
La intervención, con un periodo de ejecución de tres meses, contempla la transformación de cuatro vestuarios actuales en dos nuevos espacios de gran amplitud y con mayor funcionalidad; uno masculino y el otro, femenino. La actuación en los vestuarios permitirá, asimismo, redistribuir los espacios, crear duchas individuales, otras comunes, cabinas de aseos y zona de taquillas.
La actuación ya en marcha se centra en cuatro de los ocho vestuarios de la planta del sótano. Los dos vestuarios con sauna se convierten en uno común eliminando estos elementos de calor. El vestuario tres y cuatro se transforman, también, en una única unidad mucho más amplia y cómoda.
El paso de los años sin apenas reformas en los vestuarios ha llevado a una situación de máxima necesidad. A ello se suma el hecho de que las tuberías de agua caliente estén muy deterioradas debido a que, en el momento de la construcción del polideportivo, no se aislaron. De hecho, uno de los vestuarios actualmente en reforma llevaba mucho tiempo cerrado al público por este motivo.
Desde el polideportivo explican que la siguiente prioridad en cuanto a la mejora de los vestuarios estaría en los de las piscinas. Tanto el femenino como el masculino también presentan problemas en las tuberías, por lo que hace tres años se intervino puntualmente en el masculino para realizar una nueva instalación de conducciones de agua, fuera de la pared, anulando la antigua. Los otros cuatro vestuarios del pabellón, aquellos que utilizan sobre todo los equipos, también precisan de remodelación, pero con menor urgencia.
Está previsto que las obras terminen en octubre, coincidiendo con el arranque de la nueva temporada de actividades otoño-invierno del polideportivo Tierra Estella-Lizarrerria.
