
El jueves, tras el disparo del cohete, la txaranga Zuloandia, de Ayegui, comenzaba a tocar en la calle, mientras que la actividad bullía, también, en el interior del edificio consistorial. El ayuntamiento realizaba un pequeño homenaje al edil fallecido y le entregaba una placa conmemorativa a la familia, en recuerdo del trabajo realizado en el consistorio desde el inicio de la actual legislatura. También en el consistorio, se entregaban los pañuelicos rojos de bienvenida a los niños y niñas nacidos el pasado año.
El aperitivo en la trasera del edificio consistorial fue la mejor manera de seguir celebrando los primeros compases de la fiesta, amenizado el momento por la música alegre de la txaranga. La comida popular, la primera organizada por los jóvenes, seguía en el programa. Por la tarde actuó Arno Ganadería con sus animales, hubo música de orquesta, disfraces, toro de fuego y la cena popular que organiza el Ayuntamiento, con unos 150 comensales.
Murieta dedicó a los niños y niñas del pueblo el segundo día de sus fiestas, el viernes, y para ellos se instaló un parque infantil tanto por la mañana como por la tarde. Fue también la jornada de honor del patrón, San Esteban Protomártir, figura a la que se sacó en procesión por la mañana. Participaron el grupo de Danzas Virgen del Puy y San Andrés y los gaiteros. El colectivo ofrecía una actuación de baile después en el frontón.
Por la tarde, la preparación de la calderetada organizada por el consistorio reunió a 30 cuadrillas, de 8 personas cada una, en torno a los 30 guisos de carne que después degustaron en el frontón en horario de cena. No faltaron el viernes la música de orquesta, los fuegos artificiales y el toro de fuego.
Llegó el fin de semana con muchas más ganas de disfrutar. El sábado, los encuentros vecinales se produjeron en torno a una txistorrada popular, música y una paellada organizada por los jóvenes. Por la tarde llegó el deporte, de mano del Club Ciclista Estella con el XVI Premio San Esteban. Un espectáculo infantil, música, fuegos artificiales y toro de fuego completaron la jornada para dar paso al domingo, último día festivo.
El domingo permitió disfrutar de una exposición de productos de artesanía en el polideportivo, seguida de misa en la parroquia San Esteban amenizaba por los trompetistas de Destino Sonora. El aperitivo para los jubilados en el frontón dio paso al concierto del mencionado grupo de mariachis. La pelota tomó el relevo por la tarde, después de la chocolatada. Y la música de orquesta dio paso al pobre de mí.
Para toda la programación, el Ayuntamiento de Murieta destinó un presupuesto de 55.000 euros. El alcalde del municipio, Felipe Ajona, hacía un buen balance de los días festivos en la localidad. “Las hemos vivido en buena armonía y buena participación, la gente se lo ha pasado bien y, lo más importante es que estos días se han desarrollado sin incidentes, sin nada que lamentar”, decía.
