
¿Por qué decides ingresar en la banda? ¿Y cómo recuerdas aquello?
Formo parte de una remesa de gente que estudiábamos en la Escuela de Música y aspirábamos a entrar en la banda. Algunos compañeros ya habían entrado antes que yo, y mi hermano también estaba en la banda por aquel entonces. Así que decidí dar el paso, sobre todo para poder tocar en grupo. Lo recuerdo como algo muy bueno, casi un privilegio: poder tocar con tanta gente era lo máximo para mí en aquel momento.
Después de todos estos años como integrante, hace dos entras en la Junta y ahora llegas a la Presidencia. ¿Por qué das ese paso?
Creo que los jóvenes somos quienes tenemos que tirar de estas agrupaciones. El paso a la Presidencia no lo buscaba, pero estábamos Juncal, la vicepresidenta actual, y yo, que somos las que más venimos a los ensayos y, finalmente, decidí dar el paso y representar a la agrupación.
¿Supone un cambio para ti esta vinculación con la banda? ¿De qué manera?
Sí, un poco. Es mucha responsabilidad, sobre todo de cara a las fiestas, cuando más actuaciones asumimos. Pero al mismo tiempo es un orgullo formar parte de esta manera de una agrupación en la que llevo tanto tiempo. Para mí es lo más.
¿Cuáles son las competencias en la Presidencia? ¿Qué te toca hacer?
Sobre todo la parte de gestión. De cara a las fiestas, me he reunido con el Ayuntamiento y me ocupo de comunicarme con agrupaciones de fuera y todo lo relacionado con el papeleo. También me encargo del archivo de la banda. Estudié musicología, así que decidí asumir esa parte. Supone estar en contacto con las partituras, repartirlas… Es una tarea que alguien tiene que hacer y la desempeño.
¿La banda tiene un archivo muy gran-de? ¿Sois de documentar y guardarlo todo?
Sí, por suerte. El archivo se comenzó en el 93 y ha habido diferentes encargados. Parte del archivo municipal lo tenemos ahora nosotros, además de las nuevas partituras. Cuando ajustamos el repertorio, las voy archivando.
¿Cómo afronta la banda estas fiestas que llegan?
Con ilusión y optimismo. También hay nervios, porque desde hace dos años el Viernes de Gigantes es un acto un poco comprometido. Pero, en general, con mucha ilusión.
¿Habéis remontado el bache de integrantes?
Sí, la pandemia fue un golpe fuerte, pero desde hace un par de años hemos ido recuperando. Entra gente, sobre todo percusionistas, jóvenes de la escuela de música. Intentamos hacer encuentros con escuelas de la comarca para que los músicos nos conozcan y puedan incorporarse. Actualmente integramos la banda 30 personas.
¿Está rejuvenecida?
Sí, se va renovando. Entran jóvenes, aunque muchos lo dejan cuando se van a estudiar fuera, luego muchos regresan.
¿Qué instrumentos especialmente escasean?
Sobre todo, trompetas o trombones. Para las actuaciones de fiestas solemos contar con gente de fuera. Poco a poco, con la entrada de gente nueva, esa dependencia se irá reduciendo.
¿Se presentan novedades para estas fiestas?
El momento clave es el cohete. No diré qué se va a tocar, pero será algo con mucho ritmo y relacionado con una época señalada del año. Ahí queda. También sustituimos uno de los conciertos de Los Llanos, el del lunes, por un pasacalles a la hora del vermú. Es innovador, más distendido y funciona bien.
¿Cómo es la experiencia de formar parte de la banda?
Para mí somos un grupo de amigos. También es un espacio de aprendizaje horizontal, con gente de distintas generaciones. Es muy enriquecedor. Tengo a mis amigos de la banda de Estella y, sin ellos, mis fiestas no tendrían sentido. La banda permite vivir las fiestas desde dentro.
¿Animas a la gente a entrar?
Sí. Somos un grupo de amigos con un objetivo común: hacer música. Cualquiera con interés es bienvenido.
¿Os sentís valorados?
Yo creo que sí, personalmente siento el cariño del público, especialmente en el pasacalles y en el concierto prefiestas en la plaza San Martín, que gusta mucho.
Seis rápidas
Acto favorito con la banda. El pasacalles del lunes.
Acto favorito fuera de la banda. El rato de la pelota del martes de fiestas.
Una partitura. El Baile de la Era.
Un instrumento. Los timbales.
¿Uno que aprenderías? La trompa.
¿Cuál elegirías en último lugar? La flauta travesera.
