
Los trabajos comenzaron el miércoles 4 de febrero en la calle Blanca Cañas, pero se llevarán a cabo también en otras más. El objetivo es optimizar el uso de las aceras, actualmente reducidas debido al arbolado plantado en algunas zonas. Para ello, se están retirando los árboles, que se reubicarán en diferentes puntos de la ciudad, mientras que los alcorques se cubrirán dejando las aceras más transitables. En sustitución del arbolado, se instalarán hidrojardineras en los laterales de los pasos de cebra, medida que contribuirá a la visibilidad para los peatones y embellecerán el espacio. El objetivo final es transformar el entorno urbano del barrio Arieta en un espacio más accesible, seguro y funcional.
