Arróniz vivió un Día de la Tostada de récord

Arróniz vivió un Día de la Tostada de récord

La asistencia de visitantes superó las 10.000 personas y obligó a habilitar una nueva finca como aparcamiento

El tiempo fue la clave que convirtió el Día de la Tostada en un rotundo éxito de asistencia. El único elemento que no se puede controlar, y crucial en su balance, se puso del lado de la organización y animó a miles de personas a acercarse hasta Arróniz. Así, se batía la asistencia de 9.000 personas de buenos años anteriores con mil más y se llenaban todos los aparcamientos habilitados; de hecho, se hacía necesario uno extra para dar cabida al tráfico que entraba en la localidad y que llegó a formar caravana al mediodía.

La Policía Foral contabilizaba 1.150 vehículos de entrada en Arróniz solamente desde la Autovía del Camino, a los que se añadieron tanto el tráfico desplazado por la carretera de Allo como el que se acercaba por la carretera de Barbarin. La colaboración de numerosos voluntarios logró coordinar una vez más el aparcamiento en los campos de cereal habilitados para ello a la entrada de la localidad desde la A-12. 

La jornada ofrecía numerosos atractivos para el público desde las diez de la mañana, cuando comenzaba la degustación de tostadas con aceite y ajo en el trujal la Virgen de Mendía. Era también el pistoletazo de salida para la feria de artesanía con la venta y degustación de numerosos productos locales, así como de exhibición de oficios tradicionales. 

Para algunos el Día de la Tostada arrancaba aún antes; a las ocho de la mañana un grupo de unas 20 personas, trabajadores del trujal y vecinos de la localidad, se encargaban de preparar el pan para 15.000 tostadas, calentarlo y repartirlo entre los asistentes. Desde el interior del trujal comentaban la gran afluencia en esta edición sin apenas tiempo para el respiro. Para la degustación popular, principal atractivo del programa, se sirvieron 450 litros de aceite de la nueva campaña. Ininterrumpidamente, los visitantes hacían cola para recibir el pan y pasar delante de la larga mesa con fuentes de aceite para poder untar. 

En honor de Alfredo Landa

El programa preparado para la jornada tuvo una importante novedad con motivo del reciente fallecimiento, el pasado mes de mayo, del actor Alfredo Landa, Gran Prior de la Orden del Aceite de Arróniz. En su nombre, el Ayuntamiento, arropado por autoridades, invitados y miembros de la cofradía, inauguró el camino municipal que conduce hasta la ermita de Mendía con el nombre de Alfredo Landa. Era el primero de los homenajes que el actor navarro recibiría durante una jornada, cuya parte institucional iba dirigida al que fuera Gran Prior. 

Desde allí, la atención se centraba en el salón de actos del trujal. El alcalde de Arróniz, Ángel Moleón, y el presidente del Trujal Mendía, Pedro Luis González, inauguraban la décimo primer capítulo de la Orden de la Oliva de Navarra y de la Tostada de Arróniz, que contó con la presencia como invitados de lujo de la mujer de Alfredo Landa, Maite Imaz, y de sus tres hijos, Alfredo, Idoia y Ainhoa. Fueron testigos de lujo de una fiesta dedicada a Landa, en la que tampoco faltaron dos amigos y compañeros de trabajo, el director José Luis Garci y el actor José Sacristán. 

El pregón corría a cargo de Koldo Lasa Aristu, director gerente del Instituto Navarro de las Artes Audiovisuales y la Cinematografía (INNAAC) desde 2009 hasta su cierre hace unas semanas, y José María Astráin Fabo, miembro de la Orden del Aceite de Arróniz fue nombrado nuevo Gran Prior, previamente elegido en Asamblea. No faltaron referencias constantes a Alfredo Landa, a través de los diferentes discursos y de un vídeo grabado hace cuatro ediciones y en el que se intercalaron escenas de sus películas. 

El momento cumbre del capítulo llegaba con el nombramiento de caballeros de mérito, al presidente de la sociedad Gaztelubide de San Sebastián, José Ramón Mendizabal, y al chef Martín Berasategui, quien disculpó su ausencia por motivos de trabajo. Desde Nueva York, el restaurador enviaba una carta de saludo que se leyó en voz alta. José Luis Garci y José Sacristán, así como el pregonero, Koldo Lasa, fueron proclamados caballeros de honor después del protocolo de la cata de aceite, de tostada y del espaldarazo con la vara de avellano. Recibieron de la orden el olivo de plata y un diploma conmemorativo. 

