
Marta Ruiz de Alda expresó su “satisfacción y orgullo” por un acuerdo que calificó de “beneficioso para todas las partes”. Subrayó que el proceso no había sido fácil, “aunque la voluntad de entendimiento y el diálogo han permitido alcanzar una solución”.
La primera edil destacó que el compromiso del Ayuntamiento con las personas mayores ha sido claro y firme desde el inicio. “Con este paso, la asociación de jubilados pasa a tener una sede estable, adecuada y digna para el uso y disfrute. Este acuerdo refuerza nuestro compromiso con el bienestar de nuestros mayores, con la mejora de los servicios sociales y con el desarrollo de Estella-Lizarra como ciudad que escucha y responde a las necesidades de la ciudadanía”, expresó.
El consistorio deberá ahora ampliar la partida destinada a la compra con una modificación presupuestaria, tramitar la segregación de las parcelas implicadas y trabajar en la redacción de un convenio de cesión que regule el uso del nuevo centro, con características específicas.
Ruiz de Alda agradeció la disposición de la Fundación San Jerónimo y avanzó que se celebrará una reunión con el club de jubilados en unos días. Destacó, asimismo, la satisfacción mostrada por la Asociación Ega al darles a conocer la noticia, tras un periodo “vivido con angustia y nerviosismo” por parte del colectivo de más de mil socios.
Un proyecto de futuro para San Jerónimo
El director de la residencia San Jerónimo, David Cabrero, ratificó que el acuerdo “nace del diálogo y la colaboración” y aseguró que permitirá a la Fundación seguir cumpliendo con su misión de ofrecer servicios personalizados, integrales y de calidad a las personas mayores. Destacó que la cantidad recibida por la venta de los locales se destinará íntegramente a la mejora de los servicios de la Fundación y formará parte de una inversión mucho mayor, de casi tres millones de euros, para la construcción de un nuevo edificio dentro del recinto de la residencia.
La Fundación invertirá el importe de la transacción en un proyecto de ampliación residencial y de centro de día cuya inversión total asciende a los tres millones de euros
La nueva construcción se ubicará en el lugar del actual pajar, ocupando también una parte de las huertas. Se conectará a la residencia actual y albergará dos servicios diferenciados. En la planta baja está proyectada la ubicación del servicio de atención diurna, con 42 plazas, lo que supone ampliar 22 plazas con respecto a las que se ofrecen en la actualidad.
Por otro lado, la planta superior albergará una nueva unidad asistencial con quince habitaciones individuales, salvo una de uso matrimonial, todas con baños completos, salón, comedor y zonas comunes. Esta ampliación de espacios supone habilitar diez nuevas plazas. La construcción del edificio, con sendas terrazas en la planta baja y en la primera, seguirá criterios de eficiencia energética y de accesibilidad.
David Cabrero explicó que la ampliación de servicios responde a las necesidades detectadas en el Plan Estratégico de la Fundación, que identificó una creciente demanda de plazas de estancia diurna en la comarca.
Según los datos aportados, la residencia San Jerónimo tiene actualmente una lista de espera de 448 personas para optar a una plaza residencial y de 79 para plazas de estancia diurna. Cabrero confió en que el nuevo edificio esté finalizado a finales de 2027.
