ENTREVISTA – Germán Martínez, párroco – “La Iglesia sigue rezando con la misma fuerza”

ENTREVISTA – Germán Martínez, párroco – “La Iglesia sigue rezando con la misma fuerza”

Germán Martínez, de 58 años, ofrece su labor en diferentes parroquias de Tierra Estella. Ante la crisis sanitaria, explica cómo ha afectado el coronavirus al sector religioso y ofrece consejos a los fieles para sobrellevar la inédita situación

Germán Martínez Laparra, de 58 años, es natural de Falces, pero reside en la localidad de Igúzquiza. Gran parte de su vida ha estado trabajando en la Volkswagen. Hace unos 6 años decidió cambiar la fábrica por el seminario. Recién ordenado, le destinaron como párroco a las localidades de Ayegui, Urbiola y Ázqueta. Poco a poco fue aumentando su labor en diferentes parroquias de Tierra Estella hasta estar al frente, en estos momentos, de un total 33 parroquias de pueblos que geográficamente se sitúan entre el valle de Améscoa y la Solana. En medio de esta crisis sanitaria, Germán explica cómo ha afectado esta situación al sector religioso, ofrece consejos a los fieles para sobrellevar situaciones de duelo y ofrece detalles de cómo los oficios de Semana Santa se pudieron seguir de manera telemática.

¿Cómo ha afectado la crisis sanitaria al sector religioso?
El culto ha quedado suspendido en todas las parroquias hasta nueva orden. Nos hemos quedado los sacerdotes restringiendo el culto, pero al pie de cañón para atender las necesidades espirituales que puedan necesitar los fieles y colaborando en lo económico con Cáritas. Desde la parroquia, en la zona que a mí me compete, colaboramos con Bienestar Social, de la zona de Ayegui, para atender las primeras necesidades de las personas que lo necesiten.

¿Qué funciones se le permiten ejecutar como párroco?
Tan sólo se permite acudir a las casas u hospitales a atender los últimos sacramentos como la unción, si la familia lo solicita. También, acompañar a las familias que han perdido a un ser querido a la inhumación u incineración. Está permitida la asistencia de tres personas y el párroco. Se reza un responso y se acompaña a estas personas en el duelo. Después, se ofrece una misa privada por su alma y en el momento que se considere oportuno se celebrarán los funerales públicos por los fallecidos. La mayoría de las personas que están falleciendo a raíz del coronavirus, como en su mayoría estaban ingresadas en Pamplona, son atendidas por los capellanes del hospital.

¿Cree que esta situación está siendo mucho más dolorosa para las familias?
Sí, porque celebrar un funeral en soledad es muy duro, se echa en falta la comunidad religiosa, la cercanía de la gente querida y el apoyo. No poder despedir a un familiar querido ni acompañar a las familias, provoca un gran vacío.
¿Qué consuelo les das a estas personas?
Les explico que todos los días, en la misa privada, encomiendo en las intenciones a los difuntos. La Iglesia reza por ellos, la oración es la misma. Lo que falta es el calor de la comunidad, pero la Iglesia sigue rezando con la misma fuerza y celebra las misas por igual, aunque no haya gente.

Mi teléfono está en la puerta de todas las parroquias, nunca me ha importado que me llamen cuando lo necesiten

¿Han fallecido muchas personas por coronavirus en Tierra Estella?
En la zona que a mí me toca, que son 33 pueblos distribuidos desde el valle de Améscoa hasta la Solana, tan sólo hemos tenido cuatro defunciones y ninguna de ellas ha sido por coronavirus, que sepamos. El año pasado por estas fechas hubo más fallecidos en esta zona. Parece ser que Tierra Estella, al estar los pueblos dispersos, se está librando del virus. Iniciativas como la de la residencia de San Jerónimo, donde se han confinado los propios trabajadores con los residentes, ayudan a que no se extienda la enfermedad. ¡Ojalá que sigamos así!

Litúrgicamente, ¿celebráis algo más que funerales?
Tenemos una misión, que no se ve, que consiste en celebrar una misa privada, todos los días, y el mandato del Obispo de rezar por nuestros pueblos. Además, el resto de las horas canónicas, que es la misión orante de la iglesia, cada sacerdote la realiza en privado, aunque no tiene un relumbro social como puede ser la liturgia comunitaria.

¿Cómo se tomaron los fieles la decisión de cerrar las iglesias?
La verdad es la mayoría de los fieles están en edad de riesgo respecto al virus, y todos entendieron que lo más prudente era cerrar toda actividad de culto. Nadie puso pegas. Sí que quedan pendientes las comuniones. No queda más remedio que suspender las de la primavera y probablemente se retrasen a septiembre, Navidad o para el momento que se considere oportuno.

¿Se comunica la Iglesia con sus feligreses de alguna manera?
Mi teléfono está en la puerta de todas las parroquias, está abierto, nunca me ha importado que me llamen cuando lo necesiten. En algunas localidades suenan las campanas a las 12 horas por el Ángelus y como recuerdo para la oración por todos los difuntos de esta crisis.
Es importante que se sepa que el Papa Francisco editó una nota en la que da dispensa a los fieles y otorga indulgencias a todos los enfermos con coronavirus, a sus familiares, a quienes les cuidan y a todo el que reza “para pedir el cese de esta pandemia, el alivio de los que sufren y la salvación eterna de los fallecidos”.

¿Qué le transmiten los vecinos de las localidades?
La gente sobrelleva el tema con respeto, responsabilidad y resignación.

La Semana Santa se suspendió, ¿se pudieron seguir los oficios de alguna manera?
Sí, quedó todo suspendido. Desde la Diócesis se pudieron seguir los oficios por televisión y también a través de la web de la Catedral, ya que se retransmitieron desde allá. Que quede claro que no hay obligación y que nadie incurre en falta por no asistir a los actos propios de la Semana Santa. Son muchos los sacerdotes que retransmiten en streaming los actos religiosos.

Un mensaje para la población:
Quiero hacer mías las palabras del Papa Francisco: “ser fuertes en la tribulación”, y también quiero agradecer a todas las personas que en estos días en los que los templos están cerrados, los cuidan para que estén en perfectas condiciones cuando se abran.

Contactos

Germán Martínez
-Móvil: 600-623-499
-Correo: germanfalces@gmail.com

Arzobispado de Pamplona y Tudela
Se ha puesto en marcha un servicio de atención espiritual a personas para este tiempo de confinamiento atendido por sacerdotes de la Diócesis. El objetivo es acompañar y dar respuesta a todas aquellas personas que buscan pedir consejo ante las situaciones generadas por la pandemia, realizar consultas sobre la vida cristiana y la experiencia de fe, o desahogar el corazón en momentos de soledad o tristeza ante la enfermedad o la muerte de un ser querido. Este servicio estará en relación con otros servicios de ayuda a personas en dificultad como el Teléfono de la Esperanza y la atención de Cáritas Diocesana.
Se puede acceder a este servicio a través del móvil: 672 645 846 o escribiendo al correo electrónico: atencionespiritual@iglesianavarra.org

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