El Coro de Voces Graves de Pamplona ponía el acento musical, con un concierto amplio de varias piezas que introdujo el momento de la entronización de los nuevos caballeros. El consejero de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local, José Javier Esparza Abaurrea, participó del acto con unas palabras finales de agradecimiento a un pueblo “que ha conseguido elevar el aceite y la oliva a lo más alto”. 

Koldo Lasa. Pregonero  

“Pocos pueden decir que su nombre haya creado un género”

“Recuerdo que conocí a Alfredo Landa en la entrega del Príncipe de Viana, el máximo galardón de la Cultura de Navarra, cuando ya había recibido el Goya. Se sentía feliz. Nacía marcado con el número 3, el 3/3/1933 a las tres de la madrugada, un número con principio, medio y fin, como una película […]. Fue un actor excepcional, con multitud de registros. Pocos pueden decir que su nombre haya creado un género. Muy campechano, íntegro, de una sola pieza”. 

Alfredo Landa Imaz   

“Gracias por dar tanto cariño a nuestro padre durante tantos años”

“Estoy muy agradecido por el cariño demostrado hacia mi padre, hacia nosotros, por hacernos sentir como si estuviéramos en casa. Gracias por dar tanto cariño a nuestro padre durante tantos años y haberle hecho feliz”. 

José Luis Garci. 

“Mientras existe el recuerdo, las personas siguen vivas”

“Cuando descubríamos la placa en el paseo con el nombre de Alfredo Landa, al sol y bajo el cielo azul, pensaba que las personas somos como una carrera de relevos y que algo va quedando. Seguro que Alfredo estaba con nosotros, porque mientras existe el recuerdo de las personas, las personas siguen vivas. Además, a los actores les pasa que se mueren pero no desaparecen. El de hoy es un momento de alegría, el alegre recuerdo de una persona que se ha ido. Hoy el aceite sabía a Alfredo”. 

José Sacristán. 

“El aceite huele a Alfredo Landa”

Al actor José Sacristán le salió de dentro cuando el presidente del trujal, Pedro Luis Martínez, preguntó a los caballeros de Mérito y Honor a qué les recordaba el aceite. “A tierra, a fruta, a infancia. Me recuerda a mi pueblo”, añadía el actor de Chinchón (Madrid). “Tenía que ser en un pueblo así donde se nos reconozca como caballeros de la orden porque desde que en 1960 conocí a Alfredo Landa siempre ha primado nuestra condición de gente de pueblo, de reconocimiento en el aceite, en el pan, en el vino, en el agua. En ningún momento ninguno de los dos hemos mirado para otro lado que no fuera el pueblo, de dónde venimos, de nuestra gente, para intentar mejorarlo. Alfredo fue un ejemplo de todo ello. No soy creyente y por eso, en estas ocasiones, envidio a los que creen que los que no están con nosotros desde algún sitio escuchan lo que digo. Ojalá sea así”. 

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Trabajos con premio

El alcalde, Ángel Moleón, hizo entrega de los premios de los cuatro concursos convocados, sobre fotografía, cuentos y relatos, aceitunas caseras y postres. Primero, segundo y tercer puesto, respectivamente. 

FOTOGRAFÍA. 

Alfonso Segura López de Dicastillo (Pamplona), por ‘Bodegón. Aceitera, pan y candil’; Javier Lerga San Martín (Arróniz) por ‘Lágrima de oliva’; José Antonio Morlesín Damián (Vitoria), por ‘Ecos Ancestrales’. 

CUENTOS Y RELATOS. 

Alevín: Ibai Martínez Olazarán (Améscoa Baja) por ‘La tostada mágica y el mago’ y Sergio Martínez Oricáin (Arróniz) por ‘La oliva invisible’. Infantil: Óscar Arana de Goñi (Arróniz) por ‘El milagro del aceite’ y Gorka Osés Rey por ‘Qué ha sido de los trofeos’. Categorías juvenil y adulta, desiertas.  

ACEITUNAS CASERAS. 

Conchita San Juan Garraza (Arróniz), Carmelo Martínez Benito (Sesma) y Ángel Igual Crespo (Sarriguren). 

POSTRES. 

Carlos Ágreda Redondo (Cárcar), Laura Echeverría Azcona (Arróniz) y Ana Aóiz Echeverría (Arróniz). 

Venta de aceite

Durante toda la jornada del domingo 23, el trujal puso a disposición del público la venta del aceite de la nueva temporada. El precio era de 3’30 euros el litro de virgen extra y a 3’10 euros el de virgen. Cabe recordar que la campaña de este año ha sido muy buena con 8’3 millones de kilos de oliva y una producción de aceite de 1,8 millones de litros.

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