
El tren tiene una locomotora con motor de 114 cv y 2.500 cc., seguida por dos vagones con capacidad para 28 personas cada uno, uno de ellos adaptado para minusválidos. Unas cortinillas protegen del agua en caso de lluvia, cada vagón tiene su puerta y los asientos son acolchados para la comodidad del viajero. El tren turístico de Estella sigue el ejemplo de los vehículos que utilizan ciudades como San Sebastián y Toledo para los mismos fines turísticos.
La Asociación plantea dos tipos de rutas, según la ocasión: la comercial, con una duración de 15 minutos por el centro de la ciudad, como complemento a las campañas puntuales que realice el colectivo; y la turística. En este caso, el itinerario cubrirá los hitos patrimoniales de la ciudad, como son el barrio de San Pedro, San Miguel, Santo Domingo, Santo Sepulcro, las plazas de los Fueros y en Santiago, el paseo de Los Llanos e incluso la basílica del Puy para ofrecer la mejor panorámica de Estella desde lo alto. Con fines turísticos se han planteado dos variaciones en el recorrido, que se elegirán según la ocasión; en cualquier caso oscilan entre los 30 y 40 minutos y cubren 4,5 kilómetros cada uno.
El tren recorría las calles durante varios días del periodo navideño. Se distribuían 9.000 tickets entre los establecimientos socios para repartir entre los clientes y conocer la experiencia. Finalizadas las navidades, el tren volverá a ponerse en marcha los fines de semana desde la segunda quincena de marzo hasta el 8 de diciembre, siendo su funcionamiento diario en la época estival. Los viajes tendrán un precio de 3,5 euros para los adultos y 2,5 euros los niños. Los menores de 3 años podrán viajar gratis.