Bonsáis de Tierra Estella. El arte de la paciencia

Bonsáis de Tierra Estella. El arte de la paciencia

Seis integrantes forman en la Actualidad el grupo de aficionados a la jardinería en miniatura que dio sus primeros pasos en 1993

El arte del bonsái, de origen japonés, consiste en el cuidado de árboles y plantas reduciendo su tamaño mediante el cultivo en macetas. Para controlar su crecimiento se utilizan varias técnicas, como el trasplante, la poda, el alambrado o el pinzado. Con mimo y con paciencia, sobre todo mucha paciencia, el paso de los años va aportando el resultado deseado. Un grupo de vecinos de Tierra Estella cultiva esta afición desde 1993, cuando se formó el colectivo. Todas las quincenas se reúnen para compartir experiencias y trabajar sus ejemplares.

“Los integrantes del colectivo apuestan por el cultivo de las especies autóctonas, como encinas, robles, arces, hayas, pinos, olivos, sabinas y bojes“

Es en el periodo del año que va desde otoño hasta primavera cuando un bonsái requiere más cuidados. En casas particulares se juntan los miembros del colectivo –actualmente, Pedro Garro Balza, Iván Martínez Vicuña, Gustavo Lizasoain Osés, Juana Carrasco Claver, Mª Asun Ulzurrun Lardiés y Antonio Gómez Torres- para trabajar los árboles. “Cada uno llevamos un bonsái y entre todos los diseñamos. Decidimos qué ramas cortar, cómo vamos a alambrar, si necesita ser trasplantado y le vamos dando forma”, explica el fundador del grupo, Pedro Garro. 

El objetivo es que parezca un árbol viejo del monte pero en pequeño tamaño. Si se cultiva adecuadamente, puede sobrevivir el mismo tiempo que un árbol de la misma especie, pero si se hace de forma incorrecta, probablemente morirá. “Es un trabajo de mucha paciencia y de muchos años. A veces trabajas una cosa con el bonsái y hasta el siguiente año no sabes si ha funcionado”, añade Mª Asun Ulzúrrun. “Es muy bonito verlo evolucionar y, para ello, para poder moderarlo y ver los avances, ha de estar sano, verde. Este arte, que no es inmediato, te permite aprender de la naturaleza y respetarla”, añade Garro. 

Aunque existen innumerables variedades de bonsái, -muchas de ellas, especies tropicales y subtropicales que se venden en floristerías-, el grupo de Tierra Estella apuesta por las especies autóctonas. Por ello, los jardines, al aire libre, representan el mejor hábitat para cuidar encinas, robles, hayas, arces, pinos, olivos, sabinas y bojes. Cualquier árbol puede crecer en una maceta, que se van cambiando según las diferentes fases de crecimiento y las demandas del ejemplar, aunque, explican los expertos que algunas son más frágiles que otras. Las afecciones más habituales de un bonsái son los hongos, las plagas, la sequedad y la falta de nutrientes, cuestiones que se detectan enseguida y se pueden tratar.

Formación del grupo

El colectivo de aficionados al bonsái se gestó en 1993, gracias a la iniciativa de Pedro Garro. Su afición por esta delicada técnica de jardinería le llevó a poner un anuncio, precisamente, en este medio de comunicación, la revista Calle Mayor, para establecer contactos con otras personas, como él, amantes del cultivo en miniatura. Se reunieron unos cuantos y comenzaron a trabajar los árboles, organizar actividades de carácter interno y otras de difusión para dar a conocer el arte del bonsái.

A lo largo de su ya larga historia, han preparado exposiciones en la zona y también en otras provincias, donde contactan con aficionados de diferentes lugares, talleres formativos, participación en congresos y exposiciones, como la que trajeron en 1995 a Estella, que incluso incluía un ejemplar del ex presidente de Gobierno, Felipe González. “En Navarra no hay tanta afición como en otros lugares, por ejemplo la zona de Levante y Galicia, que cuentan con muchas asociaciones. Aquí estamos nosotros, dos en Pamplona y una en Tudela. Mantenemos contactos sobre todo las más cercanas, las de Pamplona, Vitoria, Burgos y Logroño”, añade Garro. La afición compartida siempre sabe mejor y, además, permite el aprendizaje y el mayor conocimiento de los árboles.  

Pedro Garro Balza. Presidente

“Desde pequeño me gustan los árboles” 

¿Hay mucha afición en Tierra Estella al cuidado de bonsáis?

No estamos muchos. Sí que hay particulares que compran bonsáis en floristerías o que les regalan, pero a nuestro nivel, con árboles que los llevamos trabajando muchos años, no somos muchos. 

¿Qué cuidados necesita un bonsái?

Lo fundamental es el riego y el abonado. Se utilizan tierras inertes que drenan muy bien. Si no se riega y abona bien un bonsái morirá. También hay tratamientos fitosanitarios y  hay que realizarles podas de ramas, de raíces, y trasplantarlos a los dos o tres años, según la especie. Luego está el trabajo estético, la forma que le quieras dar, y existen muchos, como tronco vertical formal, tronco vertical informal, plantado sobre roca, en cascada, semi cascada… 

¿Cómo se inició en el mundo del bonsái?

He tenido la afición desde siempre, desde pequeño me gustan los árboles. Así que empecé a plantar, a comprar revistas para aprender y me fui metiendo. Con el tiempo surgió lo de formar un grupo y hemos podido ir a congresos, exposiciones y talleres profesionales. 

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Datos

AÑO DE FORMACIÓN

El grupo se formó en 1993, aunque no está constituido como asociación.

NÚMERO DE SOCIOS

Seis personas integran actualmente el colectivo: Pedro Garro Balza, Iván Martinez Vicuña, Gustavo Lizasoain Osés, Juana Carrasco Claver y Mª Asun Ulzurrun Lardiés y Antonio Gómez Torres.

CUOTAS Y FINANCIACIÓN

No tienen cuotas y las actividades que organizan durante el año las autofinancian. 

ACTIVIDADES

Exposiciones, participación en congresos y talleres formativos. 

CONTACTO

El grupo está abierto a la incorporación de otros aficionados. T. 639520935.

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