
Las calles Mayor, Comercio y el paseo de la Inmaculada concentraron buena parte de la actividad, con propuestas de diferentes sectores como el textil y calzado, los deportes, el hogar, la floristería, la juguetería y la óptica. Durante el horario comercial, las calles de Estella-Lizarra se llenaron de actividad y vecinos y visitantes pudieron disfrutar de tres jornadas de compras al aire libre, acompañada además por el buen tiempo.
Como en anteriores ediciones, el jueves tuvo un protagonismo especial dentro de la iniciativa organizada por la Asociación de Comerciantes, Hostelería y Servicios de Estella-Lizarra para sus establecimientos asociados. Se trata del día de la semana con mayor orientación hacia la Merindad, cuando la localidad refuerza especialmente su papel comercial y como cabecera de la comarca. La afluencia durante la mañana del jueves fue especialmente elevada, favorecida por la celebración del mercado, una circunstancia que se repite en cada edición de la feria.
