
Este icónico rincón de la ciudad se enmarca en el popularmente denominado ‘salón de estar’ de Estella. La plaza de los Fueros, epicentro de la vida del municipio, que bulle de actividad especialmente durante los jueves de mercado, se caracteriza por su perímetro porticado. Los porches siempre han dado -y siguen dando- cobijo a los comercios y a los bares que instalan sus terrazas junto a ellos invitando a un descanso en un lugar privilegiado. La plaza de los Fueros tiene sabor, suscita el orgullo de los vecinos y atrae a los visitantes.
En la imagen antigua, del archivo de Domingo Llauró y datada en la década de los 50, se reconoce la esquina porticada de la plaza con la calle Baja Navarra. Destacan los robustos pilares y sus arcos bajo la característica balconada del primer piso. Donde antiguamente se instaló Radio Rola, hoy se ubica una farmacia y, aunque muchos comercios hoy están cerrados y sus locales vacíos, la plaza presidida por la iglesia de San Juan es emblema y testigo de la vida en Estella-Lizarra.
Fotos: Domingo Llauró y Raúl Vergarachea.

