente por Pelayo Seguros, que reúne a cinco mujeres supervivientes de cáncer en un desafío extremo en lugares inolvidables. Los objetivos son transmitir esperanza a quienes atraviesan la enfermedad, demostrar el papel clave del deporte en la recuperación y reclamar más recursos para la investigación.

Superviviente de cáncer de mama y gran apasionada del deporte y la naturaleza, Iran­tzu Pinillos ha dedicado casi dos décadas de su vida profesional a su trabajo en cooperación internacional y acción humanitaria con Naciones Unidas en países como Nepal, Sudán del Sur, Sudáfrica y Colombia. Junto a otras cuatro expedicionarias, volverá en octubre al continente africano para recorrer durante más de dos semanas algunos de los paisajes más espectaculares combinando bicicleta y kayak. El itinerario atravesará playas, sabanas, manglares y aldeas locales, poniendo a prueba la resistencia física y mental del equipo en un reto de gran dureza y enorme carga humana.

Después de casi 20 años trabajando para Naciones Unidas en diferentes países, también en África, ¿qué significado tiene volver a este continente y con este reto?
Siento que volver a África va a ser algo muy especial. Viví cinco años en Sudán del Sur y otros dos en Sudáfrica, trabajando en contextos muy duros, conviviendo de cerca con el sufrimiento humano y África me marcó profundamente. Allí aprendí que incluso en las situaciones más difíciles las personas encuentran maneras de sostener la dignidad y la esperanza. Y las mujeres africanas, en particular, han sido para mí una enorme fuente de inspiración.

Entonces viajaba como profesional, con una gran responsabilidad y un nivel muy alto de autoexigencia. Ahora lo hago desde un lugar más vulnerable, con una mirada distinta sobre mí misma y sobre la vida. Regresar tiene algo de círculo que se cierra.

¿Cómo afrontas la aventura?
Con mucha ilusión, pero también con respeto y humildad. Creo que las experiencias más transformadoras de la vida son precisamente aquellas que nos sacan de nuestra zona de confort y nos obligan a adaptarnos constantemente.

He trabajado durante muchos años en contextos marcados por la incertidumbre, donde era imposible tener todo bajo control. Y el cáncer también me ha recordado lo rápido que puede cambiar la vida y que no siempre encontramos todas las respuestas que buscamos.

Quiero vivir esta aventura no solo como un reto físico, sino como una experiencia profundamente compartida. Confío en que, precisamente en esos momentos, la fuerza del equipo y el apoyo entre nosotras serán lo que nos ayude a seguir adelante.

¿Ha sido la enfermedad el gran reto de tu vida?
El cáncer ha sido el segundo mayor de­safío de mi vida. Años antes sufrí una pérdida muy importante que me rompió por dentro. El diagnóstico del cáncer llegó en un momento en el que estaba física, mental y emocionalmente agotada por la exigencia constante y el ritmo vertiginoso de mi trabajo, acompañando a personas en situaciones extremadamente duras y de mucho sufrimiento, sin detenerme realmente a mirar cómo estaba yo o qué necesitaba.
Con el tiempo entendí que estaba evitando mi propio dolor. Y el cáncer me obligó a mirarlo de frente. También me puso cara a cara con mi propia mortalidad. Al principio sentí miedo, rabia e incredulidad, pero poco a poco empecé a escucharme de otra manera.

No soy la misma persona que antes del diagnóstico y, aunque jamás habría elegido vivir algo así, la enfermedad me obligó a bajar el ritmo, a cuidarme más y a empezar a vivir de una manera mucho más consciente.

¿Qué has aprendido del proceso de diagnóstico y tratamiento de la enfermedad?
He aprendido la importancia de poder tomar decisiones desde lo que una realmente necesita, sin presión ni expectativas externas. Durante todo mi proceso me ayudó muchísimo hablar con otras mujeres que habían pasado por experiencias similares, tanto si habían decidido reconstruirse el pecho como si no. En mi caso decidí no reconstruirme. Necesitaba tiempo para asimilar todo lo que estaba viviendo y aprender, poco a poco, a convivir con mi cicatriz. Creo que cada mujer debería poder tomar esa decisión con total libertad y desde su propio proceso.

¿Por qué decides presentarte a la inicitiva Pelayo y cómo recibiste la noticia de haber sido seleccionada?
Me presenté porque sentí que era un reto que iba más allá de lo deportivo. Representaba también una oportunidad de transformar todo lo vivido en compromiso, motivación y esperanza. Después del cáncer necesitaba volver a confiar en mí misma, y este reto simboliza vida, superación y fuerza colectiva.

También sentí la necesidad de compartir mi experiencia con otras mujeres. El apoyo de otras supervivientes ha sido fundamental para mí, y participar en este reto es también una manera de honrar a quienes siguen aquí y a quienes hemos perdido por el cáncer, como mi querida amiga Letizia o mi amigo nepalí Rabin, fallecido recientemente. Cuando recibí la noticia de que formaba parte del equipo sentí una enorme gratitud.

¿Ha jugado el deporte un papel fundamental en tu recuperación?
Sí, absolutamente. El deporte ha sido una parte esencial de mi recuperación física, pero sobre todo emocional. Tras la mastectomía, recuperar la confianza en mi cuerpo ha sido fundamental, y en ese proceso también he aprendido a respetar sus propios ritmos. Yo quería retomar el deporte inmediatamente, pero tuve que aceptar que la cicatriz necesitaba tiempo para sanar y que debía ir poco a poco.

Así que empecé saliendo a caminar en la naturaleza y, más adelante, fui retomando la natación y la bicicleta. Cada pequeño avance suponía recuperar autonomía, confianza y autoestima. Además, el deporte me aporta algo que siempre ha sido muy importante en mi vida: una profunda sensación de libertad.

