
Los edificios que protagonizan ambas fotos, la de Domingo Llauró, tomada en 1991, y la de Raúl Vergarachea, de este 2026, ponen el foco en dos edificios que, en sus respectivas épocas, han marcado o marcan la vida cultural, social y vecinal de Estella.
La foto antigua retrata el edificio, ya abandonado y semiderruido del Oratorio Festivo, que centralizó el encuentro juvenil durante varias generaciones. Se trataba una iniciativa fundada en 1911 y destinada al ocio, educación y formación religiosa con actividades de teatro, cine y juegos y dotado con frontón cubierto y campo de fútbol.
La imagen de la derecha muestra el edificio actual de la Casa de la Juventud María Vicuña, institución que alberga los servicios municipales y actividades dirigidos especialmente a la población menor de 30 años.
Durante mucho tiempo, el edificio antiguo marcó la estética de la parte alta de la calle Navarrería, en el barrio de Lizarra, hasta que se construyó la dotación actual, inaugurada en octubre de 2006.
El documento antiguo permite observar, por otro lado, las obras de construcción del bloque de viviendas que hace chaflán calle abajo; y nótese la fachada de la izquierda con una estética muy similar antes y ahora, al igual que la verja.
Fotos: Domingo Llauró y Raúl Vergarachea.