Sois cinco mujeres, ¿formáis un gran equipo?
Sí, y creo que ahí reside precisamente una de las mayores fortalezas del reto. Somos mujeres con historias de vida diferentes y formas distintas de afrontar la enfermedad, pero con algo profundo que nos une: todas hemos atravesado momentos difíciles de miedo y dolor y sabemos lo que significa seguir adelante.

Entre las personas que han pasado por un cáncer se crea una conexión difícil de explicar. No hace falta hablar demasiado para entenderse. Hay miradas, gestos y silencios en los que sabes que la otra persona está en un lugar parecido al tuyo. Eso genera un vínculo muy especial y un compañerismo muy fuerte.

Se trata de una aventura que combina bici de montaña y kayak, ¿de qué manera te estás entrenando?
Me estoy preparando de forma progresiva. Actualmente entreno fuerza y hago ‘circuit training’ dos veces por semana. También salgo regularmente con la bici de montaña por Tierra Estella. Intento hacer rutas con desnivel y entrenamientos largos para acostumbrarme a pasar muchas horas sobre la bici. Ahora también estoy empezando a entrenar con calor y pronto comenzaré a pasar tiempo en el agua, tanto en piscina como en río, algo que también me ayuda a relajarme.

Además, practico yoga y meditación de forma regular. Al final, creo que no se trata solo de preparación física sino de aprender a mantener la calma cuando el cuerpo empieza a estar al límite.

¿Qué crees que aportarás al equipo cuando lleguen los momentos duros?
Creo que puedo aportar calma y capacidad de adaptación porque en mi trabajo, en contextos de conflicto armado y emergencia humanitaria, aprendí a convivir con mucha incertidumbre y presión. También creo que aportaré compañerismo y escucha. Soy una persona empática y suelo percibir cuando alguien necesita apoyo, espacio o simplemente sentirse acompañada sin tener que explicar demasiado.

En los retos largos, el cansancio físico acaba afectando al estado emocional, y ahí el cuidado mutuo será fundamental. Probablemente aportaré, tamibén, perseverancia. Soy de esas personas que, incluso cuando aparecen el cansancio o las dudas, siguen avanzando poco a poco.

¿Cómo esperas que esta aventura ayude a visibilizar el cáncer y la recuperación?
Me gustaría que ayudara a mostrar una imagen más real de lo que significa atravesar un cáncer. Muchas veces se habla únicamente de la enfermedad o de la curación médica, pero hay toda una dimensión emocional y vital posterior que también necesita ser visibilizada. La recuperación no termina cuando acaban los tratamientos.

Este reto transmite que después del cáncer sigue habiendo vida y muchos sueños por cumplir. No significa negar el dolor ni de idealizar el proceso, porque hay momentos muy duros y secuelas que permanecen, pero sí de recordar que después del cáncer seguimos siendo mucho más que la enfermedad.

También me parece importante hablar del cuerpo femenino después de un cáncer de mama. Vivimos en una sociedad que ejerce mucha presión sobre el cuerpo de la mujer, con cánones de belleza muy poco realistas. Todavía cuesta mucho aceptar las cicatrices y los cuerpos sin pechos. A mí me ha llevado tiempo aceptar mi mastectomía, y ojalá iniciativas como esta ayuden a visibilizar cuerpos diversos después del cáncer y a romper silencios y complejos que aún persisten.

¿Que mensaje darías a una mujer recién diagnosticada?
Le diría, primero, que no tiene que ser fuerte todo el tiempo. A muchas mujeres nos colocan enseguida en el papel de ‘luchadoras’ y sentimos esa presión de sostenerlo todo, pero es importante permitirse sentir miedo, tristeza o rabia sin culpa.

También que no está sola. Muchas mujeres han vivido una experiencia similar y están dispuestas a acompañar. Pedir ayuda no es fracasar, es una forma de cuidarse. A mí me ayudó muchísimo el apoyo de otras mujeres de Saray, la Asociación Navarra de Cáncer de Mama, y me enseñó que dejarse sostener también es una forma de valentía. Y le recordaría la importancia de cuidarse a nivel emocional, de pedir ayuda cuando lo necesite y de vivir el proceso a su propio ritmo, sin compararse ni exigirse más de lo necesario.

¿Qué emoción predomina cuando piensas en la salida del 20 de octubre?
La emoción que más siento es la gratitud. Hace no tanto tiempo estaba entrando en un quirófano sin saber muy bien qué vendría después, y ahora estoy preparándome para recorrer Senegal en bicicleta y kayak. Gratitud por estar viva, por tener salud para afrontar algo así y por poder compartir esta experiencia con otras mujeres. También siento ilusión por poder servir, ojalá, de inspiración a otras personas que en estos momentos están atravesando un cáncer. Intuyo que este reto va a ser una experiencia muy transformadora.

Preguntas rápidas

Una palabra que defina a tu equipo. “Resiliencia (coraje y superación)”.
Tu canción para una subida larga en bici. ‘XXI. Mendekua’, de Neomak, o ‘Elektrizitatea 25’, de Zea Mays. En ambas la mujer es protagonista.
Un mantra para remar contra corriente. “A veces hay que seguir, como si nada, como si nadie, como si nunca. Este mantra me lo compartió mi amiga Letizia unos meses antes de su muerte”.
Un lugar de Senegal que crees que te va a inspirar. El delta del Sine-Saloum, la ‘Amazonía de Senegal’.
Un consejo que recibiste durante la enfermedad y que te ha ayudado. “No tienes que atravesarlo sola. Déjate acompañar.”
Cuenta de Instagram de Irantzu Pinillos: @irantzupinillos.

Otras noticias publicadas

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